La estrategia de los Barones para seguir manteniendo el poder en Provincia

La estrategia de los Barones para seguir manteniendo el poder en Provincia

Los jefes comunales que “intervinieron” la administración bonaerense de Axel Kicillof apuntan ahora a desdoblar el año que viene las elecciones a gobernador en la provincia de Buenos Aires de las presidenciales. Creen que solo así se pueden asegurar el control del principal distrito del país.

Beto Valdez

Beto Valdez

Cada vez más entusiasmados con el ascendente protagonismo de Martín Insaurralde como “interventor” de la administración bonaerense de Axel Kicillof, ahora los Barones del Gran Buenos Aires apuntan a lograr que se desdoble la elección en la provincia de Buenos Aires de las presidenciales del año próximo. Una forma de preservar el principal distrito del país y sus respectivos territorios.

Nadie pone en duda que el líder de Lomas de Zamora y actual jefe de gabinete bonaerense va a ser el candidato del peronismo a suceder al desdibujado Axel Kicillof. “Tenemos que hacer lo que no se animó María Eugenia Vidal, despegarnos de la suerte del Gobierno nacional y provincializar los comicios que se ganan por un voto”, dice un intendente del Conurbano.

El lomense, que prácticamente se transformó en el gobernador de facto, llegó a ese cargo de la mano de Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner. Movida que inicialmente generó recelos entre sus colegas alcaldes. Pero lentamente le fue cumpliendo a todos, logró que se les aprobara un nuevo mandato en la Legislatura y está trabajando en equipo con dos Barones de peso: Leonardo Nardini de Malvinas Argentinas en Obras Públicas y Gustavo Menendez que dejó Merlo para desembarcar al frente del poderoso Grupo Bapro, desde donde intentará hacer política para los territorios, pese a las resistencias iniciales de los hombres del gobernador. 
 

Si bien todos tienen buena relación con Alberto Fernández, lo cierto es que quieren quedarse el año que viene con el control de la provincia, poniendo a uno de ellos en el sillón de Dardo Rocha. Si lograran que Insaurralde llegue a la gobernación se rompería la racha negativa de los intendentes que no llegan a ese cargo desde 1999 cuando termino su mandato Eduardo Duhalde.

Nunca más un alcalde pudo llegar a ese cargo. Igual, hay un obstáculo no menor: el desdoblamiento lo tiene que firmar Kicillof que no está nada cómodo con este escenario. Igual, como siempre, la última palabra la tiene Cristina, quien también se muestra interesada en asegurarse el principal distrito del país. En la Casa Rosada la idea no causa ninguna gracia porque saben que es contra el albertismo que aún sueña con la reelección de su jefe. De todas formas, la victoria tampoco la tienen asegurada si se llegara a dar el adelanto, en todo caso serían más competitivos que yendo junto con las presidenciales. 

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