Los viejos amigos que ya anunciaron que irán por la Presidencia

Los viejos amigos que ya anunciaron que irán por la Presidencia

Representan al mismo electorado y tienen más de una coincidencia en su mirada sobre el pasado y el futuro. Sergio Massa y Horacio Rodríguez Larreta han salido a posicionar sus respectivas candidaturas presidenciales. Utilizaron diferentes mecanismos para el mismo fin.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Cada uno maneja su estilo y su tiempo. Sergio Massa y Horacio Rodríguez Larreta, dos viejos conocidos desde hace más de dos décadas, han utilizado este fin de semana de furia social, con cortes de luz, piquetes, muertos por violentos barras bravas o ladrones recién liberados -como el que mató al taxista ayer en la Ciudad de Buenos Aires-, para anunciar sus respectivas candidaturas presidenciales.

¿Habrá estado planificado?... Hay veces que la casualidad supera cualquier estrategia previa... Pero es demasiada coincidencia que dos referentes políticos de tal envergadura, envueltos en espacios que a veces no los comprenden, con muchas más coincidencias entre sí que con sus aliados frentistas, dispusieran que era un buen momento para marcar la cancha política con diferencia de un día. 

Massa y Rodríguez Larreta se conocen y se respetan. Hasta se tienen cariño y hay cuestiones en común que trascienden las grietas del Frente de Todos o Juntos por el Cambio. Sus kilómetros recorridos cuando ambos pretendían posicionar a Ramón "Palito" Ortega como candidato presidencial en 1999 los hizo conocedores de secretos que quizás nunca utilicen, pero que ambos saben que los tienen. . 

También tuvieron oportunidad de cruzarse en las esquinas más reservadas de la Ciudad de las Diagonales, La Plata, cuando el actual alcalde porteño era el director ejecutivo del IPS y el creador del Frente Renovador flamante diputado provincial electo por el peronismo de la Primera Sección Electoral, cuando General San Martín tenía una predominancia política hoy menguada. Ambos llegaron a esos lugares por el acuerdo que, al final, alcanzaron Eduardo Duhalde y el cantante tucumano, propuesto por Carlos Menem para pelear contra el ex gobernador en 1999.

El sábado, en declaraciones al portal bonaerense Letra P, Rubén Eslaiman, el presidente de la bancada del Frente Renovador que forma parte del frentetodismo anunció que Massa se presentará como candidato presidencial en las PASO del oficialismo de 2023. Ni Massa ni nadie del entorno emitieron opinión al respecto. Pero quienes conocen al legislador provincial, saben que nunca diría nada de semejante connotación política sin, al menos, haberlo conversado anteriormente con su referente político y amigo personal.

Eslaiman fue uno de los difusores de cada una de las propuestas políticas que tuvo al actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y, el armador político territorial de Graciela Camaño, la experimentada legisladora nacional y "madre política" de Massa. Cuando se distanciaron luego del congreso del Frente Renovador de Parque Norte, donde el ex intendente de Tigre dijo que acordaría con el kirchnerismo para ganarle a Mauricio Macri, el diputado provincial, también oriundo de General San Martín, se quedó con Massa.

El diputado nacional renovador sabe que los miembros del poder, círculo rojo, o como quieran etiquetarlos, lo apoyan ante la posibilidad de una radicalización aún mayor del oficialismo, en manos de Cristina Fernández de Kirchner o de su hijo, Máximo, y lo consideran "mucho más ejecutivo que Alberto". Irremediablemente, deberá reparar, en un año, las heridas que dejó con un amplio espectro social que lo votó confiada pero que lo abandonó cuando volvió de donde se había ido. Igualmente, él, en persona, no ha dicho nada. 

 Lo de Rodríguez Larreta fue presencial, pero carente de definiciones. Todo fue una puesta en escena para la libre interpretación de los periodistas que lo entrevistaron en La Nación y Perfil y que hicieron un denodado esfuerzo para sacarle una definición, algo que parece imposible. Sólo su disposición a conversar sin opinar es lo que hizo notar que también se anota como candidato presidencial, pero por Juntos. 

Muchos intendentes y referentes de su espacio pretenden algo más firme, tajante, definitorio. "No necesitas decir que Mauricio Macri es tal o cual cosa para decir qué querés del país y de la coalición que te llevará a la Presidencia", le dijo a MDZ uno de sus más fervientes impulsores. 

"Todos saben que es candidato, ¿para qué lo va a estar diciendo?" creen en su grupo más cercano. Pero, sin definiciones, es muy difícil que pueda conseguir el apoyo de "todos los que no se sienten contenidos en el kirchnerismo, como pretende. Lógico, sabe que ninguna reforma estructural se puede hacer sin el peronismo en el interior del frente opositor si llegara al poder, pero eso lo pone en crisis con un electorado propio que se siente más atraído por expresiones más novedosas aunque anárquicas como Javier Milei o José Luis Espert.

"También lo desacomoda con aquellos que creen que Mauricio Macri tiene más vocación de cambio y de no acordar con la vieja política, campo en el que se inscribe Patricia Bullrich", agregan otros que consideran "imprescindible" ser más claro y no quedar tan "expuesto al establishment. Facundo Manes parece mucho más fresco, y para una alianza de centro Gerardo Morales es mucho más claro", le recriminan.

Massa y Rodríguez Larreta, además del pasado y su relación presente, tienen otra coincidencia. Saben que si no son apoyados por la totalidad de su espacio, después de las PASO, sus candidaturas tendrán el mismo peso que una hoja. 

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