Frenética negociaciones: los cambios que el Gobierno aceptaría para aprobar la reforma de la Corte

Frenética negociaciones: los cambios que el Gobierno aceptaría para aprobar la reforma de la Corte

Hasta última hora de ayer hubo negociaciones en la Corte y la Legislatura. El Gobierno aceptaría algunos cambios, pero aún no hay acuerdo pleno entre los ministros del tribunal. Omar De Marchi anticipó las pautas del acuerdo.

MDZ Política

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Reuniones en el cuarto piso de tribunales, muchos cruces telefónicos entre legisladores, y un Ejecutivo a la expectativa. La propuesta del Gobierno para reformar el funcionamiento de la Suprema Corte entra en etapa de definiciones, con una tensión creciente en cada poder del Estado. De hecho están entrelazadas las negociaciones en los tres poderes. La Corte se va a modificar, pero no con el proyecto "textual" que el oficialismo había presentado. Las reuniones más calientes son las de los ministros de la Suprema Corte, justamente los que deberán implementar los cambios. Al menos así lo dijo Omar De Marchi, quien se adelantó y dijo públicamente que había acuerdo. "Están dialogando, todavía no hay nada cerrado", decían desde Tribunales anoche.

Los jueces volverán a reunirse hoy por la mañana. La intención de "máxima" del oficialismo es lograr el apoyo del PRO para tener despacho y que mañana sea tratado el proyecto en el recinto. Los votos de los diputados de ese partido, aliado de la UCR pero díscolo en la interna, se revalorizaron aún más que dentro del recinto porque solo les falta "una firma" para conseguir despacho. 

Como se preveía, habrá un impulso a dos medidas que podrían descomprimir la Corte y es lo que había propuesto el PRO: crear una segunda instancia laboral para evitar que todas las causas sean apeladas directamente al máximo tribunal y, al mismo tiempo, reflota el proyecto que va en el mismo sentido en materia penal. Ambas propuestas serían leyes, que luego hay que instrumentar y tendrían aplicación paulatina. 

La otra propuesta que aún no está cerrada por completo implicaría una resignación del oficialismo. Y es que no todas las causas se sorteen en la primera etapa. La intención original del Gobierno era que la Corte se transforme en un tribunal colegiado, donde todas las causas se sorteen. En las charlas se mencionó  la idea de sortear las causas administrativas para evitar el "forum shopping" que hoy ocurre y que en una segunda etapa se avance con el resto. También la posibilidad de garantizar que el gobierno de tribunales sea "plural". 

La discusión fuerte se da dentro de la Corte, con jueces que perdieron las inhibiciones para cruzarse acusaciones. Los dos sectores en los que está dividido políticamente ese tribunal también tienen interpretaciones distintas de lo que ocurre. Dalmiro Garay, por ejemplo, busca desmentir que haya una "mayoría automática" que usa el pleno para hacerle caso al Gobierno y lo hace con datos sobre el llamado a ese tipo de decisiones, que en la mayoría fue hecho por otros magistrados y, también en la mayoría de los casos, no fue con votaciones ajustadas. Desde la Sala 2, Omar Palermo y Mario Adaro también mencionan con datos que ellos no "gobiernan" por antojo las causas penales y laborales, y tampoco las administrativas. Así buscan tomar distancia de la acusación de que hay "mayorías" funcionales a otros intereses que no sean el de administrar justicia. 

En la Legislatura la presión está sobre Gustavo Cairo, que tiene la firma deseada para el oficialismo. La intención del Gobierno es que el miércoles se trate en el recinto. Pero para evitar tropiezos, han bajado un poco la ansiedad. En el camino algunas cosas resignarán. 

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