Caso inverso: mientras miles emigran, un francés elige vivir en Argentina

Caso inverso: mientras miles emigran, un francés elige vivir en Argentina

Se enamoró de una argentina, se dedicó a la danza, se mudaron de Francia a Argentina y se sorprende al ver que muchos quieren emigrar ya que él no tiene intenciones de volver a su país. Y elige construir su vida en este rincón del mundo.

Candelaria Reinoso

Matheo Perpoint es un francés que vive hace 10 años en Argentina luego de haberse enamorado de una nativa. "Esa es la razón principal, la conocí en Francia, vivimos un tiempo allá y aprovechamos el final un ciclo profesional para mudamos a Latinoamérica". Ambos son bailarines de danza contemporánea, trabajaron en varias compañías europeas y aún en Argentina se siguen dedicando a la danza.

Mientras ve que muchos deciden emigrar en busca de un futuro o un presente distinto al que propone este país, responde una y otra vez por qué elije Argentina para vivir. “Las personas que generalmente nos hacen esa pregunta están cansadas de Argentina, o preocupados por sus hijos", dice y acota: "No deja de ser una pregunta de clase alta”.

“Siempre nos adaptamos a la situación del país, buscamos soluciones. Creo que está ligado a la historia personal de cada uno. Mis dos hijos nacieron en argentina y nunca sentí la necesidad de volver a Francia para tener más seguridad", relata haciendo referencia a una de las principales causas señaladas por personas que deciden emigrar. "Siempre sentí que había muchas oportunidades acá, aprendí mucho a nivel personal”, explica Matheo, quien además de dedicarse a la danza trabaja en la Embajada Francesa

Admite que “es muy difícil volver a instalarse en un país, reinventarse. Tenes que tener un plan laboral fuerte para sostener tu familia, en mi cado junto con mi pareja”. Pero valora especialmente la educación que puede dar a sus hijos. “Tengo la suerte de enviar a mis hijos a un colegio privado, darles una educación completa y abierta al resto de la sociedad. Siento que les doy algo particular que no tendrían en Francia”, cuenta.

“Durante las crisis políticas nunca sentí que hubiese estado mejor en Francia. Quizás sea por mi forma de pensar y que probablemente no las vivo con la misma intensidad, sino que las entiendo como extranjero”, relata el francés. Además, asegura que nunca sintió ningún peligro a nivel político.

Con respecto a la cultura, Matheo señala: “Cuando llegué a la Argentina noté que la gente era muy cálida, es muy fácil compartir y confiar en la gente, es una cultura muy distinta a la francesa. Me recuerda a la sensación que sentía con los inmigrantes africanos en Francia. En sus costumbres familiares, en sus celebraciones y la forma que tenían de recibir a las personas. Me imagino que el sur de Italia debe ser así, o en España”.

“Hay muchas cosas sutiles que son valorables a mis ojos. No tengo muchos planes a futuro sobré que harán mis hijos. Conozco otros franceses en Argentina con hijos en las universidades locales que están muy satisfechos. Entrar en la vida adulta en Francia es mucho más violento, universidades como la UBA no existen allá”, explica.

“Yo creo que todo se puede, encuentro muy denigrante pensar que mis hijos deberían irse a otro país para lograr un futuro. Me parece una falta de respeto por toda la gente que se esfuerza para que las cosas funcionen”, declara Matheo. “Pienso así porque viví las dos experiencias, acá y en el extranjero, a diferencia de un padre nativo que nunca vivió en otro lado”, explica él.

Sin embargo, expone que es muy difícil hacer una comparación. “Creo que son discusiones muy complejas, hay que multiplicar los puntos de vista. Sino todo es blanco o negro, todo es un caos o todo está genial. Pero puedo asegurar que los que se quedan lo hacen porque les gusta. Cada uno tendrá su razón, pero los que lo hacen es porque no están cansados de Argentina, es un país que les gusta, les da algo que no encontrarían en Francia”, determina el francés.

“Si me fuera extrañaría mucho, son muy divertidos los argentinos, hay que valorar esas cosas. Se que es complicado económica y políticamente, la historia argentina es complicada, pero todos los países son complicados. Deseo mucho para Argentina, hay muchas cosas que mejorar, pero a nivel mundial siento que hay una libertad que no hay en varios países, así como la educación. Hay que valorar estas cualidades, ya que el día de mañana podrían estar en peligro”, determina Matheo.

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