The Killers, una banda para creer en las canciones

The Killers, una banda para creer en las canciones

El recomendador serial de MDZ nos cuenta una fuerte historia personal que lo relaciona con esta banda de rock estadounidense.

Diego Villanueva

Diego Villanueva

La primera vez que escuché "Mr Brightside" me quedé en shock, realmente fue algo adictivo y novedoso para mí. Era el año 2004, yo tenía 28 años y estaba bastante desorientado en la vida, con una pérdida de un hijo que estaba a punto de llegar y eso nos mató a los tres. Por primera vez nos enfrentaba a algo tan triste que nunca te recuperás, aunque lleguen otros hijos más. Estábamos tan perdidos que yo al menos necesitaba creer en algo que me levante el espíritu. Alguna señal. Lamentablemente nunca tuve la fe que quise para poder refugiarme en Dios, en Buda o quien sea. Siempre fui muy disperso en las escrituras religiosas y me refugié como siempre más en las escrituras de las canciones y los libros que me sirvieron para encontrar a esos dioses que a través de algunas oraciones esperaba escuchar caminos y consejos. Y lo sigo haciendo.

The Killers: sus primeras fotos en uno de los mejores debuts.

Como te contaba, necesitaba creer en algo y religiosamente estaba en mi peor momento. No digo que este tema me hizo volver a creer en Dios o en algo. De hecho "Mr Brightside" habla de un engaño real que sufrió el cantante Brandon Flowers de la banda The Killers, que es el que voy a recomendarte hoy. Al tema lo llamó Mr Brightside como una manera optimista de tomarse una metida de cuernos real de su vieja novia (el clásico Señor Optimista). La canción nunca para y es adictiva, su manera de cantar es también imparable, épica nerviosa y se nota que es un lamento bien sufrido con un ritmo que te invita a bailar como un poseído cantándole a todo el mundo que sos el Sr Optimista y que no todo es tan grave de lo que sucede alrededor tuyo (por algo remarca tanto en el tema "It was only a kiss, it was only a kiss").

El pastor Flowers repitiendo que "fue solo un beso, fue solo un beso".

Cuando lo vi en vivo, primero en la tele y después en el escenario, no dudé de que tenía algo de pastor rockero, estaba tan compenetrado que algo tenía en su cuerpo y en su mirada casi sin pestañear: algo quería comunicarles a sus oyentes, a sus fieles. Había algo espiritual y de misa en este pibe. Parecía poseído por todos sus ídolos que van de Morrisey a Bruce Springsteen, de Tom Petty a New Order y en especial de Bono a Johnny Cash, estos últimos conectados con la fe espiritual.

Bono y Brandon, unidos en la música y en la religión.

Cuando escuché un segundo tema, mi teoría creció a la velocidad de los discípulos con los milagros de Jesús. "All these things that I’ve done" fue como volver a bautizarme y tener un exorcista expulsando mis demonios. La canción comienza diciendo "Cuando no hay otro lugar donde correr, ¿hay lugar para un hijo más? Un hijo más. Si puedes esperar, espera". Puta madre, acordate de que yo estaba en una muy oscura, había perdido un embarazo y no sabía ni para donde caminar, ni cómo empatizar con mi mujer de esa época. Tenía los patitos desalineados y la señal que necesitaba: quería ser "Mr Brightside", pero aún me faltaba un tema más y lo encontré en esta canción que me hizo salir de la cama y enfrentar mis demonios bailando y cantando bien fuerte. Un tema tan pegadizo como todos los de misa y con un final clave donde se pone bien gospel y comienza un mantra que me sacudió y me terminó de sanar con una frase que se repite diez veces sin parar. Una frase que fue todo lo que necesitaba escuchar: Tengo un alma, pero no soy un soldado.

Brandon en el video clip, cargando su media cruz de cartel de Neón.

Esa misma semana me compré el CD y quise saber más de ellos y el disco me volvió loco. A comienzos del otro año salió un set de DVD'S del festival Live Aid, una segunda parte después de veinte años del famoso show de los años 80, donde Queen la rompió toda. Un festival organizado para recaudar fondos y donde se destacaron varios, entre ellos Coldplay, la reunión histórica de Pink Floyd y estos predicadores que salieron vestidos de blanco. Sin dudas me compré ese boxset y al ver a los Killers y escuchar este tema en vivo me convertí en un discípulo más. Este es el video que me transformó:

Lo más gracioso que después me enteré de Brandon era un mormón posta. Si bien quizás no iba a misa todos los domingos, seguía la tradición de sus padres de una religión, a diferencia de que a la hora de buscar un trabajo como cualquier otro, se la jugó con su amor al rock, encontrando en los músicos que te mencioné antes, personas tan influenciadores como el pastor de sus domingos.

Brandon hoy tiene cuarenta y pico y a veinte años de ese primer gran disco debut, sigue fiel a su religión y a su música. Y como mormón está orgulloso de serlo, cumpliendo las reglas no drogarse, no fumar, no tomar alcohol y no andar correteando con fans. Según la religión mormona Dios les promete grandes bendiciones a aquellos que cuiden como un templo y Brandon parece cumplirlo ya que cada año que pasa se lo ve más joven, es el Dorian Grey del rock.

