Por qué un grupo de padres pide vacunas Pfizer para sus hijos

Por qué un grupo de padres pide vacunas Pfizer para sus hijos

Familias reclaman la autorización y aplicación de la vacuna Pfizer en menores entre 12 y 18 años con discapacidades o comorbilidades.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

aginestar@mdzol.com

La campaña de vacunación contra coronavirus avanza de manera sostenida, sin embargo, aún no hay precisiones respecto a la vacunación de cientos de niños que poseen patologías de riesgo y no pueden ser incluidos en el calendario debido a que las vacunas disponibles en Argentina están aprobadas solamente a partir de los 16 años.

El pedido de las familias se sostiene con el argumento de que este grupo de niños menores de 18 años es de alto riesgo y posee comorbilidades. A través de una petición en Change.org, la red de familias argentinas autoconvocadas “VacunaMe, chicos en riesgo” solicitó al gobierno nacional la compra urgente de vacunas del laboratorio estadounidense Pfizer para inocular a los menores de entre 12 a 18 años debido al riesgo de vida que presenta la enfermedad para quienes padecen diversas patologías.

En Argentina la vacuna está aprobada por ANMAT pero solamente a partir de los 16 años, motivo por el cual, las familias solicitaron que se revise la cláusula y se autorice la aplicación de la vacuna Pfizer a partir de los 12 años como sucede en Brasil, EEUU, Uruguay y Chile.

Carlos Merlo es papá de un adolescente de 15 años que padece fibrosis quística. Junto a padres y madres de todo el país emitieron un comunicado dirigido al gobierno nacional donde piden la vacunación de todos los niños y adolescentes menores de 18 años priorizando aquellos que poseen una discapacidad, patología de base o comorbilidad.

Merlo explicó: “Necesitamos que vacunen cuanto antes a nuestros hijos para disminuir las consecuencias que puede traer aparejadas el contagio de coronavirus en las patologías de base que tienen”.

Cabe destacar que la única vacuna que fue probada, testeada y aprobada para su colocación en menores de 16 años por la Administración de Alimentos y Medicamentos (EEUU) y la ANMAT en Argentina es la del laboratorio Pfizer que actualmente no se encuentra disponible en nuestro país.

Merlo aclaró que el fin que persiguen no es de índole política y destacó: “Somos familias que entendemos que nuestros hijos tienen el derecho a ser vacunados por el hecho de ser ciudadanos argentinos. No nos parece justo que existiendo esta posibilidad en el mundo no les demos esa oportunidad a los niños y los mantengamos al margen de los derechos que tenemos los adultos que hoy en día nos estamos vacunando”.

Un aspecto que mencionan quienes forman de la organización de “VacunaMe, chicos en riesgo” es que si existiera otra vacuna distinta a la Pfizer y estuviera aprobada por los organismos competentes no verían la dificultad de que sus hijos reciban las dosis de laboratorios diferentes. Ante la urgencia que amerita la situación y al no existir otras opciones distintas a la Pfizer, exigen a las autoridades la urgente importación y aplicación de esa vacuna en los menores que poseen discapacidades o comorbilidades.

Ágata Fernández es la mamá de Tomás quien padece leucemia mieloide crónica desde hace 5 años. Con la medicación había logrado llevar una vida casi normal para un chico de su edad hasta el inicio de la pandemia cuando por recomendación de sus médicos se vieron obligados a extremar los cuidados y medidas de prevención para minimizar el riesgo de contagio.

"Tomi dejó de asistir al colegio y yo de asistir presencialmente a mi trabajo ya que soy médica. Cuando nos enteramos que en el mundo se había aprobado una vacuna para menores de 18 años fue muy alentador pero a la par tuvimos un gran desasosiego al saber que la única vacuna que puede ser aplicada en nuestros hijos tiene trabas para entrar en nuestro país" dijo Ágata quien aclaró que ninguno de los padres que están al frente del pedido de ingreso de la vacuna Pfizer persiguen un fin político y que lo único que imploran es ser escuchados por quienes tienen en sus manos la posibilidad de generar un cambio en la vida de las familias y niños que hoy necesitan ser escuchados.

El referente de este pedido en la provincia de Mendoza es Claudio Galimberti quien manifestó que el problema no se limita al COVID exclusivamente sino que las medidas de protección extras que deben adoptar no les permite acceder a sus terapias y llevar adelante sus rutinas que son claves para su desarrollo pleno. “Estamos desbordados por la situación…mi hijo de 16 años, hace un año y cuatro meses que no puede salir de casa. Los padres cuyos chicos necesitan salir a realizarse estudios o vincularse con sus pares están imposibilitados debido al riesgo que existe para ellos” finalizó.

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