Así está hoy Taína Gravier, la hija de Valeria Mazza, que a los 14 años pinta para "heredera"

Así está hoy Taína Gravier, la hija de Valeria Mazza, que a los 14 años pinta para "heredera"

La más chiquita del matrimonio Mazza-Gravier adora el mundo fashion como su mamá, pero deslumbra con su propia personalidad.

MDZ Show

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A sus 14 años recién cumplidos, el 22 de abril, Taína es “la nena” de la casa de Valeria Mazza y de Alejandro Gravier, y también la consentida de sus tres hermanos mayores, Tiziano, Balthazar y Benicio, que hace un tiempo ya empezaron a desplegar sus alas, lejos del hogar familiar.

 

Siendo la más chiquita, Taína es una gran aliada y compañera de su mamá, con quien comparte la pasión por la moda y los eventos más renombrados del mundo fashion, en los que siempre tendrá su pase VIP, al ser la hija de una top model como Valeria. Así, este año la joven dijo presente en la Semana de la Moda de Milán, codeándose con los diseñadores más exclusivos.

Me encanta verlos ser, desenvolverse y tomar sus propias decisiones. Lo importante para mí es que ellos sepan que mamá y papá están. Es el faro a donde siempre van a poder volver y los va a iluminar”, contó la rubia hace unos meses en una entrevista en la que se refirió al síndrome del “nido vacío”, que empezó a sufrir.

Y mientras los varones viajan por el mundo, persiguiendo sus sueños y formándose académicamente (Tiziano está en el equipo argentino de esquí; Balthazar hace un intercambio en Madrid, donde estudia ingeniería industrial, y Benicio también suele estar de viaje), la menor sigue sus estudios en el colegio Northlands, que había arrancado de modo remoto.

“Le gusta cantar, bailar, actuar, hace comedia musical... Le encanta la moda, pero, si le preguntás, dice que va a ser cantante”, señaló Valeria sobre su heredera que, como muchas adolescentes de su edad, disfruta del tiempo con amigas, de los recitales, juntadas y viajes. 

Así lo deja ver en su cuenta de Instagram, donde comparte postales de sus looks y de su cotidianidad, signada por el glamour y sus tours por Nueva York, Milán, Roma, Suiza y a donde la lleve la brújula calibrada por el destino que su madre forjó para ella y su familia, desde que se convirtió en la modelo argentina más famosa de los noventa. 

“Uno los educa para que aprendan a volar, les enseña que es muy sano que hagan sus propias experiencias y les da herramientas para que estén preparados… Pero cuando llega el momento es duro”, fue lo que dijo sobre sus hijos la modelo que creció en Paraná, quien en unos años, seguramente, también le tocará despedirse de su hija menor, cuando elija su camino.

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