Bochorno en la Legislatura de Mendoza: insultos, bullying y empujones

Bochorno en la Legislatura de Mendoza: insultos, bullying y empujones

El ministro de Seguridad, Raúl Levrino, finalmente concurrió a la Casa de las Leyes a brindar respuestas a las preguntas de los legisladores. Hubo insultos y la reunión casi termina con incidentes.

Nimsi Franciscangeli

Nimsi Franciscangeli

Raúl Levrino, ministro de Seguridad, es la figurita más difícil de entrevistar del Gobierno de Rodolfo Suarez. Después de ocho citaciones se presentó en la Legislatura Provincial a responder las preguntas y cuestionamientos de la oposición. En el medio de la presentación -que duró más de dos horas- no hubo soluciones a los problemas de inseguridad de los mendocinos, pero si hubo insultos y agravios entre legisladores y funcionarios. 

El ministro no llegó con mucha paciencia a la Casa de las Leyes, las primeras interrupciones a su alocución fueron silenciadas de forma abrupta y recalcando que el "Ministerio de Seguridad no hace política" y agregó: "No me dejan hablar. Yo vengo con datos concretos del Ministerio". 

En la presentación de los integrantes del Ministerio de Seguridad se realizó un relevamiento desde el 2015 hasta la actualidad, mencionando en reiteradas oportunidades que ellos llevan adelante un modelo en relación a esta materia. Entre los datos se destacó que "en el 2015 había 3865 personas privadas de la libertad y el 2021 hay 5087 presos", describió Levrino. Además, acotó que los homicidios están en baja, pero que los robos agravados están en aumento. 

Al momento de explicar la cifra de los robos agravados, que no la brindó porque es información del Ministerio Público Fiscal, Levrino describió: "Hay un 50% de inflación, pérdida de empleo y el 50% de la sociedad es pobre. Esos indicadores influyen en los hechos delictivos". Esa frase se convirtió en una mecha corta para que la reunión explotara en la Bicameral de Seguridad. 

La situación no finalizó en los primeros cruces y chicanas, la discusión fue un escalón más arriba, cuándo el senador Marcelo Romano se levantó de su lugar, recorrió todo el salón y en tono desafiante le dijo "imbécil" al legislador radical Diego Costarelli. Y posteriormente pasó por detrás de Néstor Majul, subsecretario Relaciones Institucionales del Ministerio de Seguridad y lo discriminó por su apariencia física diciéndole de manera despectiva "gordito". 

Para finalizar ese caluroso encuentro, Majul tomó el micrófono y se explayó: "Me cuesta mucho los 130 kilos que peso, puedo tener alguna diferencia de criterio pero que me digan 'callate gordito' o 'bidón de plástico', sinceramente me ofende y me duele porque me cuesta mucho llevar esto, no es gracioso, es discriminación". 

Después de esa expresión frente a los legisladores, se escucha a lo lejos que alguien menciona "cuando Romano pida la palabra te pide disculpas". Algo que no sucedió. 

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