La demagogia que duele

La demagogia que duele

La diputada nacional Jimena Latorre cuestiona la ley que declara a una parte del país como zona fría y asegura que el oficialismo hace demagogia.

Jimena Latorre

Por Jimena Latorre/ Diputada Nacional UCR por Mendoza

La miopía electoralista del Frente de Todos y la demagogia de recitar justicia social mientras acrecientan las brechas de inequidad ha sido la única y lamentable constante en lo que lleva este gobierno de “Todos ellos” y “para ningún argentino”.

Un mes después de que se sancionara la Ley 27.637 a la que titularon de “Zonas Frías” pero en la que paradójicamente se incluyen “Zonas Cálidas” se publicó su Decreto Reglamentario 486/21. Vale decir, que como toda norma para ser operativa o aplicable necesitaba de ese Decreto, que llegó recién en el mes de agosto, con un procedimiento a cargo de la Secretaría de Energía de la Nación y el ENARGAS que al menos insumirá un mes más (apelando a una eficiencia que hasta ahora han omitido).

Con ello, el beneficio anunciado con bombos y platillos como una conquista social de los paladines de la justicia, vendrá a aplicarse a los consumos a partir del mes de septiembre, en el mejor de los escenarios. Es decir, el alivio que prometieron como aliciente en este invierno de pandemia, con pocas vacunas y una economía de caída de casi diez puntos del PBI en lugar de ser para la estación de mayor consumo será en la realidad un descuento primaveral.

Este no fue el único engaño del Frente de Todos para los mendocinos, cuando hablamos de la diferencia entre el relato y los hechos, basta con contrastar realidades con ese discurso romántico y populista, que dulce a los oídos no deja de ser amargo en la práctica.

La garrafa no está subsidiada.

El beneficio que por mucho tiempo reclamamos para las zonas de nuestra provincia que comparten las condiciones isotérmicas de la Patagonia y por tanto implican un consumo intensivo del recurso energético implicaba su inclusión en igualdad de condiciones. Pero tal como advertí en la discusión legislativa, el prometido subsidio del 50% para los consumos residenciales que embanderó el oficialismo nacional junto al caricaturesco comodín de la frazada, terminó negociándose por una reducción al 30%, a cambio de la inclusión de otras zonas que a rigor de interpretar los propios mapas térmicos que el proyecto acompaña no comparten la característica esencial de ser zonas frías. Lo que de seguro sí comparten es la característica de ser zonas densamente pobladas en las que el oficialismo nacional buscará sus votos a cambio de lo que pagamos todos los argentinos, los subsidios.

Pero el fraude no termina allí y es que ese beneficio que la presidente del PJ mendocino prometía a todos los hogares mendocinos, no llegaría a todos los hogares mendocinos, sino solamente a aquellos que tienen conexión a gas de red. Esto me lleva a cuestionarme si será que la impulsora del proyecto de “Todas las Zonas” desconoce que quienes más necesitan de la presencia de un Estado eficiente a través de subsidios a la demanda vulnerable son justamente aquellos que NO TIENEN GAS POR RED.

El servicio público de gas es un servicio de competencia nacional, el Ente Regulador ilegalmente intervenido en la actualidad es el ENARGAS. En nuestra provincia sobre un total de 494.841 hogares, 329.565 tienen gas natural. Esto implica que el otro 33% de los hogares mendocinos consumen gas envasado u otra fuente de energía para calefaccionarse y cocinar.

La rebaja del gas llegaría luego del invierno. 

Para que ese 33% de los hogares mendocinos puedan acceder al servicio de gas en las condiciones de seguridad y continuidad que garantiza la red se requieren inversiones en infraestructura, como el Gasoducto del Este que se ejecutó en la anterior gestión de Cambiemos y permitió la conexión de los departamentos del Este provincial. Lamentablemente en un escenario de crecimiento de los subsidios energéticos direccionados a la oferta y a una demanda que no discrimina capacidad de pago, por más que se prometan obras como GasAndes para el sur provincial, seguirán postergadas por las restructuraciones presupuestarias que irán a reforzar una cuenta de subsidios que para este 2021 trepará a casi tres puntos del PBI.

Esa demagogia que duele es la que nos deja postales como la de la foto, la de aquellos mendocinos que gracias al esfuerzo del gobierno provincial pueden acceder a una garrafa subsidiada en un 50% por el programa “La garrafa en tu barrio”.

Pero ven muy lejano el horizonte de la justicia social que les garantice las conexiones de uso de un gas subsidiado aún más barato, el que festeja el oficialismo nacional y La Cámpora local.

La brecha creciente de la desigualdad castiga a los usuarios de gas envasado, quienes subsidian de forma cruzada a quienes tienen el servicio de red. La brecha entre en relato populista y la realidad de los argentinos es cada día más palpable.

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