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Ford entrega autos sin terminar por la crisis de los microchips

Ford entrega autos sin terminar por la crisis de los microchips

En Estados Unidos, el gigante automotor despacha vehículos a los concesionarios oficiales con faltantes de autopartes que luego deberán instalar las agencias. ¿Qué pasa en Argentina?

MDZ Autos

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A más de uno le ha llamado la atención, al pasar por la histórica planta de Ford en Pacheco, provincia de Buenos Aires, la cantidad enorme de camionetas Ranger que espera en la playa de estacionamiento ser despachadas a los concesionarios oficiales o al puerto de Zárate para ser exportadas.

La razón de ese impresionante stock a la vista es muy simple: las camionetas no están terminadas. El único modelo que hoy Ford Argentina fabrica en Pacheco sufre lo que está padeciendo la industria automotriz mundial desde el inicio de la pandemia: la falta de microchips (o semiconductores).

En Estados Unidos, por ejemplo, Ford decidió en los últimos días enviar vehículos sin semiconductores a los concesionarios oficiales con el compromiso de remitir los componentes una vez disponibles dentro del año.

Pero, ¿cuál es el problema con los microchips? A un proceso que venía acelerándose respecto a la demanda de seminconductores cada vez para más artefactos (desde computadoras y celulares, a aspiradoras, heladeras y cafeteras), se sumó el shock de demanda mundial por la pandemia, que disparó la demanda de dispositivos para teletrabajo.

A su vez, respecto a la industria automotriz mundial, los vehículos de todo tipo requieren cada vez más microchips. Se estima que el complejo automotor mundial demanda el 15% de la fabricación global de semiconductores.

Los fabricantes no dan abasto para satisfacer la demanda, al punto que marcas como Toyota o Stellantis (fusión de PSA con FCA), han recortado pronósticos de producción en varias de sus plantas alrededor del mundo.

En América Latina, si bien el impacto se siente, la gran mayoría de los vehículos no requieren aún la gran cantidad de microchips que sí demandan los autos fabricados en otras latitudes, como Estados Unidos y Europa.

No obstante, el caso de Ford Argentina con sus playas de estacionamiento colmadas de Ranger que esperan semiconductores es una imagen que llama la atención y pone de manifiesto el problema.

Corea del Sur es el país que más microchips produce, seguido por Taiwan, Singapur y China, países que han comenzado a tomar medidas para poder multiplicar la producción y satisfacer la explosiva demanda. Incluso se han comenzado a analizar la instalación de plantas en otros continentes para atenuar los problemas.

Mientras tanto, se está administrando la escasez de un elemento que cada vez requieren más industrias pero que no pudo acompañar la explosión de la demanda que resultó de la pandemia de Covid-19.

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