La foto que habla: qué hay detrás de la viña que plantaron Rodolfo Suarez y Horacio Rodríguez Larreta

La foto que habla: qué hay detrás de la viña que plantaron Rodolfo Suarez y Horacio Rodríguez Larreta

El Gobernador y el Jefe de Gobierno porteño cultivan una buena relación política, más allá de la gestión. Larreta busca redes federales para su candidatura. Suarez se siente cómodo, pero las pertenencias partidarias distintas los pueden distanciar en el mediano plazo.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Rodolfo Suarez y Horacio Rodríguez Larreta plantaron una vid como símbolo del Distrito del Vino en la Ciudad de Buenos Aires. Lo hicieron vestidos de traje y como quien pone un arbolito: raíz y testigo para que crezca derecho; obviando que la parra es una planta trepadora, que necesita de dónde agarrarse para expandirse. Buena metáfora para lo que ocurría detrás de esa foto: un dirigente político que también busca trepar y tender redes de dónde agarrarse para trascender más allá de la General Paz y otro que, como gobernador, prueba nuevos caminos. 

La relación entre Suarez y Larreta no es nueva y el mendocino se siente cómodo en su sombra. No se trata de un vínculo novedoso, pues hay un antecedente inmediato. Alfredo Cornejo y Mauricio Macri también sellaron una alianza por conveniencia y utilizaron como excusa acciones de gestión. En 2011 Cornejo y Macri eran intendentes. No tenían "piel" a nivel político, pero sí un horizonte común. Firmaron un convenio cultural y fue el inicio de un vínculo por conveniencia. Luego ambos serían parte de Cambiemos; uno llegaría a gobernador y otro a presidente. 

Los mendocinos de Juntos por el Cambio han sido buenos partners de los porteños. Lo fue Cornejo con Macri, lo fue Sanz también con Macri y ahora Suarez con Larreta. En ese caso el vínculo es más sincero. El Gobernador de Mendoza tiene mucha afinidad política con el Jefe de Gobierno porteño. Durante la pandemia fueron los dos mandatarios "rebeldes" y se midieron todo el tiempo. 

Larreta es el precandidato a presidente más obvio de Juntos por el Cambio: sin reelección en la Ciudad y con las luces mediáticas encima comenzó a construir redes, aunque con las limitaciones territoriales que el Pro tiene.

El resultado de las PASO generó un escenario impensado: la posibilidad de que ese frente vuelva al poder parece más cercana de lo que ellos pensaban; mucho más por torpezas ajenas que por virtudes propias. Enfrente Larreta tendrá una dirigente con más arraigo federal como Patricia Bullrich y el candidato que potencie la UCR, tarea (la de tener un candidato propio) para la que trabaja Alfredo Cornejo.

El Gobernador cada vez parece más lejos de esa idea que había transmitido al principio de la gestión: volver a su estudio de abogado desde el 10 de diciembre. Además de que será senador suplente y con chances de asumir, Suarez mira las encuestas de reojo; las mismas que fueron usadas para sumarlo a la listas y también las que lo ubican como un dirigente de buena imagen. No tiene estructura política propia, pero sí buena habilidad  para las alianzas internas, como la que mantiene con Alfredo Cornejo. Justamente ese vínculo con Cornejo es el que a mediano plazo puede alejarlo de Larreta. La viña plantada puede no generar el fruto que espera. 

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?