Presenta AXION Energy
La curiosa historia del Volkswagen Golf que nunca llegó a producción

La curiosa historia del Volkswagen Golf que nunca llegó a producción

Hace casi 30 años nacía un prototipo pensado como una versión para la calle de un auto de rally. Con qué objetivo fue desarrollado.

Redacción MDZ Online

En el marco de la última edición del SEMA Show en Estados Unidos, varias marcas llevaron a la exposición diferentes prototipos que por alguna u otra razón nunca llegaron a ver la luz. Uno de esos fue el Volkswagen Golf “Rallye”, una versión desarrollada sobre la tercera generación del emblemático modelo de la marca alemana. 

En síntesis, este Volkswagen Golf fue creado como un estudio para la posible participación del fabricante germano en las competencias del Rally Mundial, de ahí su denominación. Sin embargo, el proyecto fue archivado y nunca vio la luz, pero ahora se mostró en la exposición y llamó la atención de todo el público que visitó la muestra

Según las regulaciones de la FIA para participar del campeonato de Rally Mundial de 1994 cada fabricante debería producir al menos 2.500 unidades llamadas “homologación especial” del auto de carreras, es decir una versión homologada para circular en la calle. Ejemplos de estos casos sobran, pero los más conocidos son los Lancia Delta HF Integrale, Subaru Impreza WRX y Mitsubishi Lancer Evolution. 

Estéticamente, el prototipo se distingue fácilmente de cualquier otro Volkswagen Golf por el kit de carrocería que estaba hecho de fibra de carbono y Kevlar. Varios hicieron alusión a que parece el antecesor del último Golf R, y esa puede resultar una afirmación correcta. 

Continuando con el diseño, se destacan la presencia de tomas de aire adicionales en el capot y los paragolpes, guardabarros ensanchados y también un llamativo alerón ubicado en el portón. A su vez, para bajar el peso la luneta y las ventanas traseras están hechas de plástico, como en los autos de carrera. 

Bajo el capot quizás está lo más interesante de esta variante del Volkswagen Golf. Se trata de un motor de cuatro cilindros con 2 litros de cilindrada, que gracias al turbo entrega unos 275 CV. Hay que tener en cuenta que en aquella época (1993) el Golf más potente tenía unos 190 CV con el motor VR6 de 2,8 litros. 

Lógicamente la potencia se transmitía a las cuatro ruedas mediante una caja manual de seis velocidades, gracias a un sistema de tracción integral especial que le permitía al modelo alcanzar una velocidad máxima de 270 km/h. Así se convirtió en el Volkswagen Golf más rápido del momento.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?