El papa Francisco apuntó por primera vez contra Vladimir Putin con un desesperado reclamo

El papa Francisco apuntó por primera vez contra Vladimir Putin con un desesperado reclamo

El papa fue contundente y arremetió contra Putin tras la anexión que Rusia anunció de territorios legítimamente ucranianos. También apuntó contra Zelenski y le pidió que se abra a las negociaciones de paz.

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Tras siete meses de guerra desde la invasión a Ucrania, Rusia declaró la anexión de cuatro regiones y crece la amenaza de un ataque nuclear a las fuerzas defensoras. En ese marco, el papa Francisco apuntó por primera vez contra Vladimir Putin y le pidió que termine de una vez por todas con la acción bélica, que el Sumo Pontífice definió como un "horror" y "locura".

En el primer pedido de paz con este grado de intensidad, el papa pidió un cese del fuego de inmediato y llamó al presidente ucraniano Volodimir Zelenski a predisponerse para las negociaciones de paz.

“Mi llamamiento se dirige ante todo al presidente de la Federación Rusa, suplicándole que detenga, también por amor a su pueblo, esta espiral de violencia y de muerte”, pidió el obispo de Roma desde la ventana del Palacio Apostólico durante el tradicional Angelus. “Por otro lado, dolido por el enorme sufrimiento de la población ucraniana después de la agresión sufrida, hago también un llamamiento al presidente de Ucrania para que esté abierto a serias propuestas de paz”, agregó.

Putin anunció la anexión de regiones Ucranianas y crece la amenaza nuclear.

Atento a la gravedad de los hechos que están ocurriendo en el este de Europa, el Santo Padre dedicó el Angelus al conflicto que se mantiene bajo la mirada atenta del mundo entero. Esto ya había ocurrido cuando en septiembre de 2013 hizo énfasis sobre la cuestión Siria.

“La evolución de la guerra en Ucrania se ha vuelto tan grave, devastadora y amenazadora que suscita gran preocupación. Y por esto querría dedicarle la entera reflexión del Angelus”, explicó Francisco y agregó que “de hecho, esta terrible e inconcebible herida de la humanidad, en lugar de curarse, sigue sangrando cada vez más, corriendo el riesgo de ensancharse”.

“Me afligen los ríos de sangre y de lágrimas derramados en estos meses. Me duelen las miles de víctimas, especialmente entre los niños y las tanta destrucciones, que han dejado sin casa a muchas personas y familias y amenazan con el frío y el hambre vastos territorios”, declaró y advirtió que “ciertas acciones no pueden ser justificadas, nunca”.

Además, el papa dijo que “es angustiante que el mundo esté aprendiendo la geografía de Ucrania a través de nombres como Bucha, Irpin, Mariupol, Izium, Zaporiyia y otras localidades que se han vuelto lugares de sufrimientos y miedos indescriptibles”. También remarcó el tema de la amenaza nuclear que existe sobre el mundo: “¿Y qué decir del hecho que la humanidad se encuentra nuevamente delante de la amenaza atómica? Es absurdo”.

En el anuncio de la anexión de las cuatro regiones ucranianas de Donetsk, Luhansk, Zaporiyia y Kherson, el líder ruso amenazó con usar armas nucleares para defender "su" territorio.

La guerra comenzó a tener resultados adversos para Rusia y en Ucrania temen por la reacción del invasor.

“¿Qué debe aún suceder? ¿Cuánta sangre debe aún correr para que entendamos que la guerra nunca es una solución, sino tan solo una destrucción?”, consultó Francisco. “En nombre de Dios y en nombre del sentido de humanidad que alberga en cada corazón, renuevo mi llamamiento para que se alcance de inmediato un cese del fuego. Que callen las armas y se busquen las condiciones para comenzar negociaciones capaces de conducir a soluciones no impuestas con la fuerza, sino acordadas, justas, estables. Y serán tales si fundadas en el respeto del sacrosanto valor de la vida humana, así como de la soberanía e integridad territorial de cada país, así como de los derechos de la minorías y de las legítimas preocupaciones”, pidió el papa.

“Deploro vivamente la grave situación que se creó en los últimos días, con ulteriores acciones contrarias a los principios del derecho internacional. Esta, en efecto, aumenta el riesgo de una escalada nuclear, hasta hacer temer consecuencias incontrolables y catastróficas a nivel mundial”, declaró. Inmediatamente dirigió el discurso a Putin y le rogó “detener la espiral de violencia y de muerte”.

“A todos los protagonistas de la vida internacional y a los responsables políticos de las naciones, pido con insistencia que hagan todo lo que esté en sus posibilidades para poner fin a la guerra en curso, sin dejarse involucrar en peligrosas escaladas y para promover y sostener iniciativas de diálogo”, fue el llamado del Santo Padre.

“¡Por favor, hagamos respirar a las jóvenes generaciones el aire sano de la paz, no el contaminado de la guerra, que es una locura!”, declamó. Luego, tras tanto tiempo de hostilidad, pidió que los políticos recurran “a todos los instrumentos diplomáticos, también los que hasta ahora no fueron eventualmente utilizados, para hacer terminar esta enorme tragedia”.

Para finalizar, remarcó el horror de la guerra y llamó a la oración. En ese llamado, también le dijo a los cristianos de todo el mundo que soliciten la intercesión materna de la Virgen María para pedir por la paz.

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