Acusan a presunto estafador que ofrecía camionetas a precios de "locos"

Acusan a presunto estafador que ofrecía camionetas a precios de "locos"

Fernando Llugany acaba de ser acusado formalmente por ofrecer vehículos de alta gama a un precio tan tentador como falso. Testigos cuentan que hasta tenía un catálogo con fotos. El problema es que, una vez pagado el adelanto, las camionetas nunca aparecían.

Facundo García

Facundo García

Es una persona bastante conocida en ciertos ambientes. Entrador, simpático, convincente. Más de un abogado o periodista de Mendoza "lo tiene junado" y ofrece una descripción ambivalente del sospechoso. "Es un encantador de serpientes", lanza un viejo zorro que lo trató de cerca y luego se alejó. Lo cierto es que días atrás la Justicia puso la lupa sobre F.D.L por una denuncia de estafa.

Gente de los medios, jóvenes profesionales y empresarios en ascenso estarían entre sus contactos. Según los testimonios, el "chamuyo" que usaba el acusado era el siguiente: decía tener contacto con la empresa Toyota. Era mentira, obviamente. 

El hombre juraba que, por protocolo, esa compañía tiene una flota de autos de alta gama destinada a los clientes que por algún motivo no pueden utilizar los vehículos que han comprado en las concesionarias (por arreglos, desperfectos, etc). Pues bien: F.D.L decía que la firma cambiaba esa flota cada dos años y remataba los rodados, reemplazándolos por otros más nuevos.

Testigos afirman que su carpeta tenía fotos de camionetas, detallando modelo y kilometraje...

"Es una política de ellos", habría dicho el acusado, y ahí ofrecía el catálogo. Por un precio módico, sus conocidos podían acceder a la compra de uno de esos vehículos que estaban prácticamente de remate

"A mí me ofreció camionetas. Incluso me mostró una carpeta con 30 camionetas donde decía el modelo, el color y la cantidad de kilómetros: todas tenía menos de 15.000. Como parecía muy conveniente, le dimos un palo y medio para que él gestionara la compra. Pero el tiempo pasaba. Cada vez que lo veía, me ponía una excusa. Al final me cansé. Y le hinché tanto las bolas que me devolvió la plata", contó un testigo en diálogo con MDZ.

"Para que exista el cuento del tío tiene que haber sobrinos, y sobrinos hay miles"

Otras fuentes consultadas admitieron que el "boca en boca" era fuerte y que el sujeto -"un gordito simpático", lo definieron-se ufanaba de "haberle conseguido el coche a tal o cual persona", lo que entusiasmaba aún más a sus potenciales clientes. 

La causa judicial

En el avoque, el Ministerio Público se hace eco de una víctima a la que F.D.L aparentemente engatuzó con el timo descripto.

"Para que alguien aplique el cuento del tío tiene que haber sobrinos. Y lamentablemente, sobrinos hay un montón", apunta un investigador a la hora de relatar cómo hacía el acusado para que tantos le creyeran sin ofrecer ninguna garantía.

La cuestión es que I.C.V., la víctima, dice que le dio al imputado US$ 24.000 el 18 de octubre de 2019. El 18 de febrero de 2020 le dio otros 12.700. En total, 36.700 dólares. La idea era que F.D.L le trajera dos Toyota Corolla a cambio.

"Los rodados nunca fueron entregados al pagador, quien los reclamó insistentemente, sólo recibiendo respuestas evasivas por parte del acusado", detalla el expediente. Todo indica que los hechos se encuadran bajo la figura de la estafa genérica (artículo 172 del Código Penal), delito que se castiga con penas de entre un mes y seis años de prisión

Por las dudas, antes de entusiasmarse con una compra, vale la pena chequear si el vehículo existe.

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
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