El exigente entrenamiento físico al que se sometió Gladys la Bomba Tucumana para cambiar su silueta

El exigente entrenamiento físico al que se sometió Gladys la Bomba Tucumana para cambiar su silueta

La cantante empezó desde enero pasado un plan junto a personal trainer que tuvo resultados sorprendentes.

MDZ Show

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Es, sin dudas, otra mujer. En el mes de enero pasado, Gladys la Bomba Tucumana no se sintió bien con ella misma y se propuso una meta, dura para aquellos que siempre pelearon esos malditos kilos demás. “Quiero bajar y estar bien, sobre todo por mi salud”, dijo en Tucumán. Y vaya si lo hizo: ya superó los 20 kilos desde que empezó con un cambio en su alimentación y entrenamientos.

“La verdad es que le pongo mucha voluntad. Le pongo porque, a veces, tengo ganas de comer harinas, una porción de pizza o un desayuno con pan o medialunas, y no lo hago. Estoy con la mente plantada en que no lo tengo que hacer y que puedo seguir adelante”, contó la Bomba sobre su nueva alimentación.

“Hay que ser muy constante y tener ganas de estar mejor. Yo tenía ganas de verme mejor, no de gordita como estaba. Y bajé un montón de kilos con esfuerzo y sacrificio. Y lo sigo haciendo todos los días”, se sinceró.

A los 62 años, la cantante sumó a un personal trainer, que la acompaña en todo lo que hace para “obligarse”. “Tengo la cabeza fuerte, pero este muchacho me sumó”, dijo ella. Es muy común verla corriendo en su barrio, actividad que nunca había realizado en su vida.

“Aparte de la dieta, hago actividad física también. Cinta, unos chalecos de body factory que tienen electrodos. Eso es más para cuidarme el físico y mantenerme, porque para bajar lo que me dio resultado fue la dieta”, explicó.

“Todos los días hago dieta, como lo que tengo que comer para no engordar. No como grasas, casi dejé las carnes también, consumo proteínas de otra forma. La realidad es que, a veces, no tengo ganas de ser tan estricta. Me subo a la cinta y digo ‘voy a hacer veinte minutos’, pero termino haciendo sesenta, que es lo que necesito. Y hago sesenta por más que no tenga ganas”, afirmó.

“Me voy dando aliento a mi misma, contando los minutos de cinco en cinco, a la hora de hacer ejercicios. Y sin quererlo, hago la hora que tengo que hacer. Es ganas. Es un proceso que decidí arrancar hace dos años y fue paulatino. No fue vertiginoso sino lento, ese fue mi método y lo que me viene dando resultado”, cerró.

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