Patricia Bullrich, Alfredo Cornejo y una visita en medio de la tensión de Juntos

Patricia Bullrich, Alfredo Cornejo y una visita en medio de la tensión de Juntos

Ambos fueron parte este lunes de las negociaciones para formalizar un acuerdo político de no agresión entre el PRO y la UCR en la interna de la coalición en la provincia de Buenos Aires. La clave es lo que hará Elisa Carrió, de quien desconfían que se termine sujetando a ese pacto.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

La disputa interna de Juntos, que tiene su escenario en la provincia de Buenos Aires, trasladó este lunes algo de su tensión a Mendoza con la visita de Patricia Bullrich, una de las líderes del PRO, que pisó territorio de radicales. Ella y Alfredo Cornejo mantienen una buena relación. Bullrich fue, en cierta medida, la que frenó la implosión de Cambia Mendoza cuando Omar De Marchi amenazó con romper el frente para encabezar otra alternativa política en las próximas elecciones. De la boca de la exministra de Seguridad de Mauricio Macri salió, según se supo, la advertencia para el diputado nacional de que, si se iba del acuerdo que el PRO mantiene con el radicalismo desde 2015, el camino era la intervención nacional del partido en la provincia. “Patricia jugó bien”, le reconocen dentro del Gobierno.

Por eso fue clave la visita en el contexto actual de tironeo interno de la principal coalición opositora. La dirigente porteña estuvo en la Casa de Gobierno reunida con Rodolfo Suarez, Cornejo, De Marchi y los principales candidatos del oficialismo al Congreso. Y además fue protagonista, junto al exgobernador mendocino, de la reunión virtual de la mesa de conducción nacional de Juntos en donde se trató de frenar el daño que está causando la elección que se viene entre Diego Santilli y Facundo Manes.



De lo que se habló en definitiva fue de la necesidad de formalizar un acuerdo político de no agresión, más que la forma de redactar un código de convivencia que, entre otras cosas, carecía de sentido porque ni siquiera llevaba implícita sanciones para quienes no lo cumplieran. Gerardo Morales fue quien públicamente criticó ese “Compromiso ético” que, entre otros ítems, les proponía a los candidatos “no mentir”. “El código de convivencia es para jardín de infantes”, lo sepultó el gobernador jujeño.

“Ante el persistente avance del Gobierno Nacional sobre los pilares básicos del sistema democrático, todos los legisladores que resulten electos por JxC se comprometen a hacer cumplir los preceptos constitucionales que hacen al sistema democrático, la independencia de la justicia, la transparencia y el federalismo. Rechazamos la ley de modificación del Ministerio Público Fiscal y la de Reforma de la Justicia. Se rechazarán las medidas que supongan una orientación autoritaria o la búsqueda de impunidad”, señalaron en un comunicado los integrantes de la mesa de Juntos. Para redondear que “el verdadero adversario en los comicios es el oficialismo, que ha estancado a nuestro país en materia económica, social y educativa” y criticar además desde el manejo de la pandemia, las situación de la inseguridad y la política internacional del gobierno de Alberto Fernández.



Más allá de estas palabras suscriptas por los principales referentes del frente, Horacio Rodríguez Larreta; María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Mario Negri y Alfredo Cornejo, entre otros, el punto fue una tregua alcanzada por el PRO y la UCR y en donde las dudas quedaron por la actitud que tendrá Elisa Carrió.

Aliada de Rodríguez Larreta en esta interna, Bullrich reconoció aquí en Mendoza que el jefe de Gobierno porteño quizás debió contenerla más. “Lilita” fue quien avanzó duro en sus ataques contra Manes, al punto de amenazar con una denuncia penal contra el neurocirujano a quien tildó de “mitómano”, Si desistirá o no de hacer esa demanda, es algo que se definirá en los próximos días y marcará el futuro de la tregua alcanzada hoy.

Confianza en que se cumplirá el pacto no hay mucha. Carrió desconfía porque entiende que la UCR, sobre todo Gerardo Morales, busca, a través de la candidatura de Manes, limar las chances presidenciales de Rodríguez Larreta y está decidida a no terminar la historia acá. “Veremos que pasa”, fue la amarga expectativa de uno de los dirigentes del radicalismo mendocino que participó de los encuentros con Bullrich acerca de la paz interna firmada hoy en la campaña.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?