Rumbo al balotaje

Los estados de ánimo dominan la campaña electoral: nadie quiere ir como favorito

Se respiran diferentes estados de ánimo en los dos equipos de campaña. Los de Sergio Massa creen que exhibirlo rezagado dio buenos resultados, mientras en LLA se obsesionan con la fiscalización.

Beto Valdez
Beto Valdez sábado, 11 de noviembre de 2023 · 07:10 hs
Los estados de ánimo dominan la campaña electoral: nadie quiere ir como favorito
Milei y Massa no quieren ir como favoritos Foto: Montaje Shutterstock y Canva

“Nunca hay que llegar a una elección como favorito, siempre conviene aparecer como el que menos chances tiene”, esta frase la vienen escuchando los dirigentes fundadores del PRO desde que contrataron al consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba. Pareciera que esos consejos se han instalado entre los estrategas de campaña de los dos contendientes en el balotaje del domingo 19. Tanto Sergio Massa como Javier Milei, no quieren aparecer como banca para evitar que se relajen sus votantes más blandos.

Además, los rivales de esta segunda vuelta electoral son futboleros y saben que, sobre todo en los partidos finales, el resultado se define cuando el árbitro sopla el silbato. Por eso, el ministro de Economía suele repetir que “aún no se ha ganado nada” desde la noche de la sorpresiva remontada el domingo 22 de octubre. Incluso, hace una semana dejó que trascendieran sondeos que lo daban abajo del candidato de La Libertad Avanza.

Quienes creen en la movida de las encuestas para mantener alerta a la militancia, aseguran que ha tenido un efecto muy fuerte en la dirigencia y en las bases de Unión por la Patria. “El temor a una derrota generó mucho más compromiso en todas las zonas del país, ahora hay que aflojar un poco con el pesimismo”, reconoce una fuente del oficialismo. Anticipan que han subido algunos puntos en distritos complicados para su candidato como Córdoba y Santa Fe, dos provincias que visitó en estos días.

Evidentemente, en la previa al balotaje se percibe que los estados de ánimo dominan la campaña y, en algunos casos, son contradictorios dentro de los dos espacios que se enfrentarán en las urnas. Mientras algunos voceros de UP volvieron a ponerse en modo optimista, otros mantienen la prudencia, pero no como estrategia. Ven números que no son propios y se preocupan. La encuesta de CB Consultora que lo muestra a Milei en 75% y a Massa en 25%, cayendo algunos puntos, fue interpretada como un revés a la visita del candidato al territorio que gobierna Juan Schiaretti.

En esa dirección apuntó el consultor Juan Courel, asesor de Daniel Scioli en el proceso electoral de 2015. Escribió en su cuenta de la red social X: “Había antecedentes. En el balotaje de hace ocho años atrás pasó exactamente eso. Hubo campaña específica para Córdoba. Activó y reforzó el rechazo. Mario Riorda (estratega de campaña oriundo de esa provincia) lo anticipó con gran atino, pero la maquinaria no pudo ser detenida a tiempo. Resultado, 72 a 28”.

El encuestador Gustavo Córdoba también adhiere al enfoque de Courel al expresar que “todo indica que fue contraproducente la visita electoral de Massa a Córdoba”. Pero el enviado del titular del Palacio de Hacienda a esa provincia, Juan José Álvarez, sostiene lo contrario. Cree que el candidato de UP está por arriba del 30% y Milei bajando del 70%. Los campañólogos del oficialismo no saben a quién creerle y se vuelven a aferrar a intensificar la campaña negativa en el tramo final, pese a que, si bien funcionó en la primera vuelta, no le fue muy útil a Scioli contra Mauricio Macri.

En la vereda de enfrente también tienen sus enfoques diferentes. En el entorno de Milei solo están enfocados en el debate de mañana y en la organización de la fiscalización, un tema hipersensible y cada vez más indispensable si se quiere llegar a la Casa Rosada. Pero, al mismo tiempo, se mezclan internas y egos personales por el desembarco de la tropa macrista. Eso explica la tensión con Guillermo Dietrich, el preferido del expresidente para manejar fiscales, con Guillermo Ferraro, coordinador del área en LLA.

A su vez, los dirigentes del PRO que se han sumado a la movida libertaria creen que no ha habido grandes cambios en el escenario electoral en los últimos siete días. Precisan que lo ven arriba a Milei por la supuesta amplia ventaja que podría obtener en Córdoba; además lo ven liderando con cierta comodidad en Santa Fe, Mendoza y CABA. Y sus números no registran una gran brecha del ministro de Economía en la provincia de Buenos Aires. “A ellos la pecera les quedó chica y ya no tienen a dónde ir a buscar, pero lo más importante es la fiscalización que vamos a asegurar y el nivel de participación, dato que nadie conoce”, comenta un macrista.

Archivado en