El entramado detrás de los gremios que agitan las protestas salariales contra Rodolfo Suarez

El entramado detrás de los gremios que agitan las protestas salariales contra Rodolfo Suarez

El SUTE, que es el sindicato que representa a las docentes de las escuelas públicas, y ATE, que parita por los no profesionales de la Salud y la Administración Central, tienen un tenso vínculo. Cómo construyeron poder los actuales dirigentes gremiales dentro de sus respectivas agrupaciones.

Laura Fiochetta

Laura Fiochetta

Docentes y personal de los hospitales y las reparticiones públicas son por estos días, los protagonistas de la protesta por aumento salarial más masiva en los últimos cinco años en Mendoza. Las tratativas con el Gobierno, a diferencia de las primeras paritarias del año, no llegaron a buen puerto: las funcionarias del Ejecutivo que llevaron adelante la negociación ya la dieron por fracasada, al menos para el SUTE (Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación) y la suba fue por decreto.

El SUTE, conducido por Carina Sedano y Gustavo Correa ( quien no es el secretario adjunto sino el gremial y además es el titular de la CTA -Confederación de Trabajadores Argentinos-) y ATE, dirigido por Roberto Macho, no tienen buena relación. De hecho, no marchan juntos ni planean acciones gremiales comunes.

Detrás de las dos conducciones de estos dos sindicatos que son quienes tienen la mayor cantidad de estatales afiliados, hay mucha historia.

SUTE: La ruptura con Maure, la construcción de la AN y el antecedente en el PD

Durante la primera paritaria del año que fue en marzo, el SUTE estrenaba conducción. Sedano- Correa, quienes representan la lista Azul Naranja dentro del gremio, venían de ganarle en diciembre a la agrupación de izquierda que condujo el sindicato durante cuatro años: el FURS, cuyo secretario general fue Sebastián Henríquez.

La lista Azul Naranja está identificada con el peronismo kirchnerista, el color partidario de la CTA. Sin embargo, sus dirigentes tienen un recorrido político antes de llegar a la conducción..

Sedano y Correa compartieron escuela. Ella como directora. Él en su primer cargo como docente, pese a llevar en ese momento muchos años jugado un rol central en la conducción del SUTE.

La actual secretaria general era afiliada al Partido Demócrata. De hecho para su lista, haber logrado que alguien del partido más tradicional de Mendoza se sumara, representa un logro. Sedano viene de familia demócrata: su hermana Sonia fue concejal por Guaymallén. El año pasado participó de las elecciones primarias pero no le fue bien. Su papá fue un dirigente del partido demócrata. Su mamá, de apellido Videla, es hija de Fermín Videla, otro militante muy reconocido.

Correa nació a la vida política dentro del sindicato gracias a Gustavo Maure, quien fue secretario general del SUTE desde 1998 y por tres periodos y tuvo muchísimo peso a lo largo de los años en el gremio. Incluso mantuvo ese poder hasta cuando pasó a ser el coordinador local del Ministerio de Desarrollo Social en 2012 de la mano la referente de Kolina, la por entonces ministra Alicia Kirchner.

Pero mientras se sucedían los distintos secretarios generales a lo largo de los años: Eduardo Franchino en 2007, Javier Guevara en 2010, Adrián Mateluna en 2013, Correa crecía en poder de conducción en cada una de las etapas.

Transcurría la gestión de Mateluna y estudió para maestro en la escuela terciaria Patria Grande. Otro hecho relevante es que armó la CTA de los trabajadores, de la que es el secretario general. 

La ruptura con Maure se produjo en 2016 cuando ambos quisieron disputar el cargo de secretario general del sindicato docente. Maure lo hizo con la tradicional lista Celeste y Correa creó la Azul Naranja. Esa disputa los hizo perder a ambos en las elecciones y se impuso el FURS.

Correa se alió políticamente con la agrupación k La Cámpora dentro del Frente de Todos. De hecho fue candidato a legislador.

ATE: La pelea con Blas, el poder de Macho y la disputa con el Gobierno

Los primeros días de noviembre de 2016 por separado, Roberto Macho y Raquel Blas llamaron a conferencia de prensa en la que explicaron sus argumentos sobre la crisis histórica que atravesaba el sindicato.

Los unía una historia política en común. Blas había sido desde mediados de los 2000 la voz de ATE, y entre sus cargos, llegó a ser la secretaria general, reconocida por su estilo frontal y combativo y Macho, la había acompañado como adjunto en el último mandato.

Pero ese noviembre de 2016 blanqueaban la ruptura de manera más cruenta: Macho informaba a los medios que había denunciado penalmente a Blas y a quien fuera secretario de Finanzas durante su gestión, Jorge Rotella, por administración fraudulenta y malversación de fondos.

Horas después, Blas junto al por entonces secretario adjunto de ATE, Jorge Chávez, hicieron su descargo ante la prensa informando que ellos venían de hacer una presentación ante el Ministerio de Trabajo, donde denunciaron a Macho por persecución y hostigamiento a afiliados y por desconocer el estatuto de la organización. También acusaron al desde entonces secretario general por violencia de género contra algunas afiliadas por las que elevaron respectivas denuncias.

Era una etapa nueva, que tendría un capítulo central en 2019 cuando Macho fue por la reelección por la lista Verde Anusate acompañado de su esposa como secretaria general, Adriana Iranzo. El 7 de agosto de ese año, la pareja se convirtió en la nueva conducción.

En estos años, desde la oposición, le cuestionaron a Macho sus acuerdos con los gobiernos tanto de Alfredo Cornejo (2015-2019) como de Rodolfo Suarez para recibir aumento salariales para los trabajadores sin el consenso total de las bases. Además, fue denunciado por 5 de los 10 congresales que tiene ATE Mendoza  ante el consejo directivo nacional del sindicato por administración fraudulenta y estafa, persecución gremial, afiliaciones compulsivas, amenazas y avasallamiento de la autonomía de las sedes municipales, como contó MDZ.

Macho ha negado haber cometido delitos y todas las negociaciones salariales las ha justificado en los plebiscitos hechos en las muchísimas reparticiones que representa.

Sin embargo, frente a la acuciante inflación, el gremio pidió 40.000 pesos de emergencia este último mes. El Gobierno negó rotundamente dar una suma que se asemeja a ese pedido y el diálogo que parece hubo en estos años entre ATE y el Ejecutivo parece haberse roto.

.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?