Diego Brancatelli, otro que sufre "fuego amigo"

Diego Brancatelli, otro que sufre "fuego amigo"

La dura realidad laboral y la crisis económica hicieron que el comercio anunciado por Diego Brancatelli como propio en sociedad con su suegro, Don Ahorro, tuviera que cerrar sus puertas desde el primero de Junio del corriente. No fueron los piquetes, fueron los costos laborales y la inflación.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

El periodista y conductor de varios ciclos televisivos, de reconocido apoyo al kirchnerismo, Diego Brancatelli, cerró su supermercado "low cost" Don Ahorro que inauguró hace dieciocho meses en la localidad de Caseros, con el que pretendía competir con las cadenas de origen oriental y tener mejor precio que "el mercado en tu barrio".

Brancatelli y su esposa, la también periodista Cecilia Insignia, acompañaron el proyecto del padre de ella y recubrieron con la promoción brindada por el periodista el inicio de lo que se suponía, según sus dichos, era el primero de una serie de proyectos. De hecho, en septiembre de 2020, cuando en la provincia de Buenos Aires continuaba el confinamiento y la policía bonaerense se levantaba contra las autoridades en reclamo de mejores salarios, él, junto con el intendente Diego Valenzuela, le abrían la puerta al local ubicado frente a la Plaza Central de Caseros, a metros del municipio y del Banco Nación.

El local, por sí mismo, no deparaba buenas expectativas para un comercio de estas características ya que si cualquier cliente pretendía acceder con un chango o cargando un cochecito de bebé, debía subir varios escalones. Lamentablemente, la pandemia, la crisis y los altos costos, tal cual denunció el propio Brancatelli en una acalorada discusión periodística, hicieron el resto. 

“Es un dolor de cabeza pagar los salarios, más todas las cargas sociales. Es lo que realmente hace la diferencia de que nos vaya bien”. había dicho al año de abrir el supermercado low cost y tras haber rebajado de diez a cinco su planta de personal. 

En Intratables, en aquella oportunidad, también señaló que "yo no quiero que me sea fácil despedir, pero tampoco quiero que después, cuando tomas esa decisión, te tengas que fundir porque alguien te hace juicio con cosas que son inexistentes y siempre tienen la razón. Es imposible sostener esto. Tendría que ser más fácil todo, contratar gente y tener facilidades", indicó Brancatelli, quien reclamó que "si me dieran facilidades para contratar, otras condiciones, yo tendría el doble de empleados de los que tengo hoy". 

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