Obra pública: el tribunal le puso un freno a los abogados de las defensas

Obra pública: el tribunal le puso un freno a los abogados de las defensas

Fue tras las constantes oposiciones y planteos a la declaración de un testigo que fue arrepentido en la causa cuadernos.

Redacción MDZ Online

En el marco del juicio conocido como obra pública o “direccionamiento de obra pública en favor de Austral construcciones” que tiene entre sus imputados a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Julio De Vido, José López y al empresario santacruceño Lázaro Báez, ayer se vivió una extensa jornada que incluyó un cuarto intermedio de dos horas para que el Tribunal Oral Federal 2 pudiera deliberar en torno a los planteos de nulidad y las constantes oposiciones a la declaración testimonial del empresario Patricio Gerbi de Coarco, imputado como colaborador en causa Cuadernos.

Al ser consultado por las prioridades para recibir los pagos del Estado, el empresario recordó que en aquel entonces le mostraron una lista en cuyos primeros lugares se encontraban Austral Construcciones, CPC y Esuco, pertenecientes a Lázaro Báez, Cristóbal López y Carlos Wagner, expresidente de la Cámara Argentina de la Construcción que declaró también como testigo. 

Además, refirió que desde Vialidad le pidieron una colaboración monetaria durante una reunión. Varios defensores se oponían a las preguntas y respuestas, entre ellos el abogado de Lázaro Báez y el de Cristina Fernández de Kirchner, entre otros.

Carlos Beraldi, además de oponerse, pidió la nulidad de la declaración testimonial al tiempo que manifestó: “Hemos llegado a un punto donde las cosas tienen una gravedad inusitada”. También denunció que el juicio adolece de serios agravios a garantías constitucionales. En ese sentido, el TOF 2 decidió pasar a un cuarto intermedio a fin de deliberar sobre esta situación tensa generada durante el debate que estuvo plagada de planteos y resolvió en duros términos. 

Los jueces manifestaron: “Debemos destacar nuestra sorpresa ante la actitud adoptada por alguna de las partes al obstaculizar sistemáticamente la fluidez de la prueba testimonial en curso, so pretexto de un extremo celo, en aras de proteger supuestos derechos en peligro de personas que, claro está, no les confirieron ningún mandato o ministerio en protección de sus intereses y que el único punto de contacto con algunos de aquellos abogados es que resultan ser imputados de sus asistidos en otro proceso”.

En referencia a los dichos del testigo que forma parte de la causa cuadernos que tramita ante el Tribunal Federal 7 y que aún no tiene fecha de inicio de juicio oral, aseguraron que “no se han suscitado ninguno de los riesgos aludidos de auto incriminación, al punto de solicitar la nulidad del acto. En cuanto a lo expresado por esta Presidencia en esta audiencia frente a la manifestación del testigo, quien, a una pregunta del fiscal dijo que respecto a esas circunstancias se remitía en todo a cuanto había declarado en el marco de su declaración como imputado colaborador en el proceso antes mencionado, ratificando expresamente su contenido”.

Asimismo, el Tribunal recordó a los presentes que se le había hecho saber al testigo que por mandato constitucional tenía derecho a no responder a aquellas preguntas cuya contestación considerase autoincriminatoria. “Y así fue como el testigo, ante la pregunta formulada por la parte acusadora, manifestó que se remitía y ratificaba que ha declarado en el marco del expediente 9708 de 2018, mas no se acogió al derecho a guardar silencio por riesgo de auto incriminación, lo que ahora se pretende dar a entender”. 

En ese contexto, el Tribunal consideró que se encontraron “ante una situación inédita en la que, como forma de saltear los términos fijados por el tribunal y consentidos por las partes, ahora algunos de los actores de este juicio intentan impedir a toda costa la declaración de un testigo ofrecido y admitido”.

Recordaron además la obligación que pesa en cabeza de los suscritos de velar por el correcto funcionamiento de cada audiencia y que los testigos puedan declarar sin ningún tipo de intimidación. 

También le respondieron al abogado de Lázaro Báez haciéndole un llamado de atención: “El doctor Villanueva hizo saber en la última intervención que está dispuesto a reiterar dicho cuestionamiento las veces que sean necesarias en pos de un supuesto eficaz ejercicio de su ministerio. Ante ello, hago hacer saber al letrado de mención que ante eventuales reiteraciones de planteos cuyo sustrato argumental sea idéntico a anteriores ya materializados y resueltos en forma adversa a sus intereses por el pleno del Tribunal, se habrán de adoptar las medidas disciplinarias del caso, por entender que así se produce un formal obturamiento al normal y buen desarrollo del debate, desnaturalizando las herramientas procesales a su disposición”.

El resto de los letrados también tuvieron su llamado de atención, ya que le manifestaron que en lo sucesivo se deberán abstener de efectuar manifestaciones agraviantes. “No serán toleradas en las diversas expresiones que no guarden un estilo adecuado a la jerarquía profesional que deben ejercerse ante los tribunales de justicia”.

Para finalizar, los magistrados aseguraron que cualquier valoración o ponderación de la prueba que se realice por fuera de aquella instancia es absolutamente impertinente y como tal, no puede ser permitida. Fue cuando rechazaron la reposición planteada por el doctor Villanueva. En el mismo sentido valoraron el planteo del el doctor Beraldi y resolvieron rechazarlo in limine por impertinente. La semana próxima continuarán las testimoniales. 

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