Escándalo inmobiliario: la batalla de Remax podría dejar a 5.000 personas sin trabajo

Escándalo inmobiliario: la batalla de Remax podría dejar a 5.000 personas sin trabajo

¿Quién no vio en algún lugar del país un cartel de venta o alquiler de Remax? Todos lo conocen, pero pocos saben cómo funciona la firma que muchos ven como una amenaza al sector inmobiliario.

Pablo Vazquez

Remax no es una inmobiliaria con muchas sucursales, sino una organización que brinda las herramientas necesarias a aquellos profesionales inmobiliarios que desean desempeñar su trabajo en forma autónoma para que puedan potenciar su negocio, dando un marco de contención con nombre y publicidad.

Re/Max es una organización de bienes raíces que funciona bajo un sistema de franquicias, fue creada en 1973 y opera en Argentina desde hace más de 15 años. El sistema de franquicias es usual en empresas como McDonald´s o Subway. Es reconocida en el mercado local, afianzando la marca invirtiendo de manera permanente en comunicación, publicidad, marketing, capacitación a fin de dar un servicio de calidad a sus clientes.

McDonald´s también funciona bajo un sistema de franquicias

La marca no solo es la más reconocida del sector inmobiliario internacional, sino que está asociada a una imagen de credibilidad, confianza y servicio, que simplifica la tarea de los agentes que la manejan. Permite el acceso a la información de todos los equipos de Re/Max dando ventaja en la concreción de mayor cantidad de operaciones.

Cada una de estas oficinas de Remax es una propiedad privada que está a cargo de un corredor inmobiliario matriculado, que es el responsable de las operaciones, es quien firma tanto la compraventa de inmuebles como los alquileres. Está integrado por agentes inmobiliarios que desempeñan su labor de manera autónoma, pero con el respaldo de la marca y no tienen relación de dependencia, asumen sus propios gastos y solo facturan servicios cuando concretan una operación.

La organización no cesó de expandirse en el país contando con 150 pymes en 40 ciudades de la Argentina y contando con 5000 personas trabajando en ella, pero, el año pasado, luego de una denuncia por parte del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba), Inspección General de Justicia (IGJ), por la Resolución 350 la declaró ilícita y ordenó la disolución y liquidación de Re/Max Argentina SRL, por considerar que la empresa realiza un ejercicio ilícito de la actividad inmobiliaria en el marco de lo dispuesto en los artículos 18° y 19° de la Ley 19.550 de Sociedades Comerciales.

La justicia declaró ilícita la manera de accionar de Remax Argentina

Entre varias cuestiones se lo denuncia porque Remax Argentina se constituyó como franquicia principal de Re/Max Internacional, para luego “subfranquiciar” la marca a agentes inmobiliarios. De este modo, ejerce la actividad inmobiliaria eludiendo la legislación local y, sus requisitos, también sostienen que una actividad reglada por leyes que exigen formación universitaria y matricula no es franquiciable. Se considera que la empresa ejerce el corretaje inmobiliario pero los titulares de Remax Argentina SRL no son agentes inmobiliarios ni su empresa está declarada para ejercer esa actividad, las agencias no tienen empleados, sino monotributistas que reciben cursos dictados por la misma compañía, los vendedores son “agentes”, una figura que no está amparada en ninguna legislación. También acusan a Remax de publicidad engañosa al mostrarse como una única entidad inmobiliaria, aunque cada agencia funciona de manera independiente de acuerdo a su propio criterio.

La empresa rechazó esto y se dispuso a apelar y aclaró que sus oficinas continuarían funcionando con normalidad, ya que argumentan que son una organización de servicios que dan licencia para el uso de la marca. Cabe destacar que RE/MAX Internacional no respalda la operación en Argentina, ya que no se presentó ante la Justicia para reconocer a la empresa local.

Remax se extendió a lo largo de todo el pais

En este último periodo del año, la Justicia comercial está a un paso de emitir su fallo final y desde el sector inmobiliario tradicional se espera un pronunciamiento acorde a lo establecido el año pasado por la IGJ, ya que acusan a la empresa de competencia desleal y ejercicio ilícito de la actividad inmobiliaria.

Los franquiciados locales abonan a la empresa 65 dólares + IVA mensuales para operar con los "colores" de RE/MAX. Y que también deben cumplir con el pago de otros 210 dólares + IVA en concepto de acceso de la base de datos global de la compañía.

Ante la inminencia de un fallo judicial que puede perjudicar el funcionamiento de la empresa, Remax presentó una publicidad en medios masivos de comunicación en modo de descargo sobre denuncias falsas por parte de los colegios de inmobiliarios tradicionales destacando las 5.000 personas que trabajan en la empresa, las 40 ciudades en las que trabajan, y las 150 pymes que "sostienen".

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