El optimismo de Massa

En la intimidad, el peronismo massista ya se empieza a notar a pesar de La Cámpora

El candidato presidencial y ministro de la crisis se resetea cada quince días. Eso le permitió no sólo ser el candidato más votado en las elecciones generales de octubre sino estar con chances aún.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare lunes, 6 de noviembre de 2023 · 21:18 hs
En la intimidad, el peronismo massista ya se empieza a notar a pesar de La Cámpora
Foto: Noticias Argentinas

Todo el peronismo se está moviendo. Ganadores y perdedores tienen una nueva sortija por sacar en esta interminable calesita electoral. Cuánto más hagas, más te muestres, más posibilidades tenes para participar en caso que Sergio Massa gane la Presidencia de la Nación.

Así lo entienden todos los funcionarios nacionales en actividad o que por diferentes motivos han tenido que retornar a sus antiguos trabajos, algunos como intendentes, otros como legisladores.

Además, el propio Massa mira y relojea, en cuanta oportunidad le queda después de sus jornadas interminables, de dónde puede sacar un nicho de voto más. Jubilados, trabajadores despedidos, empleo para los informales. Todo suma.

Las cuentas que se hace en el búnker oficial de Unión por la Patria, transformado en una virtual campaña del Frente Renovador, son simples. Por ahora, no alcanza. Pero aún quedan dos semanas de campaña y un debate que Massa imagina crucial para sus aspiraciones.

Mientras tanto, algunos empiezan a analizar otros planes. En La Cámpora no se imaginan a Máximo Kirchner funcionario de un gobierno conducido por el actual candidato, aunque éste se lo ha sugerido en más de una oportunidad como un mecanismo para “mejorar imagen y concepto. Si no gestiona, siempre lo van a ver de la misma manera”, han escuchado varios de los que hablaron con el ministro, candidato y presidente de facto.

Kicillof y Alak, su primer intendente

El hijo de los dos presidentes, en silencio, y sin abandonar su tradicional ceño fruncido, ya tiene doce municipios en la provincia de Buenos Aires comandados por personas de extrema confianza, con varios en el conurbano bonaerense como Lanús, Quilmes y Hurlingham, más aliados como Morón y Moreno.

En la tarde de hoy, Axel Kicillof, poco amante a comandar, aceptó la invitación de Mario Secco, el intendente de Ensenada que se distanció, también, de Máximo Kirchner, para hacer un acto en apoyo al candidato presidencial junto con el recientemente electo intendente de La Plata, Julio Alak, y el vecino de Berisso, Fabián Gagliardi.

Alak se transformó en el primer intendente kicillofista, si vale el término. El gobernador, sin embargo, no lo pensó como sucesión personal por más que al cuatro veces jefe comunal platense no le desagradaría. Aquí también empieza a ver otra mirada contrapuesta con La Cámpora, que ya tiene previsto que Wado De Pedro sea el sucesor de Kicillof.

Esta idea no sufriría modificaciones ni siquiera perdiendo el oficialismo en el balotaje del 19 de noviembre próximo. El gobernador bonaerense no tiene reelección. En caso de ganar Massa, no competirá contra él. Y si Unión por la Patria se queda sin el premio mayor, sería un buen candidato presidencial, aliviando la discusión provincial para que De Pedro ingrese con tranquilidad.

Gabriel Katopodis es el único en condiciones de discutir esta idea camporista. Sin embargo, para hacerlo, deberá modificar sustancialmente su sistema de construcción política. Nada se gana en política sin lucha o arriesgando más de lo que siempre ha hecho el intendente de General San Martín en uso de licencia y ministro de Obras Públicas de la Nación.

Por eso es vital para el oficialismo ganar la elección presidencial. Todas estas tensiones podrán esperar. Por eso no extrañaron los llamados recibidos por varios “responsables municipales” de La Libertad Avanza a quienes le ofrecieron resolver parte de sus urgencias por cierta indulgencia en la fiscalización.

“La verdad que Sergio hizo un milagro. Entrar al balotaje. Fuimos un gobierno horrible, con muchas peleas internas, con el presidente y la vice discutiendo por todo todos los días… Ya el milagro se hizo. Si sucede otro, como ganar la elección, listo, volveremos a ser el partido político motivo de estudio en todo el mundo”, sintetizó un intendente del Gran Buenos Aires mientras se reía de su propia referencia.

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