Este desarrollo de cuatro adolescentes argentinos podría ayudar a salvar vidas

Este desarrollo de cuatro adolescentes argentinos podría ayudar a salvar vidas

Alumnos secundarios elaboraron el proyecto en tiempo récord. No solo es innovador sino que también tendrá un gran impacto social.

Candela Orrego

Un grupo de 4 compañeros y compañeras de quinto año de la orientación Mecanotrónica del colegio ORT sede Almagro, se juntaron para reparar y mejorar el muñeco de un bebé para hacer reanimación cardiopulmonar (RCP). Los jóvenes de tan solo 17 años inventaron una nueva forma para poder tomar registro de las prácticas realizadas en muñecos.

Los adolescentes demostraron un gran interés en aportar algo útil a la sociedad y en especial, al área de la salud. Este dispositivo, llamado Resubay, permite realizar prácticas pediátricas de RCP y podría llegar a reemplazar los equipos costosos que muchas veces parecen inaccesibles tanto para instituciones médicas como para facultades relacionadas al área de la salud. Por sus características, Resubay es simple y accesible para toda la comunidad.

Valentina Jeon, Agustín Prieto Valdez, Matías Lewkow y Marcos Strauss son los estudiantes que mejoraron al muñeco de RCP. Los jóvenes contaron que el proyecto no era parte de un asignatura, sino que en realidad, nació como un proyecto personal. Durante el 2020 y 2021, los alumnos del colegio ORT visitaron la Universidad Maimónides y allí fue donde despertaron las ganas de involucrase en un proyecto de esa índole.

Los estudiantes junto al ingeniero Alejandro Ferrari, director educativo y Rubén Krawicky, director de Mecatrónica.

Matías, contó a MDZ que tanto a él como a Valentina les interesa mucho el tema salud, y por ello, cuando él tuvo la oportunidad se lo comentó al coordinador de la orientación, quien le dijo que tenían el muñeco de un bebé que les dio la universidad para arreglar. El estudiante entonces decidió poner manos a la obra y armar un grupo para arreglar al muñeco. 

A pesar de haber pasado un año sin clases presenciales y otro dividido entre la presencialidad y la virtualidad, el equipo acompañado por el director de Mecatrónica, Rubén Krawicky, y la Universidad Maimónides, desarrollaron en tiempo récord a Resubay. El proyecto fue presentado a comienzos de este año en los premios organizados a nivel mundial por ORT Mundial y obtuvieron el reconocimiento con el Premio Gina y Joseph Harmatz a la Responsabilidad Social 2022.

¿Cómo funciona el muñeco?

Lo primero que hicieron los jóvenes fue estudiar que funcionaba y que no. A partir de eso, armaron un plan para mejorarlo copiando lo que se usa en la industria actualmente y hacer mucho más precisa la práctica de RCP

“Nosotros lo quisimos fue agregarle un microcontrolador, que es una placa que se puede programar y entonces, podíamos programar un código para que lleve la cuenta de cuantas veces por minuto lo haces, cómo lo estás haciendo y que puedan comunicarse entre el profesor y el alumno mediante el celular. Es la forma más fácil y más común para la mayoría de la gente”, explicó Agustín.

El bebé cuenta con un sistema de sensores que transfieren datos a un microcontrolador, los cuales son interpretados y dirigidos a una aplicación móvil conectada vía bluetooth, que le permite a quienes lo utilizan conocer si procedieron correctamente y continuar mejorando su técnica.

El director de Mecatrónica, expresó su orgullo para con sus alumnos. Afirmó que el hecho de que un proyecto de estudiantes del colegio trascienda el aula ya es una alegría inmensa y el premio también es un incentivo para que otros estudiantes se arriesguen a seguir sus proyectos en el futuro.

Un proyecto que toca a cada uno de una forma distinta

"A mí me encantó conocer a la gente de Maimónides, trabajar con profesionales y hacer un proyecto que verdaderamente les interesaba porque les servía; entonces. Va más allá de lo que hacíamos en el aula normalmente, es un proyecto con impacto" - Matías Lewkow.

"(...) Cuando encontrás un proyecto del que vos decís: 'Esto puede servir para algo, puede ayudar', está bueno hacerlo porque es otra la onda que le pones y es más interesante" - Agustín Prieto Valdéz.

"Lo que más me interesó fue la interacción con la universidad, creo que le da un peso mucho más grande, no es solo un proyecto de una secundaria. La dedicación, el tiempo, fue lindo. A mis proyectos personales nunca les di mucho tiempo ni mucha atención y la verdad es que fue pasar tiempo haciendo un proyecto lindo" - Marcos Strauss.

"A mi la parte que me gustó fue que muchas veces en Mecatrónica vemos lo que está relacionado a la electrónica, y a mí y a Mati, siempre nos gustó más el área de las Ciencias Naturales como biología y química, y con este proyecto pudimos combinar las dos cosas que nos gustaban que es la electrónica y la biología con todo el funcionamiento de RCP" - Valentina Jeon.

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