De no creer: el adiestrador de perros seguirá preso en la casa de la familia Luna

De no creer: el adiestrador de perros seguirá preso en la casa de la familia Luna

El adiestrador de perros Marcos Herrero, detenido por estafas y falsa denuncia, fue beneficiado con la prisión domiciliaria. La familia de Viviana Luna le ofreció su casa para que pase sus días como detenido.

MDZ Policiales

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El adiestrador de perros Marcos Herrero, detenido por plantar pruebas durante la búsqueda de Viviana Luna, fue beneficiado con la prisión domiciliaria. Debido a que no puede salir de la provincia quedará alojado en Mendoza, y quien dispuso su vivienda es nada más y nada menos que uno de los hijos de Luna.

Herrero fue detenido en diciembre en su casa de Viedma Río Negro, tras un pedido del fiscal mendocino Gustavo Pirrello. El fiscal consideró que Herrero plantó pruebas durante los rastrillajes que realizó en Potrerillos en la causa de Viviana Luna.

Desde ese momento permanece detenido e imputado por falsa denuncia, falso testimonio, encubrimiento, usurpación de títulos y honores y estafa.

Este viernes se realizó una audiencia de prisión preventiva y el juez Gonzalo Guiñazú le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria. Para la misma deberá pagar una fianza de 150 mil pesos. Asimismo, lo que llamó la atención de los magistrados es que el adiestrador sostuvo que quien ofreció su casa para que él permanezca alojado es uno de los hijos de Viviana Luna. 

Viviana Luna, desaparecida desde 2016

Claro está que la familia de la mujer desaparecida en 2016 no está de acuerdo con la Justicia y creen en la inocencia del adiestrador, a quien le pagaron 150 mil pesos para que haga el rastrillaje.

Herrero, en caso de que la Justicia acepte, quedará alojado en la vivienda con una tobillera electrónica hasta que la causa llegue a juicio.

La causa

Herrero fue contratado por la familia de Luna para que colaborara con la investigación de la mujer que fue vista por última vez en diciembre de 2016. Durante los primeros rastrillajes que realizó, el expolicía sostuvo haber encontrado restos óseos y escritos en los cuales daban cuenta de una supuesta red de trata de la que habría sido víctima la mujer.

Debido a que la zona ya había sido rastreada en varias oportunidades por los pesquisas, las sospechas comenzaron a posarse sobre el adiestrador. El resultado de las pericias, además, confirmó que los restos eran de un hombre y formaban parte del mismo cuerpo de huesos encontrados en Santa Cruz en otro rastrillaje donde Herrero participó.

El adiestrador fue trasladado desde Santa Cruz a Mendoza donde lo acusaron de encubrimiento, falso testimonio, falsa denuncia, estafa y usurpación de títulos.

 

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