El kirchnerismo continúa diseñando su estrategia para recuperar votos

El kirchnerismo continúa diseñando su estrategia para recuperar votos

En el oficialismo y en la oposición se están debatiendo cuántos votos pueden recuperar, el porcentaje final de votantes que habrá en noviembre y cuánta incidencia tendrá un refuerzo en la fiscalización y las medidas electorales adoptadas por el Gobierno. Todo en discusión y en revisión.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Los intendentes de la Primera y Tercera Sección electoral, las más pobladas de la Provincia de Buenos Aires, donde radica el poder político del kirchnerismo, y que ahora empieza a refugiarse sólo en la región sur y oeste del Conurbano, analizaron desde el martes, en diferentes reuniones, la situación política electoral y expusieron algún optimismo para revertir lo que todos calificaron como una "catástrofe".

Todos ellos, sumados Máximo Kirchner y Sergio Massa, saben de las fragilidades que tiene la lista de candidatos que deben defender. Lo sabían de antemano, cuando se confirmó su configuración, pero la realidad post PASO los puso a prueba sobre la única fortaleza-certeza que tenían: la unidad del Frente de Todos

Todavía nadie sabe precisar cuánto repercutirán en el voto de los sectores más postergados, todas las ayudas dispuestas por el Gobierno nacional y provincial, como así también la entrega de electrodomésticos, créditos para refacción de vivienda, bicicletas, juguetes y dinero en efectivo para quien lo necesite.

Hasta la mañana del domingo 12, el gobernador Axel Kicillof y la mayoría de sus ministros no se habían involucrado en una disfuncional campaña en la que todos participaban, pero nadie unificaba ni discurso ni presencias. "Hubo remises, pero vamos a necesitar diez veces más en noviembre", resumió uno de los participantes de los tantos debates abiertos. 

¿Por qué remises?... Porque es la única manera que tienen los habitantes de los barrios más postergados de llegar a la escuela. Ni autos ni colectivos pueden costearse, y menos para ir a "votar por estos...", recibieron como respuestas los encuestadores territoriales cuando le preguntaron si habían ido a votar y cuáles fueron las razones de los que no lo hicieron.

Incrédulos, algunos tampoco creen que fuera positiva la presencia de los intendentes en el remozado Gabinete bonaerense. "Lo único que falta que terminen pasándole a ellos la factura de una nueva derrota", le dijo a MDZ un importante referente bonaerense. 

Si bien no hubo quejas sobre la fiscalización, ahora le prestarán más atención a terceras y cuartas fuerzas cuyos votantes podrían ir, en caso de no encontrarse sus boletas, directamente a la oposición.  

El diseño y el trabajo para la elección difiere de cada localidad. Lo que no ven es que haya una motivación adicional desde los ámbitos nacionales o provinciales. Cada vez que se ponen de acuerdo en algún objetivo, suenan frases como las dichas por Mario Ishii, atacando a la prensa, o las de Daniel Gollan, la voz y el rostro de las múltiples restricciones, diciendo que "si hubiera habido un poco más de platita en los bolsillos, la foto de Olivos no hubiera sido tan importante" en la elección pasada. 

Hoy, tanto en La Plata como en San Fernando, los referentes del Frente de Todos y los de Juntos tenían casi los mismos estudios e idénticas definiciones sobre cuántos votos no fueron al oficialismo desde las barriadas más postergadas. Para Martiniano Molina, que fue el chef designado en la juntada de Diego Santilli con los territoriales en el mediodía de hoy, en la mayoría de las localidades hay un 10% de gente que habitualmente iba a votar pero que en esta oportunidad no fue. 

En la Tercera Sección, distritos de la zona sur y oeste, donde votaron 3.000.000 personas, suponiendo que todo el universo de los que no fueron a votar y ahora lo hiciera por el Frente de Todos, recuperarían 300.000 sufragios. Solo descontarían la diferencia en favor de Juntos en las PASO. Esta lógica tendría que suponer que la oposición no sumaría un sólo punto de los que no fueron a sufragar. La Tercera Sección es la única mancha azul en toda la extensión provincial. En los demás lugares triunfó la dupla Santilli - Manes.

La Provincia de Buenos Aires, que se divide en ocho secciones electorales, tiene la mayor cantidad de votantes en la recién analizada y en la Primera, ubicada en la región norte y oeste del Gran Buenos Aires, desde la General Paz hacia la Ruta 6.

Por primera vez fueron más personas a votar que en la ubicada del otro lado del Riachuelo. En "la primera", la elección de noviembre seguirá siendo pareja, con leve diferencia en favor de Juntos en la zona norte y oeste.

Según los diferentes análisis sobre los votos recibidos por unos y otros, sobresale la abrupta caída del Frente de Todos, cuyos votos de 2019 fueron, en un porcentaje superior al 10%, a Juntos. Esta mutación se dio en los centros urbanos de clase media, media baja y alta. Porcentualmente, desde estos sectores fueron más a votar que de los barrios más postergados.

 

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