Los rastreadores de dos ejemplares de tiburón ballena que estaban siendo monitoreados enviaron datos alarmantes

Los rastreadores de dos ejemplares de tiburón ballena que estaban siendo monitoreados enviaron datos alarmantes

Los tiburones ballena habían sido marcados con rastreadores satelitales en las Islas Galápagos, aunque poco tiempo después, datos alarmantes encendieron la preocupación de biólogos y conservacionistas.

Juan Pablo Rufino

El majestuoso tiburón ballena es el pez más grande del mundo, pudiendo llegar alcanzar hasta 12 metros de largo. A pesar de su gran tamaño y su imponente nombre, esta especie se caracteriza por ser dócil, curiosa y amigable, por lo que no representa peligro alguno para los seres humanos.  Al igual que otras grandes especies marinas, el tiburón ballena se alimenta por filtración, abriendo su colosal mandíbula de par en par, para absorber su alimento, el cual se compone principalmente por plancton, micro algas y krill.  

El Proyecto Tiburón Ballena de las Islas Galápagos está conformado por un pequeño grupo de científicos, biólogos y voluntarios que velan por el cuidado y protección de los ecosistemas marinos de las islas. Como parte de uno de sus proyectos más recientes marcaron con rastreadores satelitales a 8 ejemplares de tiburones ballenas para su monitoreo. Desafortunadamente, los datos arrojados por los dispositivos, indicaron un trágico final para 2 de estos gigantes marinos que terminaron en Ecuador continental

El rastreador es colocado por buzos experimentados, quienes se acercan al animal y lo instalan en menos de 30 segundos sin poner en riesgo al tiburón.

Uno de los dispositivos había sido colocado en septiembre del 2021 y no tardó en enviar malas noticias. En noviembre de ese mismo año la organización de conservación ambiental recibió una señal del dispositivo perteneciente a una hembra adulta de unos 12 metros de longitud, desde el ecuador continental. Según muestra la hoja de ruta trazada por su dispositivo, el tiburón ballena salió de la Reserva Marina de las Galápagos en dirección a la Cordillera Volcánica Oceánica del Coco, para luego dirigirse hacia el sur, acercándose al Ecuador continental. La hoja de ruta muestra un cambio de dirección que supone un encuentro cercano con una embarcación. La organización logró recuperar el dispositivo de rastreo, el cual había transmitido por última vez desde la provincia de Santa Elena, Ecuador. El pescador que lo entregó a una cooperativa de pesca sostuvo que nunca vio al animal, ya que cuando levantó su red la misma se encontraba rota y con el dispositivo atrapado en ella. 

Con uno de los otros tiburones ballenas, marcado en agosto del 2021, ocurrió algo similar. Al analizar su trayecto y notar un cambio abrupto en su dirección hasta llegar a las cercanías del Puerto Pesquero Artesanal Jaramijó en Manabí, los expertos pudieron determinar un probable encuentro con una embarcación pesquera. 

Sofía Green, es una integrante del Proyecto Tiburón Ballena de las Islas Galápagos, es bióloga y máster en Recursos Biológicos Marinos, Conservación y Ecología. En comunicación con Infobae mostró su preocupación, “impresionante porque demuestra la alta presión pesquera que debe haber para que, de una muestra tan pequeña, dos de nuestras marcas terminen en tierra. Esto me hace preguntar, y a todos los integrantes del equipo, si dos de nuestras marcas tuvieron este tipo de encuentro, ¿cuántos tiburones ballenas están encontrándose con otras embarcaciones?” 

Foto: EFE WWF

En 2007, se firmó el decreto 486, el cual permite monitorear y registrar la pesca incidental de los tiburones ballenas. A pesar de esto la experta explica que, “por más que bajara la comercialización y la pesca ilegal del tiburón dentro de la Reserva Marina de las Galápagos, se ve que no tuvo ese mismo efecto en el Ecuador continental, desafortunadamente. El hecho de que se pueda comercializar estas especies libremente bajo la figura de la pesca incidental posibilita que la cantidad de pesca de tiburones siga exactamente igual a lo que sucedía antes del Decreto. Por eso es importante la creación o ampliación de áreas marinas protegidas con los controles en tierra”.

Cabe destacar que en Ecuador el tiburón ballena es una especie en peligro de extinción de acuerdo a la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). A pesar de la prohibición de su pesca, comercialización, importación y exportación en muchos países del mundo, este colosal y majestuoso animal sigue siendo blanco de muchos pescadores artesanales e industriales. Afortunadamente en el último tiempo el ecoturismo se ha vuelto un gran aliado en su conservación en países como Australia, incluso en Ecuador mismo. 

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