Café de la Ciudad

Secretos de la elección de “Maki” Muzzio como vicejefa del PRO y la sorpresiva salida de Migliore

El duro proceso que atravesó Jorge Macri para quedarse con la ministra de Espacio Pública porteña como candidata y las negociaciones con Larreta. Quiénes le sugerían y por qué. El entramado de la campaña y los pormenores de la renuncia de la ministra de Desarrollo Humano.

Ezequiel Spillman
Ezequiel Spillman miércoles, 23 de agosto de 2023 · 21:11 hs
Secretos de la elección de “Maki” Muzzio como vicejefa del PRO y la sorpresiva salida de Migliore
Clara Muzzio fue la elegida para acompañar en la fórmula a Jorge Macri. Foto: Twitter @claramuzzio

El último fin de semana Jorge Macri terminó de escuchar todas las opciones para su compañero/a de fórmula que le había acercado Horacio Rodríguez Larreta, tras un par de encuentros a solas. En concreto: pretendía una mujer. También sugerencias de su primo el expresidente y hasta de Emiliano Yacobitti, el radical en quien dejó Martín Lousteau las negociaciones con el PRO tras la derrota en las PASO.

Y, aunque no muchos daban crédito, eligió a Clara “Maki” Muzzio, ministra de Espacio Público, y una histórica militante del PRO de bajo perfil, quien arrancó en la juventud cuando recién amanecía el partido amarillo, fue gerenta operativa de Espacio Público, directora General, subsecretaria a cargo de las veredas antes de la reelección de Larreta y terminó como ministra. Una escuelita PRO auténtica.

Su camino a la carrera por la vicejefatura estuvo repleto de piedras. Los nombres se multiplicaron. La UCR pretendía a Mariela Coletta, titular del partido en Capital y candidata a diputada nacional. Pero Coletta venía de ser quien impugnara a Franco Rinaldi una semana antes que el dirigente se baje. Descartada de plano.

Mauricio Macri había aportado el nombre Gladys González, la senadora nacional por la provincia, quien fuera funcionaria porteña en su primer mandato. González tenía como ventaja haber trabajado con Larreta. Pero no convenció.

Tanto Hernán Lombardi como Cristian Ritondo acercaron la idea de que fuese alguien del PRO más duro: Laura Alonso, la extitular de la Oficina Anticorrupción, pero sus feroces críticas al larretismo – la exdiputada viene trabajando con Patricia Bullrich – la marginaron.

Es que Jorge Macri, quien venía con interconsultas con varios dirigentes de peso del PRO, prefería dar un gesto al jefe de Gobierno pero, a la vez, evitar a aquellos que le jugaron mal en las PASO y trabajaron para Lousteau.

Fuera del partido amarillo, la Coalición Cívica aportó el nombre de la diputada Paula Oliveto. No. Querían alguien del PRO. Y Roberto García Moritán, quien bajó sus pretensión de competir para jefe de Gobierno para sumarse al equipo del PRO, se había entusiasmado. Pero Ricardo López Murphy pero también dirigentes radicales y “lilitos” lo vetaron. Hasta algunos amenazaron con ir a la junta partidaria ya que el partido de Moritán, Republicanos Unidos, siquiera jugaba dentro de JxC.

Jorge Macri y Clara Muzzio, la fórmula de Juntos por el Cambio para intentar retener la Ciudad.

En ese marco, Larreta tenía como primera opción a Soledad Acuña, la ministra de Educación. Pero no convenció: sus características personales y un presunto acercamiento a la UCR, no verificado, la marginaron. En rigor era muy difícil que aceptara Jorge Macri si Larreta perdía la PASO.

Luego aparecieron otras mujeres larretistas: Carmen Polledo, funcionaria del área de la Secretaría General, y allí surgió Clara Muzzio. No fue jamás la primera opción larretista. Pero era mejor que Laura Alonso, en los ojos del jefe comunal.

Para la decisión de sumar a “Maki”, quien debuta además en un cargo electivo de magnitud, tiene varios componentes claves. La buena relación personal que armó con Jorge Macri primero que nada. Fue de las pocas que desobedeció al jefe de Gabinete, Felipe Miguel y no se plegó a la precandidatura frustrada de Fernán Quirós, ni tampoco quiso jugar con Lousteau.

Siempre apostó al ministro de Gobierno porteño. La cercanía de su marido, Jorge Aguado – quien también tiene vínculo con Mauricio Macri de sus años como funcionario en Educación con Cabiemos – fueron importantes.

Mujer, joven, fresca. Eran los atributos que se buscaban. Pero también con un perfil moldeable a los deseos del equipo de campaña que comanda Fernando de Andreis. También jugó su rol un empresario teatral que festejó en estos días como pocos la designación. Seguramente los videos de reciclaje tengan otro precio ahora.

Con todo, Muzzio no desarrolló una carrera política territorial sino desde la gestión. Tuvo pocos detractores – en la historia del PRO no ha tenido grandes fricciones  - pero tampoco férreos defensores. Ahora tendrá la oportunidad de su vida de ocupar un lugar de poder electivo.

En este marco, esta semana comenzó a darse la transición, aunque aún falta la elección de octubre. Sentado en la cabecera de las reuniones de gabinete – la última fue en Uspallata -, Jorge Macri quiere empezar a pensar cómo será su propio staff de ministros.

A sabiendas de esto, y sobre todo de que el candidato del PRO la tenía en la mira, la ministra de Desarrollo Humano, María Migliore, quien jugó abiertamente para Lousteau, sobre todo en las villas, decidió dejar su cargo junto a todo su equipo.

Migliore quiso evitar la agonía de estar sentada ante una posible transición donde no tenía ninguna posibilidad de dejar ni un gerente operativo. Apostó a la UCR y a Larreta. Y ambos fueron derrotados.

Muchos en el gabinete se preguntaban si les tocaría irse antes de tiempo. Por caso, José Luis Giusti, de Desarrollo Económico, radical y cercano a Larreta y a Lousteau, sabe que tendrá que hacer las valijas pero, al menos, se quedaría hasta fin de año. Aún no le pidieron la renuncia.

A la ministra saliente podrían sumarse otros funcionarios. En estas horas sobrevolaron otras salidas que no fueron confirmadas aún. Aunque está claro que uno de los objetivos de Jorge Macri si gana es que Felipe Miguel deje su cargo de manera rápida y que se olvide rápidamente de Uspallata por, al menos, cuatro años.

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