Agua: un proyecto compatible, pero no sostenible

Agua: un proyecto compatible, pero no sostenible

El autor, ex titular de la empresa Aysam, analiza el proyecto para mejorar la provisión de agua y explica las dificultades que tendrá. Cuál es la mejor opción, según el especialista.

Richard Battagion

Mendoza atraviesa una sequía histórica, el Departamento General de Irrigación sigue restringiendo el riego agrícola, el Embalse Potrerillos está en un 60% de su capacidad y alcanzará este año el nivel más bajo desde su inauguración en 2003.

Ante la extrema escasez, debemos con urgencia reducir la demanda del Sistema de Agua Potable del Área Metropolitana de Mendoza, superior a 650 litros por habitante/día.

Siendo que, en Chile y Colombia, la demanda por consumo y pérdidas, hace años que se ubica en 130 litros por habitante/día, resulta incomprensible que el proyecto recientemente anunciado, que prevé una inversión de U$S 200 millones en plantas de agua y acueductos, apunte modestamente a un ahorro de solo 40 litros por habitante/día en el horizonte de los próximos 20 años.

El objetivo del proyecto del Gobernador, lógicamente apoyado por los Intendentes, para extender la cobertura de agua potable a zonas que hoy no cuentan con este vital servicio o lo reciben con deficiencias, es totalmente compartible. Sin embargo, tal como está planteado, no es sostenible.

Hay algo que debemos tener muy claro, al río Mendoza no podemos quitarle más agua, por el contrario, hay que devolverle parte del recurso hídrico que hoy tomamos por exceso, ante la ineficiencia del sistema. El agua para expandir el servicio tiene que surgir de optimizar la gestión, de reducir las pérdidas y de un cambio cultural.

La construcción de una nueva Planta Potabilizadora en Álvarez Condarco, presenta interrogantes que deben obtener respuesta: 1) Al tomar la aducción desde la cámara de carga de la Central Hidroeléctrica, la oba va a tener un costo extra por no turbinado de la central de U$S 375.000 anuales; en 40 años duplicaría el costo de la inversión, 2) Durante el invierno, al estar la nueva planta,  aguas arriba de la Central Térmica, que demanda 12 m3/seg, obligaría a erogar 1 m3/seg más desde Potrerillos en invierno, caudal extra  que  se desaprovecharía para riego.  

Por razones ambientales, toda obra o proyecto importante de agua, obliga a considerar una suma equivalente en inversiones en redes de cloacas y plantas de efluentes. Dada la obsolescencia de las redes de cloacas de Mendoza, la renovación de las redes de agua obliga simultáneamente a renovar la red de cloacas, tema no previsto en el proyecto oficial.

Así concebido, el Proyecto anunciado por el gobierno, no podría obtener una Declaración de Impacto Ambiental positiva, ni podría aprobar una Evaluación de Proyecto como la que exigen los Bancos Multilaterales (BID, BM, CAF). De tal forma la única fuente de financiamiento posible sería apelar a los fondos remanentes de Portezuelo del Viento.

Un plan

Ante las consecuencias presentes y futuras del Cambio Climático, Mendoza necesita, antes que construir nuevas plantas y grandes acueductos, un PLAN ESTRATÉGICO DE GESTIÓN DE LA DEMANDA Y REDUCCIÓN DE PÉRDIDAS. El Proyecto Estratégico requiere: 1) Micro y Macro medición, 2) Aterrazado de distritos para regular y administrar la presión, 3) Reemplazo de tuberías y conexiones obsoletas y 4) Un sistema tarifario que premie el ahorro y castigue el despilfarro de agua en el desierto.  

La Gestión de la Demanda y la Reducción de Pérdidas permitirá reducir a la mitad los 650 litros por habitante/día de demanda actual y devolver al río en 10 años 3 m3/seg, lo que permitiría recuperar recursos hídricos para irrigar casi 15.000 nuevas hectáreas.

*Ing. Richard Battagion Expresidente de AYSAM (2015-2019)

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