Panorama político

Elijo creer: Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa, a puro optimismo, definen sus estrategias

Con el escrutinio definitivo cerrado, ya está claro el punto de partida de cara a las elecciones generales. Milei está a 8 puntos de entrar a zona de evitar el balotaje. Bullrich y Melconian en adaptación. Massa apunta al conurbano. El relato “soviético” de Alberto.

Gabriel Ziblat
Gabriel Ziblat domingo, 3 de septiembre de 2023 · 07:00 hs
Elijo creer: Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa, a puro optimismo, definen sus estrategias
Favorito Javier Milei quedó en una posición inmejorable de cara a las elecciones generales del 22 de octubre Foto: Télam

La política argentina entró en una lógica por la cual cada uno elige en qué creer. La sorpresa de las PASO, que dejó a Javier Milei como el candidato más votado, despertó una serie de interrogantes que no tienen respuesta. O, por el contrario, tiene tantas respuestas como personas se lo pregunten. En cada reunión, cada café, cada asado, las hipótesis se repiten como verdades absolutas.

Está el que conoce votantes de Patricia Bullrich que ahora eligen a Milei; o el que conoce votantes de Horacio Rodríguez Larreta que votan a Sergio Massa; los de Juan Grabois que pasan a la izquierda, los que votaron a Milei y ahora se asustaron y votan a Bullrich; o los que votaron a Larreta y se quedan con Bullrich. Y así con todas las opciones posibles.

Sin embargo, en lo que hay cierta coincidencias más generalizadas es en que la clave estará puesta en el aumento de la participación. El escrutinio definitivo dejó en claro lo ajustado del resultado. Más allá del lógico optimismo que reina en el campamento libertario desde las PASO, lo cierto es que apenas le sacó 492.303 votos a la suma de Juntos por el Cambio y 633.202 a la de Unión por la Patria.

Con el escrutinio de la Justicia (el único con validez legal) finalizado, quedó definido el punto de partida. Sin contar los votos blancos (solo afirmativos, como será en octubre), Milei terminó con el 31,6% de los votos, Bullrich y Larreta sumaron 29,64% (17,79% y 11,85%), y Massa y Grabois 28,88% (22,68% y 6,19%). A ellos se suman Juan Schiaretti, con 3,93% y Myriam Bregman con 2,76%.

Eso significa que Milei debería crecer más de 8 puntos para estar en posibilidades de evitar el balotaje. En la ola de euforia post PASO, algunos sondeos ya lo muestran creciendo, pero ninguno en los 40 necesarios (más 10 de diferencia) para ganar en primera vuelta. Significa también que la diferencia es tan corta que si Bullrich y Massa crecen un poco podrían terminar enfrentándose en un balotaje. Escenario complejo, pero que nadie puede descartar ante la volatilidad que muestra el electorado.

El objetivo de todos estará en lograr aumentar la participación, que en el escrutinio definitivo terminó siendo del 72% (4 puntos menos que en las PASO 2019). Un sondeo reciente de Opinaia empezó a indagar en ese universo de los ausentes. Tres conclusiones principales se llevaron. El 51% de los  encuestados que no votaron dicen que fue por motivos personales pero que tenían ganas de ir. El 61% asegura que en octubre seguramente votarán. Se entiende que se está analizando a un sector de los ausentes que está motivado por lo menos a responder encuestas. Es de esperar que tenga mayores niveles de politización.

Patricia Bullrich, este jueves en la presentación en sociedad de Carlos Melconian en Córdoba. Foto: Prensa Bullrich.

La gran duda es a quién votarían esos ausentes futuro presentes y las respuestas dan pistas: el 34% dice Milei, el 16% Bullrich y el 11% Massa. Hay 14% de indecisos y 13% de blancos. Es una primera aproximación a un sector que será determinante y, a la vez, muy difícil de medir para las encuestas.

Elijo creer

En la lógica de creer cada uno en lo que quiera, en los bunkers de los principales candidatos están analizando dónde deben apuntar para crecer. En términos de consultoría política, la clave sería indagar en cuál es la pecera en la que pueden pescar.

En el campamento de Milei se muestran hiper confiados. Creen que tienen margen para robar votos de Juntos por el Cambio como la opción que mejor le fue para derrotar al kirchnerismo, pero también ven la posibilidad de sacarle votos al peronismo a medida que se sigue profundizando la crisis económica. Puro optimismo.

De todas formas, empezaron a ajustar clavijas y a moderar las apariciones de Milei como las de su equipo. “Después de la euforia de las dos primeras semanas, la lógica indica guardarse por un tiempo”, dicen cerca suyo. Todavía están definiendo los pasos a seguir, aunque ya dan por descontado que volverá a hacer un tour federal con su motorhome, con eje sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Allí apuntarán a fortalecer a Carolina Piparo en la candidatura a gobernadora. Celebra Axel Kicillof, que ve en la división entre Piparo y Néstor Grindetti sus mejores chances para ser reelecto.

Sergio Massa y Axel Kicillof se mostraron juntos ayer en la inauguración de un paso bajo nivel. Foto: Télam.

Mientras tanto, el fenómeno Milei empieza a mostrar síntomas de proximidad al poder. No solamente en que gran parte de las ideas que lanzó en campaña ahora se van dilatando para una segunda o tercera etapa, sino también por las comunicaciones con sectores del poder. Empezaron a conocerse acercamientos con sindicalistas, como Luis Barrionuevo, que le ofrecería apoyo para la fiscalización, o Gerardo Martínez, como contó el sábado Infobae. El líder de la Uocra declaró después que se trató de una reunión política como cualquier otra, que el sigue apoyando a Massa, y reveló que Milei le transmitió que “no quiere hacer una reforma laboral” porque no es “el capítulo que más le interesa”.

