Se descubre una nueva especie de dinosaurio totalmente desconocida

Se descubre una nueva especie de dinosaurio totalmente desconocida

Se trata del “Ankylosaurus Spicomellus Afer”, una especie previamente desconocida para la ciencia.

Nicolás Hornos

Se descubrió una nueva especie de dinosaurio previamente desconocida, que se remonta a más de 100 millones de años atrás, lo que la convierte en la más antigua.

Se trata de “Ankylosaurus Spicomellus Afer” y se estima que habitó en el actual continente africano hace 168 millones de años. Tras analizar un collar fósil de púas óseas descubierto en las montañas Atlas Medio de Marruecos, mismo sitio donde los investigadores del Museo de Historia Natural de Londres descubrieron previamente el estegosaurio más antiguo jamás encontrado, los científicos notaron que estaban ante un espécimen previamente desconocido para la ciencia.

Es una especie de dinosaurio con caparazón blindado con púas y no se parece en nada a lo que los expertos hayan visto antes. Es el primer anquilosaurio que se ha encontrado en África (anteriormente se habían encontrado en condados del norte como Estados Unidos, Canadá y Europa). Además, las espinas que sobresalían de sus costillas nunca se habían visto antes en ningún otro vertebrado vivo o extinto. Las púas se alineaban a los lados del dinosaurio y se fusionaban con las costillas.

El hueso de la costilla es inusual. La placa de armadura del animal se fusiona con la superficie del hueso.
Foto: Museo de Historia Natural de Londres.

Los anquilosaurios eran pequeños dinosaurios herbívoros acorazados que tenían cuerpos anchos y anchos y patas cortas. Son bien conocidos por su armadura y placas óseas, algunas eran planas mientras que otras tenían forma de púas, y algunas especies también tenían un gran garrote óseo ubicado al final de la cola.

“Era diferente a cualquier otra cosa encontrada en el reino animal”, según los autores del estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution. El collar fósil presenta una serie de púas que se fusionaron con la costilla de la criatura, algo muy inusual para un anquilosaurio, ya que normalmente estaría conectado al tejido de la piel y no adherido al esqueleto. El descubrimiento fue tan inusual que los científicos dudaron sobre su veracidad, pero una inspección adicional con un escáner de tomografía computarizada no encontró signos de hubiera sido construido o alterado, sino que era efectivamente auténtico.

El corte histológico del hueso mostró que las espinas tenían un tipo de tejido que solo se veía en los anquilosaurios durante el período en que el animal estaba vivo.
Foto: Museo de Historia Natural de Londres.

“Los anquilosaurios tenían púas blindadas que generalmente están incrustadas en la piel y no fusionadas con los huesos. En este espécimen vemos una serie de púas adheridas a la costilla, que deben haber sobresalido por encima de la piel cubierta por una capa de algo parecido a la queratina”, explica Susannah Maidment, investigadora del museo y líder del trabajo.

El hallazgo colabora en la reconstrucción de la historia de los dinosaurios y sugiere que los anquilosaurios estaban distribuidos globalmente en lugar de vivir en un área concreta.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?