Cómo fue el rol de la jueza Servini en las PASO

Cómo fue el rol de la jueza Servini en las PASO

Si bien antes de las elecciones hubo tensiones con la Cámara electoral, éstos fueron de los comicios más ordenados y con menor caudal de denuncias.

Lourdes Marchese

Lourdes Marchese

El domingo 12 de septiembre se celebraron en Argentina las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias. La jornada se iniciaba luego de una semana de tensión entre la jueza electoral María Romilda Servini y la Cámara, justamente por la organización de los comicios. De hecho, durante una entrevista radial dijo que el enfrentamiento con la Cámara Electoral “viene de 2008, no es de hoy”. Y agregó, además: “Cada vez que hay una elección, la Cámara quiere manejarla ella en Capital y creo que también en algunas provincias”. Pero así las cosas todo parece haber quedado en el olvido ya que con el paso de las horas fue la misma Servini la que manifestó que había dificultades menores.

Su rol ordenador de cara a las PASO fue primordial. Desde 2020 que bregaba por medidas sanitarias y la vacunación para los que estuvieran a cargo que llevar adelante las elecciones. 

Es de destacar que el escrutinio fue veloz. A las 21 ya estaba escrutado el 60 por ciento de las mesas, lo cual mostraba la agilidad con la que se había trabajado en todo el país pese a las largas colas que se habían visto durante todo el día en los establecimientos de votación para poder cumplir con los protocolos. 

Fue la misma Servini la encargada de recorrer las escuelas para estar al tanto: “Son las peores elecciones de las 26 en que me tocó intervenir” llegó a decir. Pero también aseguró: “Toda la responsabilidad de lo que pase en una escuela, es responsabilidad mía”. Así todo fue la magistrada la que ese día por la tarde a través de un acta dejó asentado que a aquellas personas que habían quedado afuera de los establecimientos se les daría un número a fin de que pudieran cumplir con su derecho ciudadano a sufragar. 

Estamos muy cerca de conocer el escrutinio definitivo en todo el país, y las denuncias que quedaron radicadas en la Justicia electoral a diferencia de otros años, no fueron graves. Los mails que llegaban hablaban de ausencia de autoridades de mesa que generaba retrasos en la votación y alguna otra cuestión de logística. Pero nada que impidiera el normal desarrollo. 

No es un dato menor que fue la primera vez que se votó en medio de una pandemia de estas características y todo funcionó correctamente, para las 23 horas prácticamente no quedaba nadie en el centro de cómputos y el escrutinio provisorio ya estaba en números elevados. 

Recordemos que en estas elecciones legislativas se renuevan la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados y un tercio de las bancas del Senado. 

El padrón electoral habilitado es de 34.332.992 personas tanto para las PASO como las generales que se desarrollarán el 14 de noviembre. 

Hubo 17.092 establecimientos con 101.457 mesas para sufragar y se dispusieron 11.304 locales de comicios. Si bien el escrutinio definitivo comenzó 48 horas después de la finalización de las elecciones el código electoral no impone un plazo para su finalización, salvo en caso de elección presidencial que establece un plazo de no más de diez días corridos. 

De cara a las generales de noviembre la tarea de María Servini será titánica a fin de que todo se desarrolle con total normalidad como fueron las PASO.

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