Grietas en la tierra, humo y altas temperaturas: el peligro que genera el incendio subterráneo

Grietas en la tierra, humo y altas temperaturas: el peligro que genera el incendio subterráneo

En el departamento de Guaymallén, en el Kilómetro 8, desde el suelo sale humo y la tierra quema. Inspectores de la Dirección de Protección Ambiental, Defensa Civil, Ambiente de la comuna y vecinos de la zona, intentan buscar las casusas de este fenómeno.

Felicitas Oyhenart

Felicitas Oyhenart

Mdztrip@mdzol.com

"La tierra habla y se agrieta", dijo, de manera inquietante, uno de los inspectores de la Dirección de Protección Ambiental que analiza el extraño fenómeno que alerta y preocupa en el departamento mendocino de Guaymallén. Sale humo de adentro de la tierra y el suelo tiene temperaturas altísimas, que queman y preocupan por las consecuencias. El olor a quemado es muy fuerte y el humo hace que la garganta se irrite y los ojos también.

Los vecinos ya habían advertido de este fenómenos meses atrás, pero aseguraron que con el agua del pozo de su casa pudieron solucionar el problema y se había extinguido el foco de incendio subterráneo. Ahora la tierra nuevamente comenzó a agrietarse y a emanar humo. De hecho, hace unos días una niña de nueve años sufrió quemaduras cuando recorría el lugar en busca de leña y hoy un trabajador de prensa cayó sobre la tierra caliente y terminó con sus piernas con ampollas debido a la altísima temperatura del suelo.

Los vecinos intentan que el incendio no llegue a sus hogares.

Son más 10 hectáreas las que humean, pero desde Ambiente de Guaymallén y la DPA sospechan que sean muchas más. El fenómeno se expande y alcanza a varios terrenos en Kilómetro 8. Mientras tanto inspectores y Defensa Civil realiza un reconocimiento del suelo para analizan las posibles causas, pero advierten sobre el peligro latente para las familias de la zona. 

La señal visible del problema es el humo que se alcanza a ver desde lejos, sobre todo a la mañana. Pero mucho más tangible es que la tierra quema. Una de las hipótesis apunta a que el material orgánico que abunda en el subsuelo combustionó; o por causas naturales o por las quemas que se hacen en el lugar para desmalezar.

Se calcula que son 10 hectáreas las afectadas, aunque temen que sean mucho más.

Por precaución desde Dirección de Protección Ambiental habían recomendado no utilizar agua. "El suelo habla y comienzan a abrirse grietas", explicó Daniel Marchiori, inspector de este organismo.

 

Para profundizar, se pedirán análisis de suelo a la Universidad Nacional de Cuyo, particularmente a la Facultad de Ingeniería. Pero esto llevará varios días, tal vez semanas. Mientras tanto la DPA analiza los pasos a seguir y hay guardias permanentes para evitar que hayan heridos. Aunque la zona no está cercada y los vecinos, ya advertidos, se acercan a los focos a intentar apagar, en vano, con pequeños hilos de agua que salen de mangueras en sus casas.

Otra de las recomendaciones que hicieron desde la DPA es no realizar movimientos de suelos, pues eso oxigena y aviva la combustión.

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