Ese proceso de acercamiento a “la casta” es lo que busca explotar el bullrichismo para romper el aura que hoy rodea a Milei. Después de una primera semana de asimilación a lo que fue un resultado peor de lo esperado de JxC, en el entorno de Bullrich volvió la confianza de que estarán en un balotaje contra el libertario. Apuntan, sobre todo, a conseguir más votantes (tanto que votaron a Milei o ausentes) en 'Chetoslovaquia', la zona centro del país que en el último lustro viene siendo el eje del poder macrista. Puro optimismo.

La presentación de Carlos Melconian como ministro de Economía en caso de ganar volvió a poner a Bullrich en el centro de la escena. Logró cambiar el eje del debate y permitió que las luces volvieran a apuntarle con la misma intensidad que a Milei o Massa. Ahora deberá encontrar la sintonía con el economista que asumió un rol casi de compañero de fórmula. A pesar de que tienen personalidades muy fuertes los dos, en el espacio confían en que tendrán una buena dinámica, como vienen mostrando en las primeras 72 horas. Tienen raíces de militancia común: Melconian cuenta que a los 18 años se escapó de su casa para ir a Ezeiza a recibir a Juan Domingo Perón.

En los hechos, el referente de la Fundación Mediterránea la ayuda a Bullrich a tapar los flancos débiles que tenía al hablar de economía. El propio Melconian se refirió al tema este sábado. “Carlos Menem no sabía nada de economía, pero tenía huevos y espalda política”, dijo a Radio Mitre. Bullrich debió aclarar: "No sólo tengo espalda y atributos, sino también una visión estratégica fuerte. Es verdad que no soy economista, pero tengo muy en claro las ideas económicas que quiero para el país", aseguró a Radio Continental. Y aprovechó para diferenciarse de Milei. "Puede ser un economista teórico, pero nosotros vamos a solucionar los problemas de la gente", dijo.

En el búnker de Massa, mientras tanto, hay preocupación por las dificultades económicas y las trabas para mostrar un esquema político alineado. El bono de $60.000 que lanzó el ministro de Economía mostró desentendimiento en las filas de Unión por la Patria. De todas formas, en el espacio hay sobrada confianza de que Bullrich tendrá más dificultades para crecer y que eso lo pondrá a Massa en el balotaje. Puro optimismo.

La mirada, sobre todo, está puesta en levantar los niveles de participación en el Conurbano y recuperar votos también en el norte del país. Un estudio de Betta Lab pone la mira en los resultados de las principales fuerzas en cada circuito de La Matanza y lo cruza también con el nivel de ausentismo.

Porcentaje de ausentismo en cada circuito de La Matanza. Fue más alto en los lugares donde mejor le va al peronismo. Foto: Betta Lab.

El mapa de calor muestra que los lugares con menor presentismo coinciden con los que mejor porcentaje de votos tuvo el peronismo. Por eso, la apuesta es que el plan platita, por más que nació limitado por la escalada inflacionaria, ayude a traccionar votos en esas zonas. También buscará hacer eje en la seguridad, una bandera que Massa supo enarbolar pero quedó desperfilado cuando se volvió a acercar al kirchnerismo.

Porcentaje de votos de Massa (azul), Milei (violeta) y Bullrich (amarillo) en cada circuito de La Matanza. Foto: Betta Lab.

El presidente de los optimistas 

Al club donde cada uno cree lo que quiera se suma Alberto Fernández, que cada vez que habla genera zozobra en el campamento massista. Primero le sacó a Massa el anticipo de las medidas para paliar el impacto de la devaluación. Después criticó a las empresas que rechazaron la posibilidad de pagar el bono. 

“Yo les digo a esos empresarios que se llenaron de plata en los dos últimos años que ha llegado la hora de distribuir. No se quejen cuando el Gobierno les dice que tienen que darle una suma a sus trabajadores”, aseveró el Presidente. En cada intervención dibuja un país en el que la crisis no existe. Puro optimismo.

Alberto Fernández con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en una recorrida esta semana. Foto: Prensa La Pampa.

Esta semana, el humorista (y analista) Ariel Tarico recordó fragmentos del libro “Proletarios de todos los países… ¡Perdonadnos!”,  de Tomás Varnagy sobre chistes de la Rusia socialista. Uno de ellos era el siguiente:

"Un apparatchik explica en una reunión de obreros de una fábrica:
- Estamos construyendo una central hidroeléctrica en la ciudad.

- Pasé por ahí la semana pasada y no vi nada -se oye una voz de atrás.

- En el barrio ‘X’ construimos un edificio para viviendas.

- Pasé por ahí hace dos semanas y no vi nada.

- Terminamos el estadio de deportes en ‘Y’.

- Pasé por ahí hace dos días y no vi nada.

- Camarada -responde enojado el apparatchik- me parece que tendría que pasear menos y leer más el diario."

La construcción de un relato no es algo nuevo. Pero no hay creación que pueda con la voluntad popular. El peronismo, unido y con el manejo del poder, sacó su piso histórico. Y la aceptación del gobierno está apenas en un 7%, según las mediciones de Opinaia. Por eso Juan Mayol, de esa consultora, lo define como “gobierno nacional impopular”, con un presidente que niega la crisis y una vice que solo habla de sus problemas.


 

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