El principal atractivo turístico de Carlos Paz, en jaque por la contaminación

El principal atractivo turístico de Carlos Paz, en jaque por la contaminación

El biólogo ambientalista, activista y presidente de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente (FUNAM), Raúl Montenegro, detalló sobre la actualidad del espejo de agua que se encuentra en el Valle de Punilla y adelantó hacia donde va su contaminación.

Mario Sar

El lago San Roque es uno de los mayores atractivos que tiene la zona, sobre todo en la ciudad de Carlos Paz, ya que la costanera es uno de los lugares más elegidos a lo largo del año. No importa si hace frío o calor, residentes y turistas disfrutan su paisajesuele ser la mejor postal de este destino,

Sin embargo, diversos factores que influyen para que día a día, el lago esté más contaminado. Es la consecuencia de haberle dado la espalda durante décadas, como si el dique pudiera tolerar todas las sustancias que terminan en él. La culpa es compartida entre la ciudadanía y los Gobiernos que se sucedieron a lo largo de la historia.

El color verdoso, las algas que se descomponen y largan olor, son situaciones que comenzaron a imponerse desde hace un tiempo. Para el biólogo ambientalista y activista, presidente la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente (FUNAM), Raúl Montenegro, el San Roque es un lago “enfermo y lejos de reducirse, aumenta la enfermedad”.

Actualmente se trata de un lago “eutrófico, que tiene demasiados nutrientes, sobre todo fosforo y nitrógeno”, aclaró de entrada el especialista, quien detalló que son “nutrientes fundamentales para el crecimiento de las algas”.

El lago San Roque es una de las postales predilectas de Carlos Paz, pero también un problema de contaminación que crece y preocupa cada vez más

Las altas temperaturas, además de los nutrientes que tiene, provocan el fenómeno de la afloración de algas, que ya es conocido en Carlos Paz. El problema del bloom de algas, es que son “organismos que liberan neurotoxinas y patotoxinas, que pueden ser de riesgo y contaminan, además de lo visual y olfativo, que es una imagen incoherente con la de un lago con perfil turístico”.

Hay otros contaminantes químicos y microbiológicos que se encuentren en el agua, comentó el biólogo. Las principales fuentes “son los líquidos cloacales crudos o pesimamente tratados y que surgen de las cuencas como San Antonio, Las Mojarras y Cosquín”.

Un factor que también aporta contaminantes, son los incendios que se dieron en los últimos años en Córdoba, donde “se quemaron más de 400 mil hectáreas y cuando llueve y no hay vegetación, arrastra los restos y lleva grandes cantidades de fósforos y nitrógenos que llegan a los afluentes del lago”.

Los tratamientos convencionales de líquidos cloacales que se realiza en las Plantas, dijo “que no sirve para evitar lo que sucede con las algas. Para eliminar estos dos nutrientes que mencionamos (fósforo y nitrógeno), se necesita un tratamiento terciario, y el de las plantas es primario y secundario”.

El San Roque es la principal fuente de agua para la ciudad de Córdoba y debe ser tratada correctamente para su uso. “Mientras más contaminada, más difícil el tratamiento, y cuando se usa cloro, que es uno de los más utilizados, aunque no es sustentable ni lo más avanzado, la mezcla entre esto y sustancias orgánicas que están en el lago, producen trihalometanos, que tienen su propio riesgo sobre la salud”, señala el experto.

¿Hay solución para la contaminación del lago San Roque?

Montenegro planteó que lograr una mejora en los lugares donde existe “inteligencia territorial” es algo posible, pero señaló que "no es el caso de Córdoba, que entiende poco y nada de las situaciones ambientales que suceden en la Provincia”.

El lago San Roque “es una cuenca de más de 1700 kilómetros cuadrados y la única forma en que se avizore el sistema, es que se dé un buen manejo de la cuenca”. En esta línea reconoció que hay una ley que "favorece la interacción entre la Provincia y las distintas municipalidades, la comuna y la sociedad”.

El lago San Roque, en Carlos Paz es uno de los más contaminados de la provincia

Al mismo tiempo reconoció que en Córdoba "las cuencas hídricas están en papeles pero no funcionan en la práctica. Por ejemplo, no leemos que se reunió el Comité de cuenca del San Roque, sino que cada tanto, se produce una convulsión mediática, se habla del tema, después se cambia por otra cosa hasta la próxima vez, y mientras el lago cada vez está más enfermo”.

Según el especialista, este espejo de agua "es uno de los diques de Córdoba más contaminados junto con el de Los Molinos".

“Es mucho el desmanejo que existe, el poco interés y la escasa capacidad técnica del Gobierno ante estos problemas. En vez de tener caminos de solución que comienzan por los funcionamientos de comités de cuencas, siguen siendo sistemas afectados y aumentan los problemas”, relató.

Los lagos artificiales como el San Roque, “se terminan llenando de sedimentos, en este caso la connotación no es tan acelerada. Pero cuanto menos manejos allá, más la situación se agrava y no tiene sentido drenar un lago y mover los sedimentos, porque lo que haría es agudizar el problema”, finalizó.

Riesgo de que haya coronavirus en aguas residuales

El Instituto de Virología “Dr. JM Vanella”, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba trabajó en una investigación un tiempo después de que se inició la pandemia de coronavirus. El objetivo fue detectar si en las aguas residuales era posible encontrar señales de covid-19. Para eso se tomaron muestras en diferentes plantas de tratamiento, como la de Villa Carlos Paz, La Falda y la ciudad de Córdoba.

Desde el instituto detallaron en un informe en febrero del 2021 que se evaluaron los resultados obtenidos en la planta depuradora de Carlos Paz, ubicada en Costa Azul. “Se identificó genoma de SARS-CoV-2 en aguas crudas cuando el número de excretores alcanzó a 36 individuos acumulados a 21 días atrás, con un valor de Ct 38,4”, señalaron.

Cabe aclarar que casi el 70 por ciento de las aguas residuales no va a parar a la planta de tratamiento sino al lago. 

En el caso de La Falda, bajo la misma modalidad, se evaluaron los resultados obtenidos de la planta depuradora que recolecta aguas cloacales en esa localidad, en Huerta Grande y Villa Giardino y que terminan en el San Roque. Se dio también con el virus en “aguas crudas cuando el número de excretores alcanzó a 19 individuos, acumulados a 21 días atrás”.

En este trabajo se aportan evidencias que muestran que las aguas residuales de la ciudad de Córdoba y Valle de Punilla se constituyen en “centinelas silenciosos de la tendencia de circulación viral en la población. La detección del genoma viral de SARS-CoV-2 en las aguas cloacales (suma de la excreción viral de personas sintomáticas y asintomáticas) está ligada a la magnitud de circulación del virus en la comunidad”.

Los investigadores explicaron en dicho informe que, "debido a la fragilidad del sistema de eliminación de excretas en nuestro medio, con frecuencia, las aguas crudas o mal tratadas alcanzan cursos de aguas superficiales, que son utilizados como fuente de abastecimiento de agua, con fines recreacionales o para riego en sistemas productivos de alimentos”.

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