Cinco años para el tatuador que difundió videos íntimos de su ex

Cinco años para el tatuador que difundió videos íntimos de su ex

La víctima, Paula Sánchez Frega, consiguió que Patricio Pioli recibiera una sentencia ejemplar, luego de haber sufrido distintos tipos de presiones. "Si me dejás, difundo lo que grabé", cuenta ella que le decía el sujeto. Hoy, un tribunal de La Rioja lo condenó.

MDZ Policiales

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Paula Sánchez Frega sufrió violencia de género durante mucho tiempo. Su ex la extorsionaba con difundir videos de ella. El caso de judicializó y por eso Patricio Pioli es el primer condenado por "pornoextorsión" en el país. 

En realidad, el término pornoextorsión no es del todo preciso, porque la difusión de imágenes sin el consentimiento de Paula no tiene nada que ver con la pornografía, que es un género audiovisual cuyos participantes consienten lo que se muestra. Por el contrario, esta víctima nunca quiso que esas imágenes circularan.

Así las cosas, Pioli recibió una pena de 5 años de prisión efectiva por parte del Tribunal de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de La Rioja, a cargo de los magistrados Edith Agüero, María Petrillo y Fernando Romero

"Cuando la conocí estaba drogada", llegó a decir Pioli en una entrevista radial donde contó intimidades de la joven. Pero eso fue al final. Ya en 2017 el individuo viralizó videos sexuales que lo mostraban con la chica; el tramo final de una saga de amenazas y maltratos.

Lo condenaron por lesiones leves y coacción en el contexto de violencia de género. "Lo único que no me gusta es que él va a seguir con prisión domiciliaria hasta que la sentencia quede firme. Y mi vida está en riesgo, porque nadie lo controla", admitió la denunciante.

Los defensores de Pioli recurrirán en casación, y habrá que esperar para ver si se ratifica la condena.

Patricio Pioli está con prisión domiciliaria.

"Si me dejás, viralizo todo"

En diversas entrevistas, Paula ha relatado que mantuvo una relación de 8 meses con Pioli. Vivían juntos en el departamento de la chica, aunque desde el cuarto mes de convivencia comenzaron los maltratos y amenazas.

"Cada vez que yo quería dejarlo, él me decía que iba a difundir los videos", recuerda Paula. "Me mantuvo así mucho tiempo, hasta que al final, ante el riesgo de que me matara, decidí por un mal que al menos me permitiera seguir viva".

La mujer debió enfrentar dos juicios y se quejó de que en muchas circunstancias se la trató sin perspectiva de género. Incluso, en ocasiones, la hicieron declarar en presencia del acusado, lo que implicó un claro acto de revictimización.

Aquí, parte de los alegatos del juicio que concluyó esta semana:

 

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