Hay hambre en los niños y crecen los pedidos para aumentar meriendas

Hay hambre en los niños y crecen los pedidos para aumentar meriendas

Por el pedido de las autoridades de los diferentes establecimientos, el Gobierno tiene previsto incrementar los volúmenes de alimentos que llegan a los colegios. Aseguran que la crítica situación económica de las familias se ve reflejada en la demanda de porciones de comida y leche.

Zulema Usach

Zulema Usach

Que casi la mitad de la población en Mendoza sea pobre o indigente no es solo un dato visible en las estadísticas. En el escenario educativo, las consecuencias del empobrecimiento de las familias se hace evidente a diario y de hecho, maestras, profesoras y directoras ya han advertido la cruda realidad: gran cantidad de estudiantes -desde salita de cuatro años hasta los más grandes, de quinto y sexto año- van a la escuela con hambre. Una buena parte inclusive, no desayuna en su casa antes de salir a la escuela y otro tanto pide alguna otra ración de comida o merienda para repetirse o "llevar algo a sus hermanitos".

Las raciones de meriendas y viandas que entrega el Gobierno Provincial en los colegios a través de la Dirección de Alimentación Escolar de la Dirección General de Escuelas (DGE) no siempre alcanzan, asegura una buena parte de las directoras que ya han tramitado su pedido ante las autoridades para poder responder a aquellos chicos que se sumaron a la fila de los más necesitados. Ocurre que en un contexto donde una porción de la población de clase media se empobreció y los pobres pasaron a ser indigentes (es decir, a no poder cubrir sus necesidades básicas) hoy hay niños y adolescentes que quizá en otro momento no solicitaban la comida en el colegio y ahora sí.

La situación no ha pasado desapercibida por las autoridades del gobierno escolar que evalúan incrementar los volúmenes de alimentos que llegan a las instituciones, de manera que sea posible paliar, de algún modo, la profunda crisis que impacta en la calidad de vida de la población. "Tenemos previsto aumentar las raciones. Las escuelas han planteado esa necesidad que también ha venido acompañada de un aumento de la matrícula en las escuelas. Ha crecido la demanda de comida, hay más alumnos que necesitan y a esa situación la notamos en los pedidos que nos hacen los directivos", aseguró a MDZ el titular a cargo de la Dirección de Alimentación Escolar, Franco Pulido. 

Miles de niños van a la escuela con hambre

El incremento en estos pedidos, también se ha visto reflejado en la ampliación del presupuesto que este año el Gobierno destinó a este fin, más allá de la inflación: mientras que en 2021 el total destinado a la alimentación de los niños y niñas en las escuelas fue de 1.800 millones de pesos, este año se espera utilizar 3 mil millones de pesos a lo largo de todo el año. La partida podría incrementarse para poder responder a los pedidos

En la actualidad, el programa que asiste con alimentos a las escuelas estatales de la provincia, incluye a 220 mil niños, niñas y adolescentes que asisten de lunes a viernes a 1.300 establecimientos, de los cuales 900 funcionan con horario extendido en el marco del programa de acompañamiento de las trayectorias escolares. "Cerca de 40 mil raciones se destinan al comedor de jardines maternales y escuelas primarias y secundarias", detalló Pulido. En los jardines, por ejemplo, se distribuye más leche, en tanto que en la primaria se entrega tres días leche y una vez queso. En general, la merienda diaria que se entrega entre niños y niñas consiste en cuatro raciones de lácteos y un panificado (medialuna, tortita, turrón o vainillas), cuyas combinaciones van cambiando según el día, aseguran desde la DGE. En tanto, los menús que se destinan al comedor van rotando cada diez días.

Miles de niños y niñas tienen hambre mientras están en clases porque no comen en su casa

De las 900 escuelas y jardines que reciben el almuerzo, a 250 las raciones llegan preparadas en bandejas que se entregan en el colegio para cada estudiante. En esos casos, los establecimientos no cuentan con una cocina comedor o personal para preparar los platos, en tanto que en las 650 restantes, los almuerzos se preparan en el mismo colegio y los chicos comen en el comedor. Quienes están a cargo de las preparaciones son celadores/as que han asumido ese rol en la cocina. Según destaca Pulido, las comidas consisten en fideos con salsa bolognesa, milanesa con ensalada, arroz con pollo y carne a la olla según el día. 

En total, 150 proveedores de alimentos en diferentes rubros en toda la provincia trabajan para la DGE. Cada uno tiene a su cargo entre diez y quince escuelas para aplicar la logística diaria y entregar carne, frutas y verduras, entre otros productos, detalló Pulido. El funcionario agregó que para actualizar los datos sobre las necesidades alimentarias de los estudiantes que se sumaron a la matrícula total (se estima unos 10 mil) se realizará un trabajo de fondo, que implica visitar las escuelas y actualizar los datos. Para efectuar los controles acerca de la calidad alimentaria de las porciones que se distribuyen en las escuelas, desde el gobierno escolar agregaron que un equipo de quince nutricionistas se encargan de realizar los controles y las auditorías en las escuelas

Respuestas que tardan en llegar

Mientras el gobierno escolar reconfigura los datos en relación a la cantidad de nuevos estudiantes que necesitan ser cubiertos con comida en la escuela, hay colegios donde la situación es urgente y por eso, las autoridades han decidido afrontar los pedidos para ampliar la llegada de raciones de meriendas y almuerzos. La escuela secundaria El Algarrobal, ubicada en Las Heras es un ejemplo. Su directora, Sandra Mirábile destacó que durante el año pasado, cuando fue necesario aplicar el sistema de burbujas como consecuencia de la pandemia de covid, se solicitó la reducción de las porciones de merienda para que no se desperdiciara.

Sin embargo, el regreso a la presencialidad plena implicó no solo que haya más chicos que necesitan nuevamente de ese servicio, sino que se agregaron aún más. El hambre, aseguró la directora de esta escuela (que tiene una matrícula de 750 adolescentes) es notorio. Explicó que, muchas veces, lo que consumen en la escuela es la única oportunidad para los alumnos, de tomar algo caliente o comer. Por eso, justamente, ella ha tenido que reiterar los pedidos ante las autoridades para ampliar la cantidad de comida.

"Estamos esperando una respuesta porque hoy tenemos, por ejemplo, 150 raciones todos los días y los chicos son 750; todos necesitan de esa tortita, vainilla o turrón en las mañanas porque llegan con mucho hambre de su casa", explicó Mirábile y detalló además, que necesitan que las raciones sean más abundantes. "Los adolescentes necesitan más que eso, les cuesta mucho consumir leche porque en realidad están muy desacostumbrados y en lugar de chocolate, nos llega un saborizante que no es rico ni es un buen aporte nutricional", remarcó la directora.

Patricia es una maestra que cuenta con una amplia trayectoria en contextos de vulnerabilidad económica. Destaca la docente que la merienda que los niños y niñas reciben en la escuela no es del todo saludable, ni tampoco suficiente. "Sería muy bueno que entreguen frutas, yogurt, cereales, alimentos nutritivos y no con altos contenidos de hidrato de carbono o pura azúcar. A veces solo envían la merienda para la asistencia media de los chicos, por eso siempre falta. Los chicos están con mucho hambre; deberíamos garantizarles una merienda saludable", enfatizó la educadora que además enseña entre los más pequeños las prácticas de higiene antes sentarse a comer en la escuela Carlos Danilo Berdasco, ubicada en el barrio La Favorita, de Ciudad. 

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