Cornejo 2023: quiere ser presidente, pero vuelve a la gobernación como escala previa

Cornejo 2023: quiere ser presidente, pero vuelve a la gobernación como escala previa

Alfredo Cornejo ahora evalúa positivamente volver a ser candidato a Gobernador. Cree que podría ser líder de un sector que hoy está en la oposición, pero que puede gobernar desde el 2023. Las razones del proyecto "Cornejo 2023"

Pablo Icardi

Pablo Icardi

picardi@mdzol.com

El "plan 2023" comenzó a creanearse aún antes de que Alfredo Cornejo dejara el gobierno de Mendoza, en 2019. El objetivo del senador era construir un proyecto nacional, pero siempre tuvo en mente la posibilidad de volver al sillón de San Martín como alternativa muleto, pero "no despreciable", según aseguran. Ahora el camino de las decisiones se estrecha y todo apunta a que Cornejo será candidato a gobernador el año que viene.

Mendoza tiene un escenario político atípico, pues gran parte del futuro inmediato del oficialismo depende de la decisión personal del propio Cornejo: si es o no candidato a gobernador. Como si fuera un caudillo, con su impronta administra las energías y las ambiciones del resto de los postulantes a suceder a Rodolfo Suarez.

Aunque la decisión final puede cambiar por la dinámica política, la posibilidad de ser candidato a gobernador es mucho más tangible que hace unos meses. Tanto, que el senador nacional puso en el haber de ese escalón los valores positivos que cree tener: ser el primer gobernador elegido dos veces desde el retorno de la democracia, posicionarse desde otro escalón frente al gobierno nacional venidero, que puede ser del mismo signo político y tener una plataforma distinta de lanzamiento nacional hacia el futuro. 

Hoy Cornejo cree que ser "cabeza de ratón", antes que cola de león; es decir, conducir una provincia antes que ser parte de un gabinete diverso como puede generarse en caso de que Juntos por el Cambio gane las elecciones el año que viene. Jefe de Gabinete o ministro del Interior de un futuro gobierno son algunos de los espacios en los que en esa coalición lo ven al mendocino, salvo que logre ser parte de alguna fórmula mixta. Pero hoy la energía parece ir para a otro lado. "Como gobernador puede decidir él y tener protagonismo propio, no trabajar para otro", aseguran en el entorno del exgobernador que quiere ser presidente, pero considera que volver a ser gobernador puede ser un buen relanzamiento. 

Cornejo logró protagonismo en poco tiempo, pero no consiguió escalar lo suficiente en la interna radical para quedar mejor posicionado que Facundo Manes e incluso Gerardo Morales, quien no mide en las encuestas pero tiene protagonismo mediático. Sin embargo, el escenario nacional de esa coalición no está claro y mucho menos el del país. Hace un año los cornejistas analizaban como opción política la "teoría del caos", que indicaba que si había algún desborde por la inflación, la economía y las rupturas políticas del oficialismo el panorama quedaría mucho más abierto. La crisis se agudizó, pero de manera gradual y las disputas en Juntos por el Cambio estuvieron casi al mismo nivel que las del Frente de Todos. 

Cornejo no tiene rivales hoy en el radicalismo, pero sí hay una disputa posible con Omar De Marchi, del Pro. Dentro de la estructura es una puja desigual y por eso siempre aparece la posibilidad de que el diputado nacional se corra de la alianza. Reconocen que De Marchi está en condiciones de armar un plan de gestión, aunque dudan de que pueda armar equipo. Justamente miren en lo ajeno la misma carencia del radicalismo.

El plan B del senador nacional es apoyar a Tadeo García Zalazar, el único dirigente que lo interpreta casi de memoria y que le garantiza fidelidad incondicional. Desde que eran profesor y alumno en la Facultad de Ciencias Políticas, hasta sus primeros pasos juntos en Godoy Cruz (cuando todo ese grupo político se mudó al departamento para armar una estrategia de poder), Cornejo y García Zalazar estuvieron juntos. El intendente de Godoy Cruz no tiene la impronta del "jefe", es decir nunca abrirá un camino independiente, como sí lo hizo Cornejo con Cesar Biffi y Julio Cobos. 

En 2015, Cornejo llegó a la gobernación tras una estrategia ejecutada durante una década, que tuvo como paso previo quedarse con la UCR, controlar la legislatura y presionar sobre el gobierno del PJ. El otro escalón fundamental fue crear Cambia Mendoza, la alianza más diversa que se recuerde en Mendoza. Heredó una provincia en crisis y su gobierno estuvo basado en tres ejes: la recuperación de la autoridad del Gobernador, la "revolución de lo sencillo" con pequeñas cosas y las reformas estructurales, principalmente en el Poder Judicial.

En lo político, la concentración de poder, en todo sentido, fue su principal impronta y también el principal riesgo que evalúan algunos en un posible "segundo tiempo". En 2023 Mendoza seguirá la inercia de la crisis del país. Pero tiene algunas oportunidades a la vista, como tener liberados los 1023 millones de dólares que iban a ser destinados a Portezuelo del Viento y que podrían generar un shock importante si son bien administrados. 

Cornejo aún no tiene la decisión tomada y especulará hasta último momento, como hizo siempre; incluso en 2015 cuando era candidato cantado. Pero hoy, está más cerca de volver al sillón de San Martín. El que festeja esa idea es el propio Rodolfo Suarez, uno de los principales promotores del plan "Cornejo 2023". 

 

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