Feletti, el congelamiento de precios y la estrategia empresaria de "Brad Pitt"

Feletti, el congelamiento de precios y la estrategia empresaria de "Brad Pitt"

Lejos de una 125, como harán los productores de alimentos y bebidas para sostener el control de precios y llegar al 15 de noviembre.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

"Moneyball" es una película del 2011 protagonizada por Brad Pitt. Cuenta la historia de Billy Beane, entrenador general de los Atléticos de Oakland, un equipo de béisbol de presupuesto medio que debe enfrentar a los grandes teams de los Estados Unidos de ese deporte. Su estrategia es utilizar, en lugar de las tradicionales armas del béisbol clásico, los métodos de la "Teoría de los Juegos". Esto es, la idea que el premio Nobel John Nash hizo famosa, basada en la especulación y la aplicación de las estadísticas sobre las probabilidades de que algo suceda.

Brad Pitt y Jonah Hill, protagonistas de "Moneyball"

Nash (también inmortalizado por un film; "Una Mente Brillante"), elabora una teoría sobre la mejor decisión a partir de las probabilidades de que algo suceda. Y si esto implica no ir por el camino más común, mejor. En "Moneyball", el entrenador de los Atléticos utiliza las estadísticas y la Teoría de los Juegos para elegir jugadores que no son los más requeridos por los grandes equipos y elabora jugadas a partir de lo que el resto de los teams no buscarían.

Las grandes empresas productoras de alimentos y bebidas tomaron la teoría de "Moneyball" para enfrentar el congelamiento de precios impuesto unilateralmente por la secretaría de Comercio Interior de Roberto Feletti. Los privados saben que no tienen plafón político para una 125 (nadie saldría a las calles y rutas del país a defenderlos).

Las "fuerzas vivas" del oficialismo lanzadas por los gobernadores e intendentes serán las encargadas de fiscalizar in situ a los super e hipermercados

Reconocen, por otro lado, que no habrá alternativas judiciales rápidas. Interpretan además que al menos, por algo menos de un mes (fecha estimativa el 15 de noviembre), las "fuerzas vivas" del oficialismo lanzadas por los gobernadores e intendentes serán las encargadas de fiscalizar in situ a los super e hipermercados para que los 1.432 productos seleccionados por el estado nacional estén en tiempo y forma en las góndolas de los establecimientos. Finalmente, especulan con que aquellas provincias y localidades donde el peronismo duro y el kirchnerismo sean el músculo político ejecutor, serán los lugares donde esos controles más visibles y dañinos se concreten.

Roberto Feletti deberá acudir a la militancia y colaboración de terceros para controlar los precios congelados

Es en este momento donde aparece la teoría Moneyball. La decisión de las grandes empresas afectadas por el congelamiento es mirar más internamente los números de costos y ganancias, que las ordenes del estado nacional. Básicamente, perder el menor dinero posible. Y, si se puede, mantenerse en azul. Luego, con los resultados de las elecciones legislativas, rehacer la relación con el gobierno nacional y los gobernadores con un posible cambio de idea general de la economía sobre la mesa.

En aquellas sucursales donde la cabeza política sea la oposición, es probable que la cantidad disponible languidezca

Las compañías calcularon en las últimas jornadas el nivel de stock existente en aquellos productos que están en el listado de la secretaría de Feletti. Lo cruzaron con la demanda habitual en aquellos super e hipermercados localizados en las provincias e intendencias donde el kirchnerismo es fuerza máxima, y proyectaron la cantidad de unidades que se necesitarían para abastecer las góndolas de estos lugares hasta el 15 de noviembre. Esa será la prioridad de distribución en las próximas horas. Que los supermercados del conurbano kirchnerista tenga los paquetes de alimentos, las botellas de las bebidas, los artículo de limpieza y de aseo personal y, por qué no, el alcohol; será norma. Como contrapartida, en aquellas sucursales donde la cabeza política sea la oposición, es probable que la cantidad disponible languidezca y que con el tiempo directamente los productos no se encuentren.

No es una decisión política basada en el apoyo a la medida oficial. Mucho menos un castigo a la oposición. Simplemente la teoría Moneyball: aplicar estadísticas. Se entiende que los controles serán mayores en las localidades dominadas políticamente por el kirchnerismo, y que las probabilidades de encontrar faltantes o problemas de precios crecerán probabilísticamente en las góndolas donde la militancia estará presente. Se especula además que en aquellos super e hipermercados ubicados en lugares donde los intendentes no moverán mayores esfuerzos fiscalizadores, el porcentaje de ser encontrado en infracción será menor. Simplemente estadísticas. Moneyball.

Mientras tanto el stock se irá liquidando, y las plantas productoras de los tipos de productos presentes en el listado planteado por la secretaría de Comercio Interior, irán reduciendo el número de bienes elaborados hasta llegar a un número mínimo que mantenga el azul. El resto de la capacidad instalada se concentrará en todo lo que no esté en el listado. Y así llegar hasta un momento donde todo se pueda renegociar. Y volver a los lejanos y "más agradables" para las empresas, tiempos donde la negociadora era la antecesora de Feletti, Paula Español. A quién, curiosamente, hoy los privados extrañan.

Como adelantó este medio, más rápido que lento, el congelamiento se irá transformando en una estrategia política del oficialismo para conseguir votos en los lugares estratégicos donde se perdieron las PASO. Especialmente en el conurbano bonaerense. Los lugares clave.

La Matanza, San Martín, Lomas de Zamora, Quilmes, Avellaneda, Ensenada, San Miguel y José C. Paz, localidades donde La Cámpora y el peronismo puro y duro mantiene el poder y tienen gran capacidad de movilización y militancia. En el resto del país, fundamentalmente en las regiones donde el oficialismo, sobre todo el kirchnerismo, no hace pie, probablemente se convierta en un proyecto que irá languideciendo con el pasar de las semanas, y probablemente desaparezca más allá del 14 de noviembre.

Hay algo cierto que todos reconocen. La secretaría que maneja Feletti no cuenta con la suficiente cantidad de personal como para comprobar que en todos los super e hipermercados del país los productos estén en tiempo y forma. Y que para esto se deberá convocar a otras fuerzas públicas y militantes para que colaboren. Es difícil que dependencias del orden nacional se ocupen del tema. Se recordaba que en su momento se había convocado a agentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para los controles in situ; lo que fue rechazado de manera dura y directa por el personal que responde a Mercedes Marcó del Pont. Con este antecedente, es difícil que se pueda contar con ellos en esta oportunidad. Ni con otras dependencias similares. Con este dato bajo análisis, las empresas apuestan a las enseñanzas de Brad Pitt y su interpretación en Moneyball.

 

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