La emblemática comisaría de San Telmo que se alquila a turistas

La emblemática comisaría de San Telmo que se alquila a turistas

Los Altos de San Pedro era una comisaría de la época de Yrigoyen que hoy en día fue remodelada y cuenta con dos departamentos disponibles para ser alquilados

Redacción MDZ Online

La casona antigua del Casco Histórico de San Telmo había sido construida a principios del 1900 y bautizada muchos años después Los altos de Don Pedro. Se encuentra sobre la calle Bolívar y fue construida por un francés que años después se la alquiló a la policía federal. Quien firmó el contrato de locación como inquilino en representación de la policía fue nada menos que Hipólito Yrigoyen.

“Mi abuelo, un inmigrante italiano con olfato inmobiliario, vio el aviso de venta en el diario y convenció a mi madre de comprarlo como inversión” cuenta Pedro Eduardo Taccone, propietario de la edificación.

“El despacho de la comisaría ocupaba un lugar en el primer piso, donde se encuentra un departamento de enormes ventanales que dan a la calle Bolívar. Durante la dictadura siguió funcionando como comisaría, y cuando decidimos renovarla aún poseía los calabozos y un gran aljibe en el fondo” narra el dueño.

La casa se siguió vinculando en los años siguientes a la política y a la música alternadamente: se alquiló alguna vez como búnker político y funcionó allí una Unidad Básica Peronista. “En algún momento se guardaban los doce tambores de Carlos Tula que los manifestantes llevaban a la Plaza de Mayo y después de cada manifestación volvían a dejarse allí” agrega. Más tarde la casona alojó a bandas de rock y llegó a convertirse en un salón de fiestas del centro de inmigrantes chilenos.

En 2007 se decidió restaurar y dividir la propiedad en doce departamentos. La remodelación terminó bautizando al edificio como Los Altos de Don Pedro: nombre que hace alusión, por un lado, a San Pedro Telmo y por otro, al dueño.

“Los encargados de la renovación tenían la consigna de conservar los detalles de la construcción original y así lo hicieron” cuenta el propietario. Se mantuvieron los cielorrasos de bovedillas originales con vigas de madera y el valor patrimonial arquitectónico de toda la casa.

Una vez terminada la obra, Pedro Eduardo se quedó finalmente con dos de los doce departamentos y vendió el resto. Hoy en día ambos departamentos se alquilan por Airbnb a extranjeros que visitan Buenos Aires.

 

 

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