Café de la Ciudad

La guerra de los liberales, la campaña porteña de Javier Milei y la encrucijada del PRO

Ricardo López Murphy se enfrentará en junio a una interna de su partido contra Roberto García Moritán por las precandidaturas porteñas. Litigio legal y denuncias cruzadas. Ramiro Marra llena la Ciudad con su nombre. La cena de Fernán Quirós y la carta que guarda Jorge Macri.

Ezequiel Spillman
Ezequiel Spillman viernes, 12 de mayo de 2023 · 16:42 hs
La guerra de los liberales, la campaña porteña de Javier Milei y la encrucijada del PRO
Ricardo López Murphy quedó envuelto en una pelea interna de su partido, Republicanos Unidos. Foto: Noticias Argentinas

El liberalismo vive momentos de auge en Argentina. Tanto la facción que comanda Javier Milei como la que representan otras figuras como José Luis Espert o Ricardo López Murphy han logrado instalar temáticas, debates y discusiones en todo el arco político de la Argentina.

En ese marco, en la campaña porteña, desde diciembre del año pasado, comenzó a darse una sorda disputa entre López Murphy y el legislador Roberto García Moritán. La cuestión que puso en crisis el acuerdo entre ambos fue que el “Bulldog” lanzó la idea de ser candidato en la Ciudad luego de un año en el que en el partido Republicanos Unidos (RU) pensaban que iría por la Presidencia y le liberaría la Capital Federal al diputado porteño.

Así las cosas, comenzaron las negociaciones internas entre dirigentes. Pero una foto terminó de detonar el vínculo: un asado en la casa que tiene en La Plata el empresario Gustavo “Lacha” Lázzari donde López Murphy llevó a sus colaboradores a almorzar con Patricia Bullrich.

Roberto García Moritán competirá en interna contra Ricardo López Murphy.

En ese momento, la decisión del “Bulldog” de cerrar filas con la titular del PRO en uso de licencia llevó a una crisis interna. Moritán no estuvo de acuerdo. Y Yamil Santoro planteó que esa decisión debía pasar por el partido, algo que no había ocurrido, aunque RU tiene su origen en la figura de López Murphy

Los dos hechos hicieron crujir las estructuras liberales y tanto Moritán como el funcionario Yamil Santoro, quien fue uno de los armadores del partido, arrancaron una discusión interna y denunciaron presuntas irregularidades en el partido. 

Una de ellas tiene que ver con las afiliaciones, claves para conseguir consensos internos en el partido. En una convención partidaria se frenó el ingreso de nuevas fichas de afiliación y Santoro le pidió a la Justicia que permita nuevos afiliados y logró que hasta el 21 de mayo se puedan sumar dirigentes.

En el medio, antes de esto, el abogado Pablo Abdon, vinculado al lopezmurphysmo, denunció ante la Justicia que se había encontrado en la sede partidaria fichas de afiliación que llevaban la firma de Santoro sin completar. El dirigente de RU lo negó y dijo que su firma había sido falsificada. El tema lo tiene la Justicia.

El segundo hecho fue una convención partidaria de RU presidida por la legisladora Marina Kienast –quien apenas cruzas palabras con Moritán, su compañero de bloque– que Santoro denunció como “trucha” y la impugnó en la Justicia. 

Con ese telón de fondo, el 4 de junio habrá internas partidarias donde deberán dirimir candidaturas camino a las PASO, en principio dentro de Juntos por el Cambio. Los lopezmurphystas aseguran que el otro sector es “funcional” a Horacio Rodríguez Larreta y que por eso la pelea creció. Es más: dicen que el líder es el “Bulldog” y que el partido no existiría si no fuera por su figura. 

Ramiro Marra mandó a hacer pintadas por la Ciudad.

Por su lado, Moritán, no bien asumió su banca en diciembre de 2021, siempre esbozó su deseo de ser precandidato a jefe de Gobierno y hasta inauguró su propio búnker en Palermo, a dos cuadras de Plaza Serrano, desde donde organizaba sus actividades durante todo el año pasado. Incluso cuestionan el acuerdo con Bullrich: “Siquiera lo lleva a Ricardo como candidato propio, no se entiende qué ganó con eso”. 

Por su lado, Ramiro Marra, el candidato de Javier Milei en la Ciudad, arrancó su campaña con despliegue territorial: hizo pintar unas 200 paredes del sur porteño con su nombre y el del precandidato presidencial, incluso con dibujos de un león. En especial, las pintadas se pueden ver en Lugano, La Boca, Barracas, Mataderos, Pompeya y Soldati. Marra apuesta todo a que, a pesar de que las elecciones concurrentes no permiten el efecto “arrastre” que podría darle Milei, su figura esté atada naturalmente al candidato libertario. “Vamos a dejar segundo al PRO y terceros a los K”, se entusiasman cerca del legislador porteño.

Paralelamente, Fernán Quirós comenzó a mostrarse como “político” en una cena que se dio ayer en una parrilla céntrica frecuentada por peronistas del PRO, con funcionarios y comuneros, donde estuvo su jefe de Campaña, el diputado larretista Álvaro González. Allí Quirós dijo que estaba para caminar toda la Ciudad y que quería sumar a todos los dirigentes territoriales. Fue el debut de la mano derecha de Soledad Acuña (la ministra de Educación), Manuel Vidal, como coordinador de la campaña. 

Fernán Quirós muestra un perfil cada vez más político.

A ellos se le sumaron dirigentes históricos territoriales y larretistas vinculados al peronismo. Fue una continuación del acto días atrás en el búnker larretista de la calle Olazábal. Dijo que tenía un techo alto y que eventualmente era quien más chances tenía. 

“Hay que mirar la interna con Jorge, pero también a Lousteau”, les dijo González. Además, se hizo hincapié en dos cuestiones: la primera, que Quirós va a ir “hasta el final” y en segundo lugar, que el jefe de Gobierno tiene predilección por él, aunque no lo diga. 

Por su parte, Jorge Macri tiene un as bajo la manga que en breve podría poner a jugar. Se está terminando de coordinar una foto en la Ciudad junto a Patricia Bullrich. Será una imagen de alto impacto ya que se sumará al endurecimiento del expresidente en cuanto a que su primo debe ser el único precandidato del PRO para las PASO porteñas.

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