Líder de una banda rockera y con la familia perfecta de Instagram.

Después de "Mr Brightside" y sufrir con esa chica, la cual la historia continúa un par de años en el tema "Miss Atomic Bomb", se casó y hoy ya tiene tres hijos y sigue sacando discos con The Killers, y cada tanto alguno solista. Si te interesa, acá hay un video para conocer a un rockero que lleva una vida demasiada común y corriente como nosotros y no le da nada de vergüenza contar que está más cerca al rock cristiano que de las salidas nocturnas de los Strokes.

De esa primera época que te contaba a hoy pasaron muchas cosas: primero sacaron un segundo disco que para mí nivela o supera al primero: se llama "Sam´s Town" y es el disco más arriba y hitero que escuché en mi vida. Y como fan de Springsteen, se nota que sus hijos adoptivos hicieron casi un homenaje a él. Y se nota a Brandon quizás un poquito descarrilado de su foco religioso, quizás.

Más tarde con su tercer disco pegaron "Human", otro hit que lo sigue siendo al día de hoy y que tiene una frase hermosa pero que nadie termina de entender porque hasta mal escrita pero es muy pegadiza ("Are we human, o are we dancers", una especie de "¿Somos humanos? ¿O somos bailarín?").

El predicador Flowers, en el lugar que más le gusta estar.

Luego los perdí un poco como alguien se pierde en una religión o un hobby, sentí que se empezaban a repetir y me empezaron a aburrir como lo decían ellos mismos en la gran "Lousing touch", una mezcla de perder el contacto con perder la onda ("I'm in no hurry, you go run and tell your friends I'm losing touch"). Me volvió a pasar como cuando iba a misa y no podía concentrarme con lo que decía el cura y pensaba más en todo lo que tenía que hacer en la semana o pensaba en una jugada de fútbol soñada, que en el sermón del día.

Igualmente tuve la suerte de verlos en vivo dos veces y emocionarme hasta las lágrimas con varios temas y en especial con estos dos que te conté antes. Hoy quiero recuperar la fe en ellos y le pongo tiempo y amor a sus últimos discos.

The Killers en vivo en Argentina. Lindo encuentro entre sus fieles seguidores.

Hubo algunos temas de sus últimos años que me gustaron mucho: una versión nueva de "Dustland", un viejo tema de la banda cantado a dúo el año pasado con su tutor Bruce Springsteen. Una letra que parece media sosa ya que habla de una pareja que se enamora en los años 60, pero al enterarte de que habla de la historia de sus padres y de que la escribió cuando a su madre le detectaron cáncer, te emociona hasta las lágrimas. Me imagino a Bruce en este video haciendo el papel de su viejo.

Otro tema donde dije "vamos los pibes, volvieron!", fue cuando escuché "Land of the free", un tema bien gospel para cantar en la iglesia pero que no habla del amor sino que está dedicada a ese demonio llamado Trump. El video fue dirigido por el gran Spike Lee y muestra la situación lamentable que viven muchas familias en la frontera de Estados Unidos y México. Historias reales que podés ver en este gran video:

También me estoy enganchando con "Pressure Machine" su último disco. Vuelven a las raíces quizás más tranquilos, cansados y reflexivos que en sus primeros discos. En el medio escuché también sus dos discos solistas con algunos temas interesantes. Me interesó saber más de su costado religioso y la importancia que le da como artista comprometerse con una de las misiones más importantes de los mormones que es ayudar al prójimo y ver desde tu lugar como podés hacer sentir mejor a una persona. "Only the Young" de su etapa solista es un buen ejemplo. Ahora el video que me hizo volver a buscar su último disco fue esta versión acústica de "Quiet Town":

Y me despido con el tema que me hizo escribir este artículo. La canción se llama "Boy" y salió la semana pasada y estoy seguro que va a ser un hitazo. Con una letra bien fiel a sus principios religiosos y ya escribiendo desde la conciencia de ser padre de tres, le habla a los adolescentes de 16 años donde a veces es tan difícil encajar y Brandon les pide tiempo, no pensar demasiado, que todo se va a acomodar. Si a mi en su momento me sirvieron un par de temas para encarrilarme o darme una pequeña mano, siento que el ciclo se repite esta vez en mi hijo Iván que acaba de cumplir los 16.

Lo último de Brandon, una canción para ayudar a los adolescentes.

Crean en The Killers (lástima no tengo mi panfleto). Mucha gente rockera amiga o del periodismo le baja el pulgar o los considera como una banda blanda con algunos hits de fiestas de casamiento, de spinning y que suenan en la radio y no mucho más. A mí sin embargo, no digo que me salvaron la vida, pero me dieron mensajes a través del pastor Flowers, haciéndome entender en el momento más duro de mi vida de que tenía un alma, pero que no era un soldado. No sé si es una frase que lo diga todo o que se entienda bien, pero a mí me alivianó media mochila. Y eso es más que suficiente para recomendarte a esta banda. Que podés elegirla para levantar pesas, salir a correr, meter una previa arriba. O también para escuchar sus letras y hacerte discípulo y encontrar los mensajes que siempre te vienen bien.  

Cuando quieras dale play a esta playlist y nos vemos en la próxima ceremonia.

*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir".

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