Crimen de la verdulera: ¿habrá perpetua para el acusado?

Crimen de la verdulera: ¿habrá perpetua para el acusado?

Tras los alegatos de cierre, el jurado compuesto por 12 mendocinos deberá decidir si considera culpable de homicidio criminis causa a Genaro Lucero. El hombre está acusado de asesinar a una mujer que atendía una verdulería el 21 de noviembre de 2019, en el departamento de San Martín (Mendoza).

Facundo García

Facundo García

fgarcia@mdzol.com

Terminaron los alegatos y por estas horas el jurado popular delibera sobre la responsabilidad de Genaro Lucero en la muerte de Carina Rodríguez, la verdulera asesinada el 2 de noviembre de 2019 en San Martín (Mendoza). El juicio está llegando a su fin: de ser hallado culpable de homicidio criminis causa, el imputado podría recibir una pena de prisión perpetua.

"No había ninguna necesidad de matarla", recalcó el fiscal Oscar Sívori durante su intervención de esta mañana. Repasó, además, las distintas pruebas que se ventilaron a lo largo de las audiencias del proceso, como las opiniones de Policía Científica y de los médicos forenses.

Lucero dice que el balazo "se le escapó"

El acusado, por su parte, insistió en que el balazo que mató a Carina "se le escapó" en medio de un forcejeo. Sívori le salió al cruce: "Los especialistas nos han explicado que la bala ingresó de costado, con la víctima casi de espaldas. Es muy difícil que eso halla ocurrido cuando la mujer se le abalanzó de frente, como sostiene Lucero".

Lucero podría recibir una sentencia de prisión perpetua.

Según las investigaciones, el proyectil calibre 38 entró por la zona de la oreja y salió por el otro extremo de la cabeza, incrustándose en la pared. La distancia estimada del disparo respecto a la víctima es de entre 70 y 90 centímetros. "Eso es una distancia que no concuerda con un forcejeo -consideró Sívori-. No hay ninguna manera de explicar que esto ocurrió de forma accidental".

Aquel mediodía, mientras el ataque contra Carina se desarrollaba, estaba cerca la hija de la verdulera, de sólo 12 años, que atinó a taparse con una frazada pero escuchó a su mamá gritar "llevate todo pero no me hagas nada" y después un pedido: "no, no". Oyó el disparo fatal y el ruido del auto escapando a toda velocidad con el asesino y otros tres cómplices a bordo (uno era hijo de Lucero).

¿Se conocían? Tal vez. La fallecida y Lucero habían crecido en barrios cercanos, y tenían más o menos la misma edad -ella 45 y él 42-. "Por eso ante el temor de ser descubierto, él la mató. Y yo creo que lo hizo cuando Carina empezó a gritar, porque él la quería meter al baño y ella quiso proteger a su hija. Hagan justicia por Carina", pidió Sívori, quien representó al Ministerio Público junto a su colega Martín Scattareggi

"Destruí a una familia", admitió entre lágrimas Lucero, quien sin embargo afirma que todo fue un accidente.

La hipótesis de la defensa

Para la defensa de Lucero, en cambio, no hay certeza de que el acusado haya querido matar a Carina para ocultar el robo, como implica la figura del homicidio criminis causa. Es lo que sostiene el abogado Pedro Sosa, quien pidió al jurado que considere a su defendido autor de un robo seguido de muerte. Eso lo salvaría de la perpetua.

"Para condenarlo, tiene que existir una certeza tal que no permita otra interpretación. Lamentablemente no tenemos, salvo la menor, un testigo presencial de los hechos", sostuvo Sosa. Y se preguntó: "por otra parte, si Lucero quiso matar a la víctima, ¿por qué lo hizo donde lo hizo y no en el baño? ¿Y por qué no mató a su hija si quería procurar su impunidad?".

Las pruebas psicológicas que se le realizaron al acusado le dieron pésimo. Señalaron que se trata de una persona peligrosa. Empero, la defensa cree que ese resultado es cuestionable y que en todo caso no implica de forma indudable que el detenido haya querido asesinar a la verdulera

En estos momentos el jurado sigue deliberando: deberá decidir si considera a Lucero culpable del delito de homicidio criminis causae -como proponen los fiscales- o culpable de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego -como propone la defensa-. Para escuchar los alegatos de cierre completos, puede ingresar al siguiente video:

El caso

Aquel mediodía del 21 de noviembre de 2019, cuatro hombres llegaron al comercio que atendía Carina en la esquina de Soler y Lima, en el departamento de San Martín (Mendoza). Primero pasaron a comprar una docena de naranjas: se cercioraron de que se trataba de un lugar "vulnerable" y, en consecuencia, tras dar una vuelta en un auto, regresaron.

De nuevo en el lugar, robaron la balanza, un parlante y una billetera con la recaudación del día. Antes de escapar -y cuando sus cómplices estaban esperándolo en el coche- se cree que Lucero ultimó a la víctima.

Los sospechosos fueron cayendo presos uno a uno: todos apuntaron contra Lucero como autor del asesinato. Lógico, no se querían hacer cargo de la "boleta" que les endilgaban. Además, contaron que cuando él volvió al auto les reveló que había disparado. 

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