Los acusaron del peor delito, los detuvieron y eran inocentes

Los acusaron del peor delito, los detuvieron y eran inocentes

Un matrimonio fue acusado de abusar y matar a su pequeña hija de 1 año y medio. En el juicio se demostró que se trató de un accidente.

Gabriela Guilló

Gabriela Guilló

Un matrimonio fue acusado de uno de los peores delitos que contempla el Código Penal: el abuso y homicidio de un niño. Lo peor del caso es que se trataba de su propia hija, una nena de 21 meses que fue encontraba ahogada en una pileta. Los padres fueron detenidos, estuvieron varios meses presos y fueron a juicio. En el debate se comprobó que la pequeña murió por un accidente.

En la siesta del 29 de diciembre de 2008, Melanie Andrea Rebelles fue encontrada ahogada en la pileta de lona de su casa ubicada en Malargüe, Mendoza. La niña fue llevada al hospital de ese departamento, pero a pesar de las maniobras de resucitación, la pequeña ingresó sin vida.

En ese momento los médicos sospecharon que la pequeña tenía lesiones que compatibles con abuso sexual y dieron aviso a la Policía. Los padres de la niña, José Luis Rebelles y Olga Villalobos fueron detenidos y acusados, el hombre por abuso sexual y homicidio agravado y la mujer por encubrimiento.

La teoría de los investigadores era que Rebelles abusó de su hija y para ocultar el hecho le pidió ayuda a su mujer.

Debido a la importante imputación, ambos esperaron el debate detenidos. La mujer con prisión domiciliaria para poder cuidar a otra hija menor de edad, el hombre en la cárcel.

En 2009, a 10 meses del hecho, la pareja fue absuelta de todos los hechos. Los jueces concluyeron que las supuestas lesiones de abuso de la pequeña se las habían realizado los médicos durante las maniobras de resucitación. El análisis de ADN y los informes forenses también beneficiaron a los acusados.

Pero la pesadilla para la pareja no terminaría con la absolución ya que meses después la Corte anuló la sentencia y Rebelles debió enfrentar nuevamente un juicio.

En 2014 se sentó por segunda vez en el banquillo de los acusados y por segunda vez fue absuelto de culpa y cargo.

“Declarar a alguien absuelto de culpa y cargo por la inexistencia del hecho por el que se lo juzga  es muy diferente a estar acusado de un homicidio, que el muerto esté y se pruebe que esa persona no lo mató, pero aquí la situación es como si te acusan de un homicidio y la persona anda caminando por la calle”, explicó en ese momento el abogado del hombre, Javier Pérez.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?