El gabinete paralelo de Martín Lousteau en la Ciudad: los lugares que ocupa y el acuerdo con Rodríguez Larreta

El gabinete paralelo de Martín Lousteau en la Ciudad: los lugares que ocupa y el acuerdo con Rodríguez Larreta

El senador radical fue ocupando casilleros en el Gobierno porteño y generando su propio esquema de poder. Nombres y roles. Además: Quirós mueve sus fichas, un almuerzo en modo electoral y una interna que crece entre dos funcionarias.

Ezequiel Spillman

Ezequiel Spillman

Momentos de debate interno en Juntos por el Cambio. También de evaluación de los movimientos que se realizaron en el gabinete porteño. En particular, el senador radical Martín Lousteau, con la ayuda de su socio, el diputado Emiliano Yacobitti, fueron, como un pacman de organigramas, consolidando una suerte de gabinete paralelo en la estructura de la Ciudad. 

El acuerdo entre Lousteau fue alcanzado en 2019. Es que primero el radical llegó a competir contra Larreta en 2015 como jefe de Gobierno y quedó muy cerca en el ballotage, y luego nuevamente en 2017, cuando perdió de manera ostensible y llegó cómodo en tercer lugar. 

Hoy ese acuerdo tiene presupuestos onerosos y muchos lugares en la estructura del Estado que fueron ocupándose de manera progresiva. “Les dimos las balas con que nos van a tirar en 2023”, razona un ministro del PRO pensando en una interna con la UCR para la jefatura de Gobierno. 

Con todo, Lousteau colocó en 2020 al presidente del Banco Ciudad, un lugar estratégico. Allí recaló su primo – y ex asesor en la embajada de Estados Unidos - Guillermo Laje. También en el directorio del banco está Gastón Rossi, quien también depende políticamente de la UCR. 

Aunque, dado el esquema de poder dentro del banco, la presidencia maneja todo. Aunque efectivamente hay reuniones de directorio, las decisiones de administración están delegadas en Laje, quien tiene un largo recorrido en el sistema bancario y también en asesoramiento financiero para campañas electorales. 

A fin de año, tras una suerte de carambolas políticas, Lousteau convenció a Larreta de quedarse con la secretaria de Medio Ambiente. Los nombres giraron: primero se pensó en una abogada ambientalista que había acercado Eduardo Macchiavelli, quien ocupó ese cargo hasta fines del año pasado. Pero la rapidez radical logró imponer a Inés Gorbea, ex jefe del bloque UCR Evolución en la Legislatura porteña. En rigor, Gorbea no tiene muchos antecedentes vinculados al área pero el jefe de Gobierno había pedido, de manera explícita, que sea una mujer quien ocupe ese cargo y venía, desde el año pasado, elogiando la figura de Gorbea para sumarla. 

Con todo, Medio Ambiente se transformó en un ministerio radical: a Gorbea se le sumaron los dos subsecretarios: Ariel Álvarez Palma y Leandro Halperín, ambos de la cuna radical. El primero fue asesor del legislador Martin Ocampo y el segundo viene de la rama universitaria vinculada a Yacobitti. Ambos tienen otra característica extra común: no pudieron desembarcar en el ministerio de Seguridad porteño. 

Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti

Con el armado del organigrama quedó un único inconveniente, que llevó a peleas y hasta gritos: la estratégica Agencia de Protección Ambiental. Lousteau había propuesto a Lautaro García Batallán para ese cargo pero fue vetado por el larretismo. Es más: Felipe Miguel, el jefe de Gabinete, fue el encargado de informar la negativa en Pizza Cero. Finalmente terminó quedándose Renzo Morosi, quien ya venía ocupando ese cargo con Macchiavelli.  

Otro lugar en el que sobrevuela el senador es el ministerio de Desarrollo Económico que conduce el radical PRO, José Luis Giusti. Allí casi la mitad de los funcionarios pertenecen al espacio de Lousteau. Entre otros, el polémico subsecretario de Bienes, Carlos Rapisarda, quien realiza varias tareas varias, no solo de gestión. Otro caso es el de Pablo Lera, quien tiene a su cargo la subsecretaria de Desarrollo Económico y viene trabajando con el ex ministro de Economía. 

El caso mas resonante es el del flamante secretario de Deportes, Carlos “Chapa” Retegui. Caso de estudio: supuestamente ese cargo era una subsecretaria que iba a depender de Agustín Forchieri, mano derecha de Diego Santilli. Y ese lugar era para Juan Nosiglia, uno de los hijos del Coti. Una jugada de Daniel “el Tano” Angelici logró colocar a Retegui y fue esponsoreado por Lousteau y Yaco. Conclusión: Forchieri no siguió en el Gobierno porteño, y Retegui pasó a depender de Giusti. 

Otro cargo estratégico que controla Lousteau es la Dirección de Concesiones, Fernando Cafasso, un lugar clave que viene sosteniendo el radical desde hace largo tiempo.  

Otro ejemplo de copamiento en la Ciudad es el Consejo Económico y Social, un lugar donde se generan planes y gasto corriente. Allí está el radical Claudio Presman, quien también reporta a la estructura radical. 

Otro lugar descentralizado es la Auditoria de la Ciudad, que está presidida por la titular de la UCR porteña, Mariana Coletta. Y en la Defensoría del Pueblo, como adjunta, está Bárbara Bonelli, la hija del periodista e histórica militante radical. 

Por su parte, en la Legislatura porteña el bloque UCR Evolución funciona como aliado pero, por momentos, con agenda propia. Además de la figura de Ocampo, la bancada es presidida por Macelo Gouman.   

Hablando de radicales, la futura elección en el Colegio Público de Abogados de Capital Federal le dará al ex ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra, una chance de volver a la arena política. Será la cabeza de una lista donde también jugarán sus fichas abogados larretistas como el consejero Diego Marías y otros radicales. Del otro lado estará el eterno Jorge Rizzo, un peculiar abogado que manejó el Colegio durante largos años en acuerdo con el macrismo. No siempre terminó bien con esas alianzas. Rizzo, quien ofició de abogado de Ricardo Lorenzetti, tendrá una dura batalla electoral esta vez. 

Por su parte, siguen los movimientos en la Ciudad. Uno de los que movió sus fichas fue Fernán Quirós, el ministro de Salud, quien empoderó la flamante Secretaría de Bienestar Integral que conduce la vidalista Milagros Maylin. 

Fernán Quiróz

El área de Bienestar es uno de los ejes cinco ejes de gestión para 2022 que anunció Larreta hace tres semanas. Por ello, se armará una nueva subsecretaría para Sofía Torroba, ex colaboradora de Carolina Stanley en Desarrollo Social, y quien se ocupa, bajo la tutela de Maylin, del armado político de la agrupación La Marea, con referentes sociales del conurbano bonaerense. 

Así, Torroba tendrá a su cargo tres de las cuatro direcciones generales de la Secretaría y, entre otras cosas, el desarrollo de políticas públicas para adultos mayores y las estaciones saludables. Un desafío para Quirós: rearmar su figura sin hablar del Covid si no del “bienestar” ciudadano. 

En otras áreas no se da la misma sintonía política. Por caso, en la jefatura de gabinete están cansados de escuchar las quejas de la funcionaria Victoria Roldán Méndez sobre su jefa, la secretaria de Atención Ciudadana, Julia Domeniconi. ¿Acaso Roldán Méndez, ex legisladora y antes comunera, pensó que, cuando Facundo Carrillo emigró al área de control de gestión, podía quedar en ese lugar? El jefe de gabinete porteño suele no prestarle importancia a estos conflictos internos. Pero les pidió, en varias oportunidades, que intenten poder seguir trabajando juntas. Por ahora, parece complicado.  

Con todo, estos avatares casi no se cruzaron en el almuerzo que tuvieron el lunes el jefe de Gobierno y el secretario de Comunicación, Federico Di Benedetto, con el consultor – casi retirado ya – Jaime Durán Barba y su socio Santiago Nieto en el tercer piso de Uspallata. Aunque no es un asesor formal, una relación histórica de trabajo une a Larreta con Durán Barba. No será la única comida juntos pensando en 2023. La campaña presidencial recién comienza. 

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