Por qué se siente peor el gusto de la comida en el avión

Por qué se siente peor el gusto de la comida en el avión

Todos aquellos que hayan viajado en avión y hayan comido comida arriba de él se darán cuenta que esta sabe diferente, pero seguramente no sepan cual es la explicación biológica por la que esto ocurre.

MDZ Sociedad

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Seguramente cualquiera que se haya subido a un avión y haya tenido la posibilidad de comer dentro de este podrá comprobar que sabe diferente. Tanto la comida como la bebida son diferentes, generalmente peores. Esto se le suele atribuir a que la calidad de la comida es mala, y, aunque este puede ser el caso en muchas aerolíneas, la mayoría de las veces la razón es otra. Incluso si uno lleva comida propia, habitual, se dará cuenta que todo sabe diferente.

La principal respuesta es el trío presión atmosférica, humedad y sentido, pero no del gusto, sino del olfato. Es importante saber que el olfato juega un papel muy importante en el gusto que tienen las cosas cuando las ingerimos. Por ejemplo, si uno se tapa la nariz mientras saborea algo que no le gusta, reconocerá fácilmente esta conexión.

La gran altura a la que se vuela hace que los sabores se vean afectados, ya que, por ejemplo, en vuelo, la intensidad de la sal y el azúcar disminuye casi un tercio. Es por esto que muchas veces se le debe tirar más sal a la comida arriba de un avión. Mientras tanto, otros productos más fuertes en cuanto a sabor, como los ácidos o los amargos no tienen tanto efecto.

Los miles de metros de altura afectan a los sentidos de un ser humano

Ahora bien ¿por que ocurre esto? El sabor de los alimentos viene determinado principalmente por el olfato, entre otros factores, y durante los vuelos, a miles de metros de altura, se resecan las fosas nasales. Esto las reduce significativamente, que a su vez reducen la capacidad olfativa y finalmente afecta en la capacidad de saborear los alimentos.

En general la principal consecuencia de esto es que los alimentos parezcan menos sabrosos, menos intensos y más insípidos.

Algunos estudios de la revista Journal of Neuroscience también sugieren que el estrés tiene un papel determinante, y si uno se deja llevar, puede haber mucho estrés en un vuelo. "Seguro que me estoy olvidando de algo" o "¿dónde está mi tarjeta de embarque?" son, entre otras, frases muy comunes durante los vuelos, que pueden afectar a la percepción de los gustos.

Sin olvidarse del mismo miedo a volar, que lo sufren muchos pasajeros. También, según este estudio, las personas con ansiedad muestran una disminución de la percepción de los olores agradables, que termina finalmente afectando al gusto.

Los aeropuertos pueden ser lugares de mucho estrés, esto puede afectar a la percepción de los gustos

Solución

Obviamente no existe una solución per sé para que no se resequen las fosas nasales, ya que esta es una reacción natural. Lo que si se puede hacer es pedir ciertos alimentos más ácidos o amargos que estimulen nuestro gusto, y con los que no se sienta tanto el cambio. Algunos de estos podrían ser: cítricos, jugos de tomate, jamón o queso.

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