La tajante postura del sector agrícola respecto de la actual gestión del agua en Mendoza

La tajante postura del sector agrícola respecto de la actual gestión del agua en Mendoza

Desde una de las cooperativas con más representación en Mendoza, advierten sobre la necesidad de que la gestión del recurso hídrico cambie de manera estructural. Aseguran que el actual sistema de distribución va en detrimento del cuidado del agua y los cultivos. Alertan por el retroceso productivo.

Zulema Usach

Zulema Usach

Que las estimaciones actuales en relación a la calidad del agua subterránea en Mendoza apunten que solo el 20% está libre de contaminación, no es una problemática que pase inadvertida para el sector agrícola de la provincia. De hecho, desde las entidades que nuclean a los pequeños y medianos productores aseguran que el cómo y con qué recursos se administrará y se cuidará el agua para riego en el territorio, es uno de los temas centrales abordados en reuniones con el gobierno de Rodolfo Suarez y las autoridades del Departamento General de Irrigación (DGI).

Eduardo Sancho, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) se refirió a la actual realidad del sector en materia hídrica y detalló que es fundamental avanzar en un diseño de riego que permita administrar el agua en las fincas de acuerdo a la demanda y no por turnos espaciados como es en la actualidad. "Es muy difícil por el momento aplicar un sistema de riego presurizado; se necesita para ello  de un reservorio y eso tiene costos altísimos", dijo Sancho y aclaró que uno de los pasos fundamentales para evitar que el acuífero subterráneo siga presentando altos niveles de salinidad, es justamente,cambiar el sistema de distribución del agua.

Uno de los aspectos relacionados al riego en las zonas agrícolas de Mendoza tiene que ver con los amplios sectores de terreno que son regados por manto, es decir, mediante la disposición de agua por períodos. El problema en este sentido es que se produce un exceso del recurso vital en un período corto de tiempo y una gran escasez hasta que retorna el nuevo turno de riego. La consecuencia de esa situación, es el estrés que se genera en los cultivos, mientras que las pequeñas lagunas donde el agua queda estancada producen el proceso de salinización: una parte se evapora y la otra se infiltra a las napas freáticas con la mencionada consecuencia. El círculo se completa cuando la misma agua que llega a los pozos es utilizada para el riego y los cultivos quedan afectados de manera paulatina con una producción cada vez menor como consecuencia de la contaminación del acuífero.

La sequia es uno de los problemas más graves que afronta Mendoza. 

En ese sentido, el titular de Acovi detalló que también es fundamental realizar un estudio del agua subterránea que sea más eficiente. Mencionó que es prioritario tomar medidas de tipo estructural en este sentido. "El agua, por ejemplo, se debe entregar de manera más seguida; es fundamental que exista un sistema actualizado de distribución, en el que hijuelas y canales estén debidamente impermeabilizados para evitar pérdidas", aseguró Sancho y detalló que una opción es, por ejemplo, que los turnos de riego se habiliten cada doce días y no cada veinte como es en la actualidad.

Respecto de la existencia de pozos (al menos 10 mil) que hace décadas están sin tapar en una gran cantidad de terrenos privados y que se utilizaban para la extracción de agua, Sancho detalló que el hecho de "salir a taparlos" no es la única solución para mitigar el riesgo de contaminación que hoy presenta el acuífero ubicado bajo suelo mendocino. "No es una solución solo salir a cegar los pozos que están abandonados, sino que es urgente aplicar un manejo del agua más adecuado a los tiempos actuales", dijo y aclaró que en realidad, para ello, es posible avanzar en inversiones que pueden ser solventadas mediante financiamiento externo.

Fomentar el arraigo para no seguir perdiendo

Desde el punto de vista de Nicolás Vicchi, subgerente de la entidad que representa a unos cinco mil productores integrados y a más de dos mil terceros que elaboran productos en las bodegas de las cooperativas, para avanzar en una planificación política a largo plazo para aprovechar el recurso vital y evitar que siga creciendo el nivel de contaminación, es crucial contar con la información certera que se desprende de los balances hídricos. Pero además, destacó, el lineamiento debe estar puesto en evitar que las tierras cultivadas sigan quedando abandonadas y en fomentar que en el caso de que sean vendidas, estas puedan ser accesibles para los productores.

"La situación para el sector productivo en materia de rentabilidad es por demás compleja y por eso se hace necesario que las políticas vengan acompañadas de un fomento a los productores para evitar esa situación. Se debe potenciar el arraigo y la planificación del sistema productivo desde una óptica integral", detalló Vicchi y aclaró que es también urgente "ordenar el uso del agua subterránea en el marco de la actual crisis hídrica". 

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