Cómo evitar el "efecto rebote" al bajar de peso

Cómo evitar el "efecto rebote" al bajar de peso

Araceli Valone, nutricionista especialista en obesidad, advierte acerca de los riesgos de esas fórmulas mágicas para bajar de peso. Los riesgos de poner en juego la salud.  

Esther Cano

Las dietas de moda aparecen cuando comienza el calor, sobre todo, bajo el concepto errado de que hay que llegar “flacas al verano”. Araceli Vallone, nutricionista experta en obesidad, explica los riesgos que puede tener para la salud seguir estas dietas extremas y fórmulas que se presentan como “mágicas”. “La pregunta es ¿cuál es el precio que hay que pagar para usar una bikini? ¿Poner en juego la salud? Definitivamente no”, asegura Vallone, en IG @lic.aracelivallone.

La experta señala algunos de los motivos por lo que las dietas son peligrosas:

  • Eliminan grupos enteros de alimentos”.
  • Producen pérdida de peso rápida, pero a expensas de perder músculo, hueso y agua y poca cantidad de grasa”.
  • Aumentan la secreción de una hormona que se denomina ghrelina. Esta hormona se libera cuando no hay presencia de alimento en el estómago, aumentando el hambre y también reduce el gasto energético que realiza el cuerpo, por lo que promueve el aumento de peso”.
  • Hacer ‘dieta’ aumenta el cortisol que es la hormona del estrés. Solo por el simple hecho de saber que no ‘debo’ comer determinados alimentos porque están fuera de la dieta estresa el cuerpo y aumenta el deseo de consumir alimentos como golosinas, snacks, etc”.


Cómo evitar el efecto rebote

Con respecto a la actividad física se recomienda combinar ejercicios aeróbicos como caminata, running, baile, aqua gym, con ejercicios de fuerza que estimule el trabajo muscular.

“Otro de los aspectos importantes por los que no se debe hacer una dieta de moda es que en general duran un corto período de tiempo y luego la persona vuelve a comer como lo hacía antes. Esto significa que hacer dieta no deja ningún aprendizaje para la persona que la realiza”, asegura la nutricionista.

La clave está en mejorar la educación alimentaria, esta es la herramienta más efectiva para la salud de las personas. Cambiar hábitos es un proceso que lleva tiempo, pero con muy buenos resultados que se pueden sostener a largo plazo. El cambio en el estilo de vida se puede empezar en cualquier momento del año y se disfruta tanto en verano como en otras estaciones.
“Estos cambios incluyen alimentación y actividad física principalmente. En relación a la alimentación: debemos seleccionar alimentos de todos los grupos: carnes magras, lácteos, frutas y verduras, cereales preferentemente integrales y grasas de buena calidad”, explica Vallone.

Con respecto a la actividad física la recomendación es combinar ejercicios aeróbicos como caminata, running, baile, aqua gym, con ejercicios de fuerza con mancuernas o peso que estimule el trabajo muscular.
Una de las claves de Vallone es no prohibir alimentos sino seleccionar qué comer y cuándo. “Una alimentación equilibrada incluye pequeñas porciones de alimentos ricos, con mayor contenido de grasa como golosinas, chocolates que comemos por placer. Por eso, no debemos sacarla de la alimentación habitual sino aprender a seleccionar qué es lo que uno quiere comer y en qué momento desea hacerlo”.

La clave está en mejorar la educación alimentaria, esta es la herramienta más efectiva para la salud de las personas.

La nutricionista resalta un concepto que vale la pena incorporar a fondo. “Un cuerpo sano es, sin dudas, mejor que un cuerpo “flaco” porque un cuerpo sano nos permite hacer todo tipo de actividades. Cada uno de nosotros es único e irrepetible, aceptar nuestro cuerpo tal cual es sin buscar la perfección es lo que nos hace únicos y bellos. Eso no significa que uno no se cuide, sino que no debemos caer en la obsesión de hacer locuras que comprometan la salud solo por llegar con un estilo de cuerpo al verano”.
 

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