Premio Emmy a un famoso grafitero que se convirtió en doctor

Premio Emmy a un famoso grafitero que se convirtió en doctor

El documental que relata la vida de Juan Tapia Mendoza, un famoso grafitero que se convirtió en doctor y hoy tiene una clínica y galería de arte en Nueva York.

Giza Almirón

El grafitero que se convirtió en doctor es un documental que recibió un premio en la reciente entrega de los Emmy. Esta producción cuenta la historia de Juan Tapia Mendoza, un dominicano que pintaba grafitis en Nueva York y eligió dedicarse a la medicina.

Tras conocerse la noticia, el doctor Tapia declaró: “Me siento honrado y agradecido al recibir este Premio Emmy. Tuve una juventud desafiante, pero gracias a mi madre y al apoyo de mi familia, pude levantarme y seguir el camino que me llevó a donde estoy hoy”.

Juan Tapia Mendoza emigró de su natal República Dominicana junto a su madre, hacia Estados Unidos. Su padre los había abandonado cuando Juan tenía dos años (y no volvió a verlo hasta los 14). En la Nueva York de la década de los 60, Tapia pudo conocer la violencia sufrida por quienes vivían en un barrio de inmigrantes, ya que si no pertenecían a ninguna pandilla (tan popular en esa época), no podían casi salir de su casa. Él mismo terminó luego en una banda llamada Los Nómades Salvajes, habiendo prácticamente abandonado la escuela, ya que no asistía a clases desde el final de la primaria porque su mamá trabajaba todo el día. Callejeando con su banda descubrió su pasión por el grafiti, adoptando el nombre artístico CAT 87. Su don para este arte lo llevó a ser pronto reconocido en la Gran Manzana.

Juan Tapia Mendoza. De grafitero a médico.

Juan afirma que dedicarse a este arte callejero lo salvó de entrar al mundo de las drogas, los delitos y los crímenes fuertes, ya que tenía muy presente que si después de los 18 años tenía algún récord criminal, no podría cumplir su sueño de ser doctor.

Tapia retomó sus estudios y fue luego aceptado en una universidad en Baltimore. En su primera entrevista allí declaró que quería ser doctor y quien lo entrevistó se rió, motivándolo a estudiar otra cosa. De regreso en su país comenzó a estudiar Medicina, pero debió volver a Nueva York. Recién casado y con su madre enferma, tuvo que abandonar sus estudios y manejar un taxi por dos años. La mamá de Juan hipotecó la casa donde vivían para que él pudiera continuar sus estudios en la Universidad Autónoma de México y el Hospital Infantil de México en 1987.

Una vez graduado, Juan tuvo que luchar contra los prejuicios de esa época en la que la mayoría de los doctores eran anglosajones. Al reencontrare con Hugo Martínez, un amigo de la juventud, decidieron unir el arte y la medicina, y convirtieron, entonces, un viejo teatro en una clínica y galería de arte: Pediatrics 2000.

Pediatrics 2000. Clínica y galería de arte.

El doctor Tapia es parte de Somos Community Care, una red sin fines de lucro que reúne a 2.500 médicos, aproximadamente, para atender especialmente a comunidades de inmigrantes en las zonas más vulnerables de Nueva York.

El documental deja en claro el anhelo de superación de Juan, a pesar de su difícil infancia, tal como él mismo expresó al conocer la noticia del Emmy: “Espero que mi historia inspire a otros a perseguir sus sueños sin importar cuán difíciles puedan ser las cosas a veces. Siempre hay un nuevo día, una nueva oportunidad para apreciar la vida y para lograr todo lo que soñamos”.

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