El equipo especial de Larreta para seguir las tomas y un extraño acuerdo opositor

El equipo especial de Larreta para seguir las tomas y un extraño acuerdo opositor

El conflicto en los colegios llegó a lo más alto del poder. El debate interno y la posición del jefe comunal. El rol clave de Acuña y las negociaciones. Además: movimientos en la Legislatura porteña y la reedición del Frente “Anti Grúas”. Un bonus track clave.

Ezequiel Spillman

Ezequiel Spillman

Momentos de tensión en el Gobierno porteño. Las tomas de más de diez colegios generaron reuniones diarias entre el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña. La titular de la cartera educativa dispuso una serie de medidas esta semana, desde las denuncias penales a padres que apoyan y hasta dan logística y alimentos a los estudiantes que toman colegios, pasando por un recurso especial a la Procuración porteña para que intime a los padres para que abonen $1,5 millón por día en el caso del colegio Mariano Acosta, uno de los más combativos.

Con todo, Acuña dispuso un equipo especial para monitorear y establecer un diálogo con los centros de estudiantes y directivos de la decena de escuelas tomadas. Este equipo especial viene manteniendo “online” la información con Larreta y la ministra desde que empezó a escalar el conflicto.

Entre otros ese equipo está compuesto por los directores de área y coordinadores que estuvieron estos días visitando cada escuela tomada. Una de las primeras conclusiones que sacaron: no había reclamos concretos y, en la mayoría de los casos, estaban involucrados militantes del kirchnerismo y la izquierda. Incluso grupos de los sindicatos UTE y Ademys también haciendo lo propio para crear escenarios de tomas.

Incluso, Acuña tiene en su poder uno de los petitorios, del Lenguas Vivas, donde el centro de estudiantes solicita, entre otras cosas, que para levantar la toma se apruebe un proyecto de ley de Ofelia Fernández, de Frente de Todos y muy cercana a Juan Grabois, para que se incluya un menú vegano en la dieta de los estudiantes. “Está claro que son tomas políticas, no encontramos pedidos o reclamos concretos”, sintetiza en Uspallata ante MDZ.

Entre sus íntimos, el jefe de Gobierno apoyó todas las medidas de Acuña pero le pidió que el conflicto no supere los 15 días. Teme que haya un impacto negativo en la gestión si es que se extiende en el tiempo. Lo mismo cree la ministra, quien impulsó todas las medidas más duras juntas justamente para intentar desactivar el conflicto lo más rápido posible.

De todos modos, pensando en 2023, la precandidatura de Acuña a jefa de Gobierno le dio un impulso: la colocó en la centralidad de la política y con un discurso duro. Siempre fue la ministra “halcona” del larretismo, aunque ella se autodenomina “cóndor patagónico” (ya que es oriunda de Bariloche aunque vivió desde su juventud en la Ciudad). Es más: dado el escenario, y según los datos que atesoran en Uspallata, a la ministra le faltaba conocimiento en el sector más duro de la oposición. Aleluya a las tomas: un llamado a crecer en conocimiento para ella.

Sin embargo, en el horizonte es clave para el larretismo controlar que empiecen a apaciguarse y el escenario recupere cierta normalidad.

De esto se habló el miércoles en la reunión de gabinete donde se coincidió en sostener las medidas que tomó Acuña pero, a la vez, no dilatar los tiempos para que no impacte de lleno en la buena imagen que ostenta la Ciudad.

Mientras tanto, en la Legislatura porteña un extraño acuerdo en la oposición vuelve a tomar relevancia. El denominado “Frente Anti grúas” que había motorizado el kirchnerista Juan Manuel Valdés, al cual se plegó el libertario Ramiro Marra, volvió a mostrar las garras ante Larreta.

Esta vez se unieron los bloques de Javier Milei (La Libertad Avanza), el monobloque de Eugenio Casielles (a pesar de que juega para LLA), el Frente de Todos y la izquierda con el objetivo de convocar a una sesión especial en la cual se intente derogar el impuesto a los Sellos que se impuso para las tarjetas de crédito.

El gravamen se dio en 2020 tras el decreto presidencial que achuró la Coparticipación del 3,5% al 2,32% y luego, a fin de año por ley del Congreso, a 1,4%.

En el caso de los libertarios, parte central de su propuesta se basa en la baja de impuestos y la quita de regulaciones estatales. Marra, en concreto, viene planteándolo hace tiempo ya.

En el caso del Frente de Todos una incoherencia programática más tras haber subido impuestos en todas las administraciones donde gobierna. También sería interesante analizar si el legislador peronista Alejandro Amor aceptaría que, tras una baja impositiva, la contrapropuesta del Ejecutivo porteño sea frenar los incrementos salariales de los empleados municipales que representa.

La sesión especial está pensada para el 13 de octubre pero, ante todo, la oposición en la Ciudad deberá juntar 31 adhesiones y 40 votos para poder sancionar el proyecto. Los votos para lo segundo no están de ninguna manera.

De todas formas, en el oficialismo porteño por estas horas acotaban que la propuesta, en rigor, olvida la promesa del jefe de gobierno de quitar ese impuesto si es que la Corte Suprema le da la razón ante la Nación y establece la inconstitucionalidad de la quita de recursos coparticipables.

Bonus track. La salida, ya oficializada, del ex secretario de Transporte, Juan José Méndez, del Gobierno de la Ciudad conllevó el empoderamiento de Julia Pomares. Ambos eran asesores de Larreta, pero ahora solo quedará la ex Cippec, quien ya comenzó a meterse en todos los temas de agenda y hasta personales del jefe de Gobierno porteño. Básicamente, a lo que ya venía realizando, como el seguimiento de temas institucionales y el segmento jóvenes y el de Género, se sumó ahora la agenda cotidiana de Larreta, un tema hiper demandante pero que le permitirá crecer.

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