Las dos derrotas que más le duelen a Cristina Fernández de Kirchner y al kircherismo de paladar negro

Las dos derrotas que más le duelen a Cristina Fernández de Kirchner y al kircherismo de paladar negro

El kichnerismo tuvo algunas derrotas dolorosas. Las de Mendoza y La Pampa golpearon particularmente a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Las elecciones del domingo generaron un golpe duro a la coalición de gobierno y aunque el presidente Alberto Fernández es el más afectado, todas las líneas internas del Frente de Todos tienen motivos particulares para angustiarse. Incluso hasta por cuestiones afectivas. Es lo que le puede pasar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que tenía varias favoritas en las listas a las que le fue mal. 

En ese sentido, hay dos derrotas que afectan particularmente a Cristina por la relación que tiene con ellas. Se trata de la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti y la pampeana María Luz Alonso, que es la gestora interna del Senado de la Nación. Ambas sufrieron una derrota en las urnas y el golpe afecta la autoestima del semillero del cristinismo. Es que las dos son parte de la mesa chica de confianza de la vicepresidenta y fueron formadas allí, bajo la guía política y afectiva de Cristina. Otras cristinistas de la primera línea sufrieron derrotas aunque con impactos menores. Es el caso de Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes, a quien le fue mal en su distrito. 

Objetivo Mendoza

El kirchnerismo siembre gestó un semillero político para construir poder territorial. La Cámpora es la agrupación más fuerte en ese sentido. Y más que Néstor, fue Cristina Fernández la que fogoneó a la juventud y le dio poder. La muerte de Néstor generó la épica y Cristina les dio espacios y cargos. Hoy, por ejemplo, algunas oficinas con fuerte capilaridad en todo el país son manejadas por dirigentes surgidos de ese semillero, como la ANSES y el PAMI. 

Anabel Fernández Sagasti sufrió una dura derrota en Mendoza.

Anabel Fernández Sagasti y María Luz Alonso vienen de allí. Ambas fueron elegidas por el dedo de Cristina y a diferencia de otras y otros "elegidos", ellas siguieron construyendo poder. La mendocina fue elegida en 2011 como candidata a diputada nacional cuando era desconocida en el mundo político. De hecho esa designación sorprendió y hasta generó discordias internas dentro del PJ. Desde ese año hasta hoy, Anabel se quedó con la conducción del peronismo. El domingo sufrió una durísima derrota; la segunda en dos años que la tuvo como cabeza de lista. Anabel es una de las espadas de Cristina en el Senado y conduce las comisiones clave. En particular las que están relacionadas con la vinculación con otros poderes, como el Judicial. 

La utopía de ganar y gobernar Mendoza parece más lejos en el corto plazo. Cristina es para Anabel una especie de oxímoron. Es un apoyo que la limita. Es que así como el apoyo de la vicepresidenta le garantiza solidez política y un "piso"; también es un ancla. El kirchnerismo es una "marca" a  la que le cuesta crecer en la provincia. El 25% de las PASO es una base electoral que está por abajo de las expectativas y hacia noviembre, incluso, podría bajar (como ocurrió en las primarias anteriores). Anabel será igual senadora y se garantiza estar 6 años en la base operativa de la vicepresidenta. En Mendoza deberá resistir las presiones internas de quienes le van a hacer sentir el rigor de la derrota. 

Estrategia pampeana

María Luz Alonso es congeneracional a Anabel. De hecho son amigas; del mismo grupo junto a Luana Volnovich y Mayra Mendoza, entre otras. Aunque ya fue legisladora, Cristina Fernández se la llevó al Senado para ser su mano derecha. Es la secretaria Administrativa, quien maneja la caja, los cargos y la organización en la Cámara Alta. 

Para las elecciones fue designada candidata a Senadora. Pero su situación es más delicada porque va segunda en la lista y depende de un triunfo para ser elegida. El domingo tuvo una mala noticia: el Frente de Todos perdió en la competencia contra Juntos por el Cambio y si ese resultado se repite, "Luchy" queda afuera. A diferencia de lo que ocurre en Mendoza, la elección en La Pampa es más competitiva y tienen posibilidades de revertirlo. La diferencia fue de 6 puntos y Juntos por el Cambio tuvo 5 precandidatos que traccionaron. 

En el radar de Casa Rosada y el Senado La Pampa puede convertirse en un objetivo prioritario, pues está en juego un cargo clave en el Senado. Ese "voto" tendrá relevancia porque el oficialismo tiene en riesgo la mayoría en la cámara conducida por Cristina. Allí hay otro detalle. La Pampa y Mendoza tienen agendas que chocan entre sí. Ocurre, por ejemplo, con el manejo de los ríos y en particular con la obra Portezuelo del Viento. Si desde Casa Rosada apuestan a revertir la elección de La Pampa, la duda es si afectará o no las decisiones sobre esa agenda. 

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