La realidad sobre la violencia obstétrica que genera preocupación

La realidad sobre la violencia obstétrica que genera preocupación

Dos médicas dedicadas a acompañar a las mujeres y a sus bebés en los procesos de gestación, parto y puerperio, destacan las falencias que existen a la hora de cumplir la Ley vigente por parte de profesionales de la salud. Destacan la necesidad de una mayor concientización en todos los ámbitos.

Zulema Usach

Zulema Usach

Que los profesionales que intervienen en el proceso que cada mujer vive antes, durante y después del parto estén debidamente informados acerca del tipo de abordaje necesario en esas momentos, es uno de los desafíos actuales en materia de salud obstétrica. Por eso, desde la mirada de profesionales que se dedican a la atención, acompañamiento y seguimiento de las mamás, se ha puesto el foco en esta necesidad y llaman a la autocrítica a la hora de reflexionar sobre la violencia obstétrica y todos los aspectos que giran en torno de la temática.

Formas erróneas en que los equipos se dirigen a la persona antes, durante y después del nacimiento o la pérdida de un/a bebé, hasta generalizaciones estereotipadas y prácticas médicas donde el foco no está puesto en el cuidado y el respeto hacia la mujer y el bebé. Ésas son solo una parte de las acciones que merecen especial atención para poder modificarlas. Justamente por eso, en el marco de la Semana Mundial del Parto Humanizado el foco está puesto en avanzar en la concientización de la población sobre esta compleja y profunda temática.

En ese sentido, Betina Peralta, licenciada en obstetricia y partera que ha profundizado de manera consciente en la realidad de cada universo femenino en el complejo proceso del parto, destaca que es importante reflexionar acerca de las premisas de la actual Ley Nacional vigente N° 25.929 (sancionada en 2004 y reglamentada en 2015). Esa norma estipula los derechos de las madres a recibir información adecuada, al trato digno, respetuoso e individual, resguardando siempre su libertad de elección y evitando prácticas invasivas innecesarias, entre otros aspectos.

Cumplir la Ley de manera integral

"Son principios fundamentales acordados en la Ley y que deben ser conocidos por todas las personas que intervienen en el proceso reproductivo de cada mujer, entendiendo que son aspectos que se deben cumplir, no por altruismo, sino porque se trata de derechos de la mujer y el/la bebé por nacer que deben ser respetados y puestos en valor ante todo", explica Peralta y aclara que los hechos de violencia obstétrica suceden cuando la mujer no es tratada en su unicidad y con todo el proceso de cambios fisiológicos, psicológicos, físicos y emocionales que implica traer a un ser humano al mundo.

Peralta destaca que hay veces en que se le pide a la mujer que está a punto de parir que haga respetar esos derechos; pero la realidad es que cada una es un universo en sí mismo y el momento del embarazo, el parto, el puerperio y la lactancia generan procesos específicos, donde en lugar de revictimizarla es necesario velar por su bienestar, respetar sus elecciones y su salud, abordada de manera integral. Ese rol, por lo tanto, debe ser cumplido por los equipos de salud a cargo. Por eso justamente, la profesional que forma parte del área de Género y Diversidad Sexual de la organización Xumek compartirá una charla a través de Instagram.

El parto, un proceso único y particular

Mariel Contardi es psicóloga especializada en la temática de salud mental perinatal y una de las profesionales que más ha trabajado la temática de la crianza respetuosa con perspectiva de género. Es, además, docente y tallerista sobre las temáticas que atañen al cumplimiento de los derechos femeninos.

Destaca que todo parto es un proceso y como tal implica respetar a la persona gestante o punto de parir y permitirle conectar con su cuerpo, necesidades y deseos. Explica que es primordial "acompañar sus tiempos, cuidar sus espacios, bridarle comodidad, seguridad y libertad". Esto incluye incluso, la elección de la posición que desee elegir para ese proceso como así también a la persona que la va a acompañar.

"Toda mujer debe ser informada en todo momento lo que está pasando, de manera clara, de su propio proceso y el de su bebé", destaca la profesional y aclara que uno de los derechos fundamentales tiene que ver con permitir el contacto con el bebé de la manera más rápida posible una vez que se produce el nacimiento.

Derechos de la mamá y el bebé

Contardi señala que en todos los casos, la mirada al momento de abordar cada nacimiento, debe estar centrada en la persona que atraviesa el proceso del parto, el/la bebé y su familia. En el caso del/la recién nacido/a, su derecho primario es estar en contacto de manera inmediata con sus progenitores, ser alimentado y ser tratado de manera respetuosa; no ser intervenidos médicamente de manera innecesaria y ser identificados.

Solo por nombrar algunos ejemplos en los cuales la integridad y los derechos de la mujer no son respetados, Contardi destaca: "No se cumple con las premisas de parto humanizado cuando  la mujer no es llamada por su nombre, no se la informa de lo que esta pasando o se le practican intervenciones innecesarias para acelerar el parto o indicar cesárea. Esto también ocurre en los casos en que se las separa del recién nacido sin ningún motivo o no se les permite estar acompañadas en ecografías o controles", destaca la profesional y aclara que estas situaciones siguen ocurriendo, inclusive, más de lo que pensamos. "Muchas veces esto ocurre por desinformación/ no actualización de  profesionales de instituciones, hospitales y clínicas. También porque falta de formación actualizada e integral en el tema para toda sociedad", remarca Contardi.

El "antes y el después"

Contardi detalla que el parto es un proceso que marca un "antes y un después" en la vida de las personas, principalmente por el impacto psico-emocional que genera. Existe, pues una revolución a nivel hormonal y se dan cambios a nivel cerebral de la persona gestante. Se reconfigura la familia, que pasa a tener una nueva identidad.

El nacimiento así, es el punto final de un proceso que abrió aspectos internos e íntimos de las personas y todo lo que ocurra en ese momento quedará grabado en el cuerpo, mente, alma de la persona", detalla la licenciada en psicología y menciona que a todos esos cambios se suman nuevos desafíos que incluyen la alimentación del/la bebé, el reconocimiento del cuerpo, la conexión con el nuevo ser, la vinculación con la pareja, la aceptación de las emociones y los cambios en el sistema familiar. La vida sexual y el retorno al trabajo, destaca Contardi, también forman parte de ese abanico de cambios que continúan luego del parto

La muerte fetal, un tema de que aún nos cuesta hablar

Mariel Contardi explica que en los casos en que por diferentes motivos se produce una muerte dentro del vientre materno o durante el parto no siempre se respetan los derechos de las mujeres que atraviesan por esta dolorosa pérdida. "La muerte aún es ese tema del que como sociedad nos cuesta hablar. Genera impacto, muchas veces rechazo, lo que puede afectar la calidad de los servicios", destaca la profesional y detalla que un gran avance en Mendoza poder contar con una Guía de Buenas Prácticas para la Atención de la Muerte Perinatal y Neonatal. Explica que esta herramienta ordena, nombra, visibiliza y permite un adecuado acompañamiento a las familias. "Es fundamental que todo el personal sea capacitado en este sentido", recalca la especialista y profundiza que es necesario que exista más capacitación y formación para que los profesionales la practiquen

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