Tuvo dos veces cáncer de mama y busca llevar un mensaje de superación

Tuvo dos veces cáncer de mama y busca llevar un mensaje de superación

Silvana Montes es mendocina y desarrolló dos veces la enfermedad con un intervalo de diez años entre un tratamiento y el otro. En el mes de la concientización para la detección temprana de esta enfermedad, que afecta a 750 mujeres en Mendoza cada año, cuenta sus experiencias.

Zulema Usach

Zulema Usach

Si hay algo que nunca decayó en su espíritu fue su amor por la vida, con una especial conexión con todo aquello que ancla al ser con el amor, la belleza de las artes, la naturaleza, el deporte, la creatividad y los niños. Silvana Montes (49) demuestra sus pasiones en una charla que se extiende entre anécdotas y momentos complejos, en los que el cáncer de mama, cada tanto, le hizo aparecer mil fantasmas que ella, con sabiduría y confianza en sí misma, supo hacer desaparecer para dejar entrar nuevos y buenos sueños.

Con 37 años, dos niños pequeños y 25 años de trayectoria como maestra y profesora de música, la vida le planteó un desafío que apareció por fuera de todos los planes y deseos del momento. Un bulto en su mama derecha que había palpado al bañarse resultó ser un tumor de tipo invasivo que requería de un tratamiento urgente.

Era el 2010. Silvana no dudó en afrontar todo lo que viniera. Atravesar la quimio, confiesa, no fue del todo sencillo e inclusive tuvo momentos en los que no se sintió del todo bien. Sin embargo, cuenta, nunca se quedó quieta y fue en busca de herramientas para no dejarse caer, siempre llevando una sonrisa; encontrando la motivación necesaria en sus ganas de recuperarse. No eligió el encierro; por el contrario, hizo una carrera de posgrado en psicología laboral. "Quería y necesitaba estar bien por mí, por mi esposo y mis hijos, acompañarlos y compartir con ellos cada momento, pero además sentí que era una oportunidad para realizar proyectos de los que también disfrutara", cuenta la mamá mendocina que ya ha incorporado como un hábito agradecer cada día al despertar y al regresar a la cama en la noche.

Derribando fantasmas 

Silvana es profesora de yoga y de yoga de la música. Pero además es terapeuta sensorial, toca la guitarra, el piano y está tomando clases de bansuri, un tipo de flauta traversa originaria de la India. Gracias a su gusto por el tejido, comenzó a concretar un proyecto para comercializar artículos del hogar realizados por ella misma. Un punto más a la creatividad.

En su segundo tratamiento, Silvana se dedicó a buscar formas de ser feliz y salir adelante.

"No me gusta quedarme quieta; siempre amé ser profesora y fui muy feliz dando clases a niños, niñas y adolescentes y ahora disfruto mucho de lo que hago; esa es una de las cosas que me enseñó este proceso: vivir cada momento, aprender a canalizar las emociones y buscar ayuda cuando sentimos que es necesario", reflexiona la profesional, que ofrece talleres específicos a mujeres que están atravesando el proceso de recuperación por este tipo de cáncer. 

Redoblar la apuesta

A lo largo de diez años desde que logró mejorar de aquél cuadro que le hizo reconfigurar sus prioridades y deseos, otra vez, un nuevo desafío, menos complejo en relación al tratamiento (aunque más doloroso desde lo emocional) volvió a plantarse en el cuerpo de Silvana. Esta vez, en 2020, otro tumor se desarrollaba en su mama, del lado izquierdo. Silvana no niega la carga emocional que le implicó comprobar luego de una mamografía, que el nuevo "bultito" que detectó en su mama, implicaría atravesar, una vez más, por un tratamiento contra el cáncer. Esta vez, a diferencia de la anterior, sí decidió apelar al apoyo psico-oncológico para afrontar lo que viniera. 

"Nos podemos permitir estar un día mal, pero eso no puede extenderse mucho tiempo. Hay que seguir adelante e incorporar todas aquellas actividades, situaciones y terapias que nos hagan sentir cómodas y de buen ánimo. Hacer cosas que nos hagan bien además de seguir adelante con todos los pasos que indican los equipos médicos para afrontar el tratamiento", aconseja Silvana, que forma parte de las 750 mujeres que de acuerdo a las estimaciones anuales del Ministerio de Salud de Mendoza reciben un diagnóstico de cáncer de mama en la provincia.

Silvana es una convencida de que las emociones negativas que no son correctamente expresadas o canalizadas, son desencadenantes de las enfermedades que el cuerpo manifiesta. Por eso, su deseo justamente, es compartir un mensaje de concientización, en el marco del mes en el que la provincia realizará actividades relacionadas a brindar información, asesoramiento y controles para todas las mujeres, de manera de fomentar la detección temprana de la enfermedad.

"Esperarse" a una misma

"En las terapias no verbales, siempre digo a mis alumnas que hay que aprender a esperar a otros pero también a una misma", comparte su mensaje sanador, en tiempos donde el estrés, la ansiedad y el mal humor ya parecen ser un patrón común en el  sentir de la sociedad. El año pasado, Silvana concluyó las sesiones de quimio y radioterapia. En la actualidad solo acude una vez por mes para continuar con un tratamiento muy leve, que si bien la genera algo de dolor en sus rodillas, ella sabe que con yoga y salir en bici todos los findes de semana junto a su esposo, alivian los efectos. Una alimentación saludable y equilibrada, además de realizar deportes -como el kayak- al aire libre, son hábitos que siempre acompañaron su vida.

Lejos de solo quedarse en sus vivencias personales. Silvana ha elegido hacer extensivo su mensaje de reflexión y concientización en relación al cáncer de mama. A las mujeres que no tienen un diagnóstico de este tipo, quiere transmitirles que deben realizarse los controles gineco-mamarios todos los años y a aquellas que sí están atravesando un tratamiento, ella desea llevar tranquilidad y confianza al decirles que no tengan miedo, que no bajen los brazos pese a lo difícil que puedan presentarse los días.

"Es fundamental enseñar a nuestras hijas sobre la importancia de los controles, enseñarles a hacerse el autoexamen de mamas. No hay que tener miedo", expresa Silvana.

Generando conciencia

Entre las mujeres que acuden a los talleres de Silvana, una mujer no pierde oportunidad para no perderse de ninguno. Es la diputada nacional  de Juntos por el Cambio, Jimena Latorre quien está llevando adelante las riendas de las actividades de concientización en la provincia, en coordinación con el Ministerio de Salud de Mendoza.

Justamente, uno de los aspectos clave sobre los cuales está trabajando Latorre, tiene que ver con concientizar a las mujeres sobre la importancia de la detección temprana del cáncer de mama. "El cáncer de mama no se puede prevenir pero sí se puede detectar a tiempo", explica la legisladora que se encuentra cumpliendo con las etapas de un tratamiento contra el cáncer de mama, enfermedad que le fue detectada en marzo pasado. "Ante un resultado sospechoso, no hay que esperar, se debe actuar de manera urgente para iniciar los correspondientes tratamientos", explica Latorre. 